Playas desiertas, acantilados y leyendas marineras: así es la ruta más bonita de la Costa da Morte


En Camariñas, alrededor del cabo Vilán, se halla la costa más salvaje de Galicia, famosa por sus naufragios, pero también por sus aves, su flora y sus playas vírgenes.


Vista de Cabo Vilán en la Costa da Morte, A Coruña, Galicia© AWL
13 de marzo de 2026 a las 14:40 CET

Como secuela uno de los naufragios más tristes de la Real Marina Británica, que se escribió en Camariñas en noviembre de 1890 con 172 tripulantes muertos en estas costas, fue la sustitución del viejo faro de vapor del cabo Vilán, en servicio desde 1854, por otro eléctrico con una torre octogonal de 25 metros de altura y señal visible a 31 millas. Es el mismo que hoy vemos alzarse en este promontorio granítico del fin del mundo, frente al islote de Vilán de Fóra, del que lo separa el estrecho de O Bufardo, donde el mar espuma comprimido, loco de viento, formando olas que a veces alcanzan los 20 metros, récord español absoluto.

Localidad marinera de Camariñas, en la Costa Da Morte, A Coruña, en Galicia
Localidad marinera de Camariñas.

Declarado sitio natural de interés nacional en 1933, el cabo Vilán acoge en sus islotes y acantilados a los rarísimos araos, aves que en España han pasado de 2200 parejas en 1960 a su práctica extinción, nadie sabe por qué. Tampoco se entiende muy bien que un litoral tantas veces señalado por la muerte –más de 140 grandes naufragios durante el último siglo entre A Coruña y Fisterra– sea un santuario no solo para el arao, sino para la gaviota tridáctila y el cormorán moñudo. Ni es fácil conciliar el luto por tanto náufrago con una flora tan abigarrada –centaurea y perejil de mar sobre un océano rosa de brezos y amarillo de tojos–, que más que la Costa de la Muerte parece un desfile de Ágatha Ruiz de la Prada.

De una de estas plantas, la escasa camariña, toma su nombre Camariñas, villa de intenso sabor marinero, donde los barcos anuncian a toques de sirena si vienen cargados de jureles, de caballas o de xoubas, las sardinas más chicas y sabrosas. 

Faro de Cabo Vilán, Camariñas, Costa da Morte, A Coruña© Shutterstock

PASO A PASO, POR LA RUTA MÁS BELLA DE LA COSTA DA MORTE

Camariñas se encuentra en el centro de la Costa da Morte, a 89 kilómetros de A Coruña y a 80 de Santiago. Es el kilómetro cero del sendero PR-G 158 Costa da Morte, que hoy te proponemos seguir. La ruta a pie es una senda circular de 22 kilómetros (tres horas bordeando la costa hacia el norte desde Camariñas hasta el Cementerio de los Ingleses) y tres más (seis en total) de regreso por el monte, pasando por el mirador de As Seixas.

Parte del aparcamiento habilitado para este fin junto a las ruinas del Castelo do Soberano, a escasos metros del puerto, y es una senda señalizada con letreros de madera y trazos de pintura blanca y amarilla que sigue la costa bordeando la playa de Lago hasta la ermita de la Virxe do Monte, cuyas tejas eran antaño mudadas de orientación por las mujeres de los pescadores para que el viento hiciera lo propio y sus maridos pudiesen volver a casa.

Faro de Cabo Vilan y playa de Reira en Camariñas, Galicia© Shutterstock
Faro de Cabo Vilan y playa de Reira en Camariñas

La ruta no sube al faro, sino que invita a cruzar la carretera para seguir costeando por pista hasta llegar en otra hora a la playa Pedrosa, de arena blanquísima salpicada de bolos graníticos y por su caño de agua dulce. 

Pedrosa es la primera y la más bella de las cuatro playas que se acurrucan al socaire de la punta Forcadas, al este del cabo Vilán. A las otras les dicen Balea, Area Longa y Reira. Y a las cuatro juntas, las playas de Reira, de fuerte oleaje y corrientes. 

Los cantos rodados por el oleaje dan un aspecto daliniano a las esculturas del Museo de Man, en Camelle.© Andrés Campos
Los cantos rodados por el oleaje dan un aspecto daliniano a las esculturas del Museo de Man, en Camelle.

Avanzando por el litoral otra hora –y van tres–, llegamos al cementerio de los Ingleses, donde fueron enterrados los marineros del Serpent, el barco del naufragio. Tres horas más —seis en total— lleva volver a Camariñas por el monte y completar esta magnífica ruta circular por la costa más viva de la Costa da Morte.

TRAS LA CAMINATA

 Más allá de este paseo, hay un montón de actividades que no deberías perderte en este entorno:

  • Visitar las esculturas de cantos rodados que levantó el anacoreta alemán Manfred Gnädinger (1936-2002) en el cercano puerto de Camelle.
  • Probar el rape con almejas, fideos y gambas del restaurante Villa de Oro (Areal, 7), con vivero propio.
  • Las mayores olas de España, altas como un edificio de siete pisos, rompiendo en el cabo Vilán.
  • Compra obligada: los encajes de bolillos que venden siete comercios de Camariñas. Esta localidad es la capital mundial del encaje de bolillos. A él se aplican en plena calle las 2000 palilleiras que hay censadas, y a él está consagrado el Museo del Encaje de Camariñas.
Palilleiras de Camariñas, A Coruña© Shutterstock

 COMER Y DORMIR EN CAMARIÑAS

Cuatro casas de piedra en un jardín de 2500 metros, con dos hórreos y un riachuelo conforman Lugar do Cotariño (docotarino.com), a medio camino entre Camariñas y el cabo Vilán. Hay siete habitaciones para elegir, todas muy cuidadas, con techos de madera y vistas al campo. Frente a la iglesia de Camariñas, a cinco minutos a pie del puerto, está Stella del Mare (stelladelmare.es), hostal familiar sencillo, bien atendido y económico. Cuenta con restaurante donde se elaboran platos gallegos y excelentes pizzas artesanas. A los senderistas se les ofrece un servicio de catering para comer por el camino. O Mar de Preciosa (omardepreciosa.com) es un hotelito diferente de Camariñas, que potencia el turismo tranquilo, facilitando el contacto con la naturaleza, con la pesca artesanal y con la cultura marinera. Ofrecen gastroexperiencias, deportes náuticos y rutas de turismo marinero.

Zamburiñas, uno de los manjares del mar que puedes probar en cualquier restaurante de Camariñas© Gonzalo Azumendi
Zamburiñas, uno de los manjares del mar que puedes probar en cualquier restaurante de Camariñas
O Mar de Preciosa, un hotelito diferente de Camariñas, A Coruña, en plena Costa da Morte© O Mar de Preciosa
O Mar de Preciosa, un hotelito diferente de Camariñas.

Gente joven (Dani, Sara y Paloma), que maneja con sabiduría los productos locales y de temporada, regenta Taberna do Bico (tabernadobico.com). Las xoubiñas son espectaculares y cuenta con una gran bodega de vinos gallegos de autor. Con permiso del viento, se disfruta en la terraza de Puerto Arnela (hotelpuertoarnela.com) de varios platos sobresalientes: parrilla de conchas, caldeirada de pinto, arroz de mariscos... También es buen hotel. La Tavernetta da Ponte (latavernettadaponte.com), en Ponte do Porto, a ocho kilómetros de Camariña, una vinoteca-taberna regentada por la napolitana Sabrina y el gallego Xosé María. Imprescindible: la pasta con setas y trufa.