La Fiscalía no ha apelado la decisión del Tribunal del Distrito de Oslo

Coincidencia inesperada: Marius Borg vuelve a casa el mismo día que Mette‑Marit de Noruega recibe el alta


Monitorización continua, restricciones estrictas de movimiento y supervisión diaria por parte de los servicios penitenciarios, así será la vida del hijo de la princesa a partir de ahora


Los Príncipes Herederos junto a su hijo, Marius Borg Hoiby © GTRES
Sira AcostaPeriodista senior de Realeza y Guionista
14 de julio de 2026 a las 13:28 CEST

Es un día grande para la Corte Real de Noruega, que poco a poco va resolviendo todos (o casi todos) sus frentes abiertos. Este lunes 13 de julio se prolongó la prisión provisional de Marius Borg Høiby, condenado en primera instancia a cuatro años de cárcel, pero el Tribunal del Distrito de Oslo determinó que estas cuatro semanas podían cumplirse mediante vigilancia telemática. La fiscalía general del Estado anunció que estudiaría una apelación, pero han pasado doce horas sin que se haya presentado recurso alguno. Con ese silencio, el hijo de la princesa Mette-Marit ha abandonado la prisión de Ila y ha puesto rumbo a Skaugum, la residencia de los herederos de la Corona noruega y el lugar donde deberá cumplir su arresto domiciliario.

Ilustración de Marius Borg durante el juiicio© GTRES
Ilustración de Marius Borg durante el juiicio

Las alegrías se agolpan en la familia del príncipe heredero, porque esta noticia coincide con el alta médica de la princesa Mette‑Marit, que abandona el tratamiento iniciado días atrás. La coincidencia convierte la jornada en una de las más amables para la Corte del Rey Harald en años y en un contexto que hasta ahora había estado marcado por la incertidumbre en todos los sentidos. 

Así será la vida de Marius Borg y del resto de residentes de Skaugum a partir de ahora

Ahora Marius Borg, tal y como ha revelado la prensa norueaga, pasa a formar parte del programa RISK, aplicado por el Servicio de Prisiones noruego, es un sistema de vigilancia telemática intensiva que permite cumplir prisión preventiva en modalidad domiciliaria bajo control electrónico. Implica monitorización continua, restricciones estrictas de movimiento y supervisión diaria por parte de los servicios penitenciarios. Para autorizarlo, el tribunal exige que todos los convivientes del domicilio acepten las condiciones, algo que en este caso ocurrió en Skaugum: la familia del príncipe heredero Haakon y el personal residente dieron su conformidad para que Marius Borg pudiera cumplir allí esta fase de arresto, garantizando que el entorno es estable, controlado y compatible con las exigencias del programa.

Una vista general de Skaugum, residencia oficial de los príncipes herederos de Noruega en Asker,© Getty Images
Una vista general de Skaugum, residencia oficial de los príncipes herederos de Noruega en Asker,

Pese a su salida de la prisión de Ila, Marius Borg no está en libertad definitiva. Fue condenado en primera instancia por la sala 250 del Tribunal del Distrito de Oslo a cuatro años de prisión, siendo los dos delitos más graves dos violaciones. Su equipo legal apeló la sentencia, y ahora es el Tribunal Superior, la segunda instancia, quien debe pronunciarse. La prensa noruega no espera una resolución antes de 2027, por lo que esta vigilancia telemática es únicamente una medida provisional mientras se resuelve el recurso. Hasta ahora se le había denegado por riesgo de reincidencia y por el peligro de que volviera a violar la orden de alejamiento de la joven de Frogner, motivo por el que fue detenido por cuarta vez y que desencadenó su ingreso en prisión el pasado febrero. 

Ellen Holager Andenaes y Petar Sekulic, abogados de Marius Borg Hoiby, llegan a la prisión de Ila este lunes 15 de junio para reunirse con él después de que se haya hecho pública la setencia en la que se le condena a cuatro años de prisión por dos cargos de violación y uno de tráfico de drogas© Getty Images
Ellen Holager Andenaes y Petar Sekulic, abogados de Marius Borg Hoiby, llegan a la prisión de Ila este lunes 15 de junio para reunirse con él después de que se haya hecho pública la setencia en la que se le condena a cuatro años de prisión por dos cargos de violación y uno de tráfico de drogas

¿Qué es Skaugum? La finca real que se vio convertida en escenario de uno de los delitos

En Noruega conviven dos espacios reales con funciones muy distintas: por un lado, el Palacio Real de Oslo, residencia oficial de los reyes Harald y Sonia y sede institucional de la Corona; por otro, Skaugum, una finca privada adquirida en 1929 por el rey Olaf con un propósito muy concreto: que sirviera como residencia oficial de todos los herederos al trono a medida que fueran sucediéndose. Situada al suroeste de la capital, en Asker, es un lugar cargado de simbolismo histórico y emocional para la realeza noruega, que ahora vuelve a ocupar un papel central por motivos muy distintos a los previstos cuando el rey Olaf (el abuelo de Haakon) la destinó a los herederos.

Dos imágenes de Skaugum, la residencia oficial del heredero de la Corona Noruega en Asker© Getty Images
Skaugum, la residencia oficial del heredero de la Corona Noruega en Asker

De las cuatro violaciones que la Fiscalía llevó a juicio, dos fueron consideradas probadas por el Tribunal del Distrito de Oslo y sirvieron de base para imponer los cuatro años de prisión en primera instancia. Una de ellas tuvo lugar, según la verdad judicial establecida por el tribunal, en el sótano de Skaugum durante una fiesta, un episodio que convirtió a la residencia oficial de los príncipes herederos en un elemento central del caso. Skaugum es un entorno cerrado, con personal, seguridad y convivencia regulada, lo que permitió reconstruir con precisión movimientos, horarios y testimonios de aquella noche. Su condición de espacio controlado fue determinante para acreditar la secuencia de hechos y sostener la condena. Y, en paralelo, la investigación dejó una imagen inédita en la historia reciente de la monarquía noruega: la policía de Oslo entrando con todos sus vehículos en la finca del futuro jefe del Estado para registrarla, un gesto que subrayó la gravedad del caso y la excepcionalidad del momento institucional.

Del "caso aislado" al proceso judicial más complicado para la Casa Real de Noruega

Con este regreso a casa, de momento para cuatro semanas, se escribe una nueva página de un caso  que ha terminado por convertirse en uno de los procesos judiciales más delicados para la Casa Real noruega  y que estalló en agosto de 2024, cuando lo que inicialmente se interpretó como una pelea doméstica derivó en una denuncia por agresión en el entorno cercano y en la primera de cuatro detenciones consecutivas. A medida que avanzaba la investigación, comenzaron a aparecer nuevas voces de antiguas parejas, cuyos testimonios ampliaron el alcance del caso y obligaron a la policía de Oslo a revisar con mayor profundidad el entorno personal del hijo de la princesa Mette-Marit. 

Marius Borg acompaña a su familia, que también es parte de la Familia Real en los actos que se celebran en Día Nacional en su residencia de Asker, donde se muestran a pie de calle y no en el balcón del Palacio Real de Oslo, reservado para la institución© Getty Images
Año 2015: Marius Borg acompaña a su familia, que también es parte de la Familia Real en los actos que se celebran en Día Nacional en su residencia de Asker, donde se muestran a pie de calle y no en el balcón del Palacio Real de Oslo, reservado para la institución

El punto de inflexión llegó cuando los investigadores accedieron al teléfono móvil de Marius Borg Høiby, del que extrajeron una larga lista de posibles delitos. Aquella revisión abrió una dimensión completamente distinta del caso: surgieron indicios de violaciones, abuso en la intimidad, tráfico de drogas, conducción temeraria y otras aristas que nunca pudieron ser probadas en sede judicial, pero que sí contribuyeron a dibujar un patrón de conducta alarmante y mediático. Fue entonces cuando trascendió que la policía llevaba tiempo advirtiéndole sobre sus compañías, y que él, según varios testimonios y los propios audios a los que accedió la prensa noruega, actuaba con una sensación de impunidad. 

Marius Borg en una imagen de archivo© NTB / Cordon Press
Marius Borg en una imagen de archivo

Con el avance de la investigación, el caso pasó de ser un incidente aislado a convertirse en un expediente de enorme impacto institucional, tanto por la gravedad de los cargos como por la posición pública del acusado. La instrucción desembocó en un juicio de siete semanas, 38 cargos y cientos de páginas de mensajes extraídos de su propio teléfono, que situaron a la Casa Real noruega en el centro de una presión mediática inédita. 

Analizamos el caso Marius Borg: de sus detenciones a los delitos a los que se enfrenta