Negocios privados

Carlos Felipe y Sofía de Suecia viven realidades financieras drásticamente opuestas en sus negocios privados: de la facturación millonaria a los números rojos



Carlos Felipe y Sofía de Suecia, en una imagen de agosto de 2026© Getty Images
Sira AcostaPeriodista senior de Realeza y Guionista
Actualizado 4 de noviembre de 2026 a las 14:13 CET

Los príncipes Carlos Felipe y Sofía de Suecia viven realidades financieras drásticamente opuestas en sus negocios privados. Mientras cumplen con sus agendas oficiales y comparten una subvención anual de 1.247.000 coronas suecas (unos 114 mil euros) de dinero público por sus trabajos de representación, sus empresas exponen dos escenarios económicos contrastantes. Por un lado, el negocio privado de Carlos Felipe de Suecia como diseñador que tras unos años de reconversión ha empezado a generar beneficios a buen ritmo, por otro lado, la empresa que montó Sofía de Suecia al entrar en la familia real, que lleva cinco años de perdidas.

El príncipe Carlos Felipe de Suecia y Sofía en la boda de Konstantin von Bayern y Deniz Kaya en Suiza, 2018.© GTRES
El príncipe Carlos Felipe de Suecia y Sofía en la boda de Konstantin von Bayern y Deniz Kaya en Suiza, 2018.

No muchos apostaban por el éxito comercial del príncipe Carlos Felipe, pero lo ha conseguido. Cuando no ejerce sus funciones reales, el hijo de los reyes dirige el exitoso estudio de diseño Bernadotte & Kylberg junto a su amigo íntimo Oscar Kylberg. Dedicada al mobiliario, textiles, objetos para el hogar y el rediseño de habitaciones de hote. Según revela Svensk Damtidning, en el balance de 2025 la empresa facturó más de 10 millones de coronas suecas, casi un millón de euros, reportando al príncipe un beneficio limpio de 400.000 coronas suecas (unos 36 mil euros) que inyectó directamente en la sociedad.

El príncipe Carlos Felipe de Suecia con su socio y amigo, Oscar Kylberg© Bernadotte & Kylberg
El príncipe Carlos Felipe de Suecia con su socio y amigo, Oscar Kylberg

En la otra cara de la moneda se encuentra la princesa Sofía, cuya aventura empresarial privada atraviesa un bache prolongado. Apenas un año después de su boda, en 2016, registró bajo absoluto secreto la sociedad limitada SKB Sweden. Concebida para prestar servicios de consultoría textil y gestión de bienes, la corporación no ha logrado despegar. Por quinto año consecutivo, la firma sufre una severa crisis de rentabilidad. Tras registrar pérdidas de 307.861 coronas (28 mil euros aproximadamente) en 2024, su balance más reciente cerró sin facturación alguna y con un déficit neto de 42.383 coronas (casi 4 mil euros).

Es en este escenario comercial emerge la que para el citado medio sueco es una figura clave, protectora y discreta, Erik Hellqvist, el padre de la princesa. Svensk Damtidning asegura que fueron las estrictas regulaciones impone la Corona sueca a los negocios privados de la realeza, las que llevaron a Sofía a borrar cualquier rastro suyo en la compañía utilizando el Palacio Real como dirección postal y convirtiendo a su padre en su máximo aliado empresarial. 

Erik Hellqvist y Marie Hellqvist, padres de Sofia de Suecia © GTRES
Erik Hellqvist y Marie Hellqvist, padres de Sofia de Suecia

Erik Hellqvist ejerce como miembro titular del consejo de administración, respaldado por su otra hija, Sara Bailey, quien actúa como suplente. De esta manera, es el propio Erik quien asume la responsabilidad legal, firma las cuentas anuales y toma las decisiones de SKB Sweden, que sigue buscadno operar en servicios de consultoría en la industria textil, gestión de bienes inmuebles y muebles y actividades relacionadas. 

La hermana de la princesa Sofia, Sara Hellqvist, con su marido, Martin Bailey © Cordon Press
La hermana de la princesa Sofia, Sara Hellqvist, con su marido, Martin Bailey

La vida de los Hellqvist, Erik y su esposa Marie y las dos hermanas de Sofía, dio un vuelco absoluto cuando Sofía se convirtió en princesa y comenzó a formar parte de la familia del rey y asumió funciones de representación como miembro de la familia real. A pesar del cambio, los Hellqvist optaron por mantener un perfil bajo, aún así, se ha sabido de las bodas, los divoricio y los cambios de trabajo de las hermanas, sobre todo cuando han estado vinculados a empresas o fundaciones de la propia Sofía. Las apariciones de los Hellqvist, igual que ocurre con los Westling, la familia del príncipe Daniel, o del entorno de Chris O'Neill han estado siempre limitadas a las citas familiares como los bautizos de sus nietos. Sin embargo, detrás de escena y en el ámbito empresarial, los Hellqvist son un piña, es más después de 40 años viviendo en Älvdalen, en el 2024 los padres de Sofía se mudaron a Estocolmo para estar cerca de Sofía y de sus nietos.