Hace ya más de 26 años que Ismael Beiro se convirtió en uno de los rostros más populares de la nuestra televisión. Su simpatía, espontaneidad y sentido del humor conquistaron a millones de espectadores en la primera edición de 'Gran Hermano', un programa que cambió para siempre la historia de los realities en España. El gaditano, que cumple 52 años este 6 de noviembre, ha recorrido desde entonces un camino lleno de giros profesionales y personales. De los platós de televisión a los negocios, pasando por la inversión bursátil e incluso la política, su vida ha sido una constante reinvención.
Su paso por el concurso le abrió las puertas de la pequeña pantalla y le permitió participar en numerosos formatos de televisión y radio. También vivió momentos muy difíciles, como el grave accidente de moto que sufrió en 2002 y que le mantuvo alrededor de 40 días en coma. Hoy, recuperado y volcado en nuevos proyectos empresariales y culturales, disfruta especialmente de su faceta como padre de Aurora y Rodrigo. Con motivo de su cumpleaños, hablamos con él de su presente, de sus planes profesionales y de cómo ha cambiado su vida desde aquella histórica victoria.
Han pasado más de dos décadas desde que te conocimos en 'Gran Hermano'. ¿Volveremos a verte en televisión próximamente?
La tele ha sido mi casa durante más de dos décadas y es un medio que adoro. En estos momentos estamos volcados en un formato que nos divierte y suma. Mi gran pasión está detrás de las cámaras y encima de las tablas. Vamos a continuar a principios de año al frente de mi propio formato de entretenimiento en el Palacio de la Prensa de Madrid, 'Ismael, sala de confesiones'. Hoy por hoy, producir mis propios espectáculos y sentir al público en vivo me llena muchísimo, además de estar volcado en la producción ejecutiva de grandes eventos en directo y festivales.
En su día sufriste un gravísimo accidente de moto que te mantuvo alrededor de 40 días en coma y del que te quedaron algunas secuelas. ¿Cómo te encuentras actualmente de salud?
Afortunadamente, me encuentro en un momento estupendo, lleno de energía y sin parar quieto. Aquel accidente de 2002 fue un golpe durísimo que me obligó a volver a empezar casi de cero, pero también me enseñó a exprimir la vida al máximo y a valorar cada día como un regalo. Las secuelas quedaron atrás a base de mucha rehabilitación y cabeza. Hoy hago deporte, me escapo al mar siempre que puedo y llevo un ritmo de trabajo y viajes que ya quisiera yo con veinte años.
Eres padre de dos niños, Aurora y Rodrigo. ¿Cómo están y cómo es tu relación con ellos?
Ellos son mi motor absoluto y lo mejor que tengo en la vida. Aurora ya tiene nueve años y Rodrigo acaba de cumplir los ocho. Están en una edad increíble, muy despiertos, nobles y divertidos (aunque, como todos los niños, a veces sean incansables haciendo preguntas). Mi relación con ellos es de complicidad total. Por mucho que viaje por las producciones, mi prioridad innegociable es estar presente, disfrutar de cada minuto juntos y ejercer de padre al cien por cien.
En 2023 te presentaste a las elecciones municipales de Cádiz como candidato a la alcaldía. ¿Es una etapa definitivamente aparcada?
Fue una etapa de la que aprendí muchísimo y que nació únicamente de mi amor por Cádiz y las ganas de aportar cosas buenas a mi tierra. Pero a día de hoy está totalmente aparcada. Desde la empresa privada, la cultura y la producción de espectáculos puedo generar empleo, mover la economía local y hacer feliz a la gente de una forma mucho más directa, ágil y sin tanta burocracia. Mi único partido ahora mismo es el del emprendimiento, la tecnología y la cultura.









