EN LA FRONTERA CON SALAMANCA

El pueblo portugués con dos Patrimonios Mundiales y lleno de almendros en flor


El país vecino tiene 17 sitios en la lista de la Unesco repartidos por todo el país, desde grandes ciudades históricas hasta enclaves menos conocidos. Dos de estos reconocimientos recaen en un mismo lugar.


Valle del Douro, Patrimonio de la Humanidad, Portugal© Shutterstock
19 de febrero de 2026 a las 14:00 CET

Vila Nova de Foz Côa es un pueblo que no suele aparecer en los itinerarios turísticos más populares y eso que se encuentra a tan solo unos pocos kilómetros de la frontera española, muy cerca de la provincia de Salamanca. Poderosas razones invitan a visitarlo, empezando por dos sitios Patrimonio de la Humanidad y el espectáculo de sus almendros en flor cuando el invierno toca a su fin. 

Plaza e iglesia de Vila Nova de Foz Côa, Portugal© Shutterstock
La plaza central de la villa, con la iglesia Matriz y el 'pelourinho'.

Las viñas que producen los dos vinos más famosos de Portugal, el fortificado del Douro y el más tranquilo de Oporto, crecen en el mismo valle del río Douro donde se encuentra Vila Nova de Foz Côa, la región vinícola con la denominación de origen más antigua del mundo, aunque este último, tradicionalmente se envejece en las bodegas próximas a la ciudad de Oporto, las de Vilanova de Gaia. Este paisaje de abruptas laderas cultivadas de vides abarca unos 45 kilómetros de longitud y es un muestrario de cómo el hombre ha ido transformando el terreno montañoso de manera sostenible durante siglos.

Valle del Douro, Portugal© @vilanovadefozcoa_oficial
En los viñedos del Douro se producen los dos vinos más famosos de Portugal.

A esta localidad portuguesa, de unos 2000 habitantes, situada en la zona más oriental del río, se viaja, sobre todo, para disfrutar del enoturismo. La región está salpicada de quintas —bodegas tradicionales— que proponen distintas experiencias, desde catas y paseos entre viñedos hasta visitas guiadas para conocer de cerca el proceso de elaboración del vino. La Quinta do Vale Meão (quintadovalemeao.pt) o la Quinta de Ervamoira (ramospinto.pt) son dos buenos ejemplos de bodegas del Alto Douro que abren sus puertas al visitante y degustaciones.

Valle del río Côa, Portugal© @vilanovadefozcoa_oficial
El tren recorre el valle del Douro.

En el mismo entorno, también es posible disfrutar de cruceros fluviales que permiten contemplar, desde otra perspectiva, el impresionante paisaje vinícola del valle, declarado Patrimonio de la Humanidad. Estos paseos suelen comenzar en localidades como Peso da Régua y Pinhão, situadas un poco más al oeste. Muchas empresas ofrecen traslados y tours completos desde estos puntos, e incluso desde Oporto, facilitando que quienes visitan la zona desde más lejos puedan vivir la experiencia sin complicaciones, disfrutando del río y de las vistas de los viñedos en terrazas que se extienden a lo largo de sus orillas.

Rabelo navegando por el Duero, Portugal© @ctdouro
Los históricos rabelos están ligados históricamente al transporte del vino.

Estas experiencias se realizan tanto en los tradicionales barcos rabelos, históricamente utilizados para transportar el vino desde los viñedos del Douro hasta Oporto, como en modernas embarcaciones turísticas. Entre las empresas especializadas que organizan estos paseos destacan Pipadouro Vintage Wine Travel (pipadouro.pt), conocida por sus recorridos en barco desde Pinhão; Ânima Durius (animadurius.pt); Rivus (rivus.pt); Douro Tours (douro.tours); Magnifico Douro (magnificodouro.pt); y, muy popular entre los visitantes, la Companhia Turística do Douro (ctdouro.com), que ofrece experiencias completas, desde rutas cortas hasta excursiones de día completo, combinando navegación con degustaciones y explicaciones sobre la tradición vinícola de la región.

Grabados rupestres Vila Nova de Foz Coa, Guarda, Portugal© Shutterstock
Visitando los grabados rupestres en la lista de la Unesco.

El valle del río Vila Côa puede presumir de tener otro Patrimonio Mundial de la Unesco. Se trata del conjunto de grabados rupestres más importante de toda Europa, una inmensa galería de 30 kilómetros al aire libre que se resume con réplicas en el moderno edificio del Museo del Côa, en Vila Nova de Foz. También están expuestos artefactos encontrados durante las excavaciones realizadas en el valle, que transportan al ambiente de las sociedades cazadoras-recolectoras del Paleolítico. La visita complementa la visita a algunos yacimientos con guías especializados.

Museo Vila Nova de Foz Coa, Portugal© Shutterstock
El moderno edificio del Museo del Côa.
Grabados del Vale de Coa, Unesco, Portugal© Alamy Stock Photo
Los grabados rupestres se remontan a 25.000 a 10.000 años a.C.

La excepcional concentración de pinturas del Paleolítico superior se remonta a 25.000 a 10.000 años a.C. y son similares a los que se ven en el yacimiento arqueológico de Siega Verde, en Salamanca —también en la lista de la Unesco—, formando ambas un valioso conjunto patrimonial transfronterizo.

Almendros en el valle del Douro, Portugal© Shutterstock
En el entorno del río Côa florecen los almendros anunciando la primavera.

Pero si pensabas que las maravillas del valle terminaban con el vino, es porque aún no conoces la magia que ofrece el entorno del río Côa entre finales de febrero y marzo. Durante estas semanas, los almendros florecen, pintando el paisaje con tonos rosas y blancos y anunciando la llegada de la primavera, en uno de los espectáculos más coloridos de la naturaleza de Portugal. La celebración alcanza su punto álgido con la Festa da Amendoeira em Flor en Vila Nova de Foz Côa, que este año se prolonga hasta el 8 de marzo, ofreciendo un programa lleno de actividades para todos los gustos: desde rutas a pie o en bicicleta entre los almendros hasta talleres, demostraciones de folclore y eventos culturales que rinden homenaje a esta breve pero espectacular floración.