70 días sin el rey Harald V de Noruega

El rey Haakon contra los elementos: la Corona noruega afronta un éxodo familiar y una posible asfixia presupuestaria


El nuevo monarca, lejos de tener un desembarco plácido al estilo Federico de Dinamarca, lucha contra los elementos en un escenario inédito


Sira AcostaPeriodista senior de Realeza y Guionista
6 de noviembre de 2026 a las 11:04 CET

Han pasado exactamente 70 días desde la muerte del icónico rey Harald V, lo que significa que los noruegos llevan ya diez semanas adaptándose al nuevo reinado de Haakon VIII. El luto oficial va pasando, la bandera a media asta ha vuelto a su posición habitual y la vida sigue su curso natural, tanto dentro como fuera del Palacio Real de Oslo. El nuevo monarca, lejos de tener un desembarco plácido al estilo Federico de Dinamarca, lucha contra los elementos en un escenario inédito: afronta una agenda institucional prácticamente en solitario, donde a un drástico éxodo familiar se le une ahora una agresiva propuesta presupuestaria que, de aprobarse, confirmaría que, efectivamente, esta era sin Harald es más hostil para la monarquía. 

Los reyes Haakon y Mette-Marit con la reina Sonia y los príncipes Ingrid y Sverre© Getty Imnages
Los reyes Haakon y Mette-Marit con la reina Sonia y los príncipes Ingrid y Sverre: la foto de una nueva era

La tormenta política ha estallado en el Parlamento (Stortinget) de la mano del partido de izquierda Rødt, que ha presentado su presupuesto alternativo para el próximo año con una declaración de guerra económica a la jefatura del Estado bajo el lema "hay que recortar en la cima". La formación republicana propone una reducción drástica en las transferencias de dinero público destinadas a la monarquía. Entre sus medidas más severas destaca la congelación total del aumento previsto de 1,1 millones de coronas (105 mil euros) en la asignación económica personal de la familia real. Además, el plan exige meter la tijera de forma directa en la gestión diaria de la institución, recortando 43 millones de coronas (más de cuatro millones de euros) del presupuesto asignado a la Corte Real y reduciendo en otros 30 millones de coronas (2,8 millones de euros) el dinero destinado al mantenimiento y conservación de las propiedades, residencias e instalaciones reales.

El rey Haakon VIII de Noruega, acompañado por el rey Carlos Gustavo de Suecia y el rey Federico X de Dinamarca, rinde homenaje al féretro de Harald V en la cripta del Castillo de Akershus. La imagen, captada tras la ceremonia en la Catedral de Oslo, subraya la unidad histórica de las monarquías escandinavas y el papel conjunto que siguen ejerciendo en la región.© Getty Images
El rey Haakon VIII de Noruega, acompañado por el rey Carlos Gustavo de Suecia y el rey Federico X de Dinamarca, rindió homenaje al féretro de Harald V en la cripta del Castillo de Akershus. La imagen, captada tras la ceremonia en la Catedral de Oslo, subraya la unidad histórica de las monarquías escandinavas y el papel conjunto que siguen ejerciendo en la región.

Esta propuesta supondría un golpe financiero sin precedentes para la Corona noruega

Aprobar una propuesta de este calibre supondría un golpe financiero sin precedentes para la Corona noruega, ya que se traduciría en un severo plan de austeridad forzosa. El recorte del 15% en el presupuesto del Palacio Real obligaría a una drástica reducción de personal y a limitar las actividades oficiales del monarca. Asimismo, la reducción del 30% en los fondos para las propiedades reales comprometería la conservación del patrimonio histórico del país. Aunque los analistas políticos recuerdan que se trata de un "presupuesto alternativo" de la oposición y que es altamente improbable que el Gobierno acepte este hachazo en su totalidad, el simple hecho de que se plantee abiertamente en el parlamento evidencia una pérdida de blindaje institucional y que hay una parte de la población que pide que cada corona noruega se fiscalice al máximo. 

Retrato del rey Harald en las calles de Oslo, horas antes de su funeral de Estado © Gettty Images
Retrato del rey Harald en las calles de Oslo, horas antes de su funeral de Estado

"El rey Harald había hecho imposible ser republicano en Noruega"

Este asedio financiero coincide en el tiempo con la soledad en la agenda oficial de Haakon VIII. El rey se ha quedado prácticamente solo al frente de los compromisos de la Corona. Su esposa, la reina Mette-Marit, continúa de baja médica prolongada debido al transplante de pulmón al que fue sometida el pasado junio debido a un empeoramiento de su fibrosis pulmonar crónica. 

Haakon de Noruega y Mette Marit, tras el funeral de Harald© Getty Images
Haakon de Noruega y Mette Marit, tras el funeral de Harald

A esto se suma la decisión de que sus hijos, los únicos príncipes que quedan dentro de ese palacio optan por estudiar fuera del país: la princesa heredera Ingrid Alexandra tiene la firme intención de regresar a Australia en febrero para continuar con sus planes de formación y vida privada, mientras que el príncipe Sverre Magnus ya se encuentra completamente afincado en Lisboa. Así que el peso institucional casi exclusivamente sobre los hombros de un monarca que debe multiplicar sus esfuerzos para que el Palacio Real no parezca un lugar desierto.

La reina Sonia y los príncipes Ingrid y Sverre esperan al rey Haakon a su llegada al Parlamento© GTRES
La reina Sonia y los príncipes Ingrid y Sverre esperan al rey Haakon a su llegada al Parlamento

En mitad de este panorama, Sonia de Noruega ha resurgido con una fuerza inesperada como el principal apoyo de su hijo y el gran símbolo de continuidad institucional. A sus 89 años, la reina viuda, la reina madre o simplemente la reina Sonia se ha convertido en el nexo con la era anterior, una figura que recuerda a los ciudadanos la estabilidad del pasado. Su presencia en la agenda oficial no solo alivia la soledad de Haakon, sino que desarma a los sectores más críticos. Es una paradoja recordar que el propio Mímir Kristjánsson, el líder del partido Rødt que hoy presenta ese tijeretazo económico a la monarquía, admitió públicamente hace unos meses que el rey Harald "había hecho imposible ser republicano en Noruega". Ahora, con el vikingo infalible convertido ya en un recuerdo, Haakon VIII inicia la tarea de demostrar que la Corona puede sobrevivir a la pérdida de su gran referente, al vacío familiar y a la amenaza de la asfixia presupuestaria.

Recordamos a Harald de Noruega