Esta semana ha llegado a las librerias noruegas Eventyrnettene, un relato desde dentro de lo vivido durante Mundial de fútbol del 2026, un campeonato en el que la Selección Noruega tuvo posibilidades de ganar y dio ante el mundo una imagen de unidad y orgullo nacionaL, que vinieron muy bien a la realeaza que entonces encabezaba el rey Harald y que había atravesado momentos complicados. En un principio la crónica del periodista Alfred Fidjestøl venía a narrar las "noches de aventura de un verano que nunca olvidaremos", sin embargo, entre las 250 páginas se han encontrado detalles sobre el transplante de pulmón que recibió la entonces princesa heredera Mette-Marit de Noruega, una informació que no tenía que haber salido a la luz.
Un relato deportivo que quiso describir la presión a la que estaba sometida la realeza
Alfred Fidjestøl siguió a la selección nacional durante todo el verano, desde el primer entrenamiento en Ullevaal hasta la amarga derrota en Miami. Con un acceso privilegiado al entorno interno, describe el verano de ensueño desde dentro. El periodista narra lo que realmente sucedió antes, durante y después de los partidos. Un escenario en el que los noruegos no solo estaban pendientes del fútbol, también sobre las noticias que se iban dando sobre el estado de salud de la mujer del entonces príncipe Haakon, que diagnosticada de fibrosis pulmonar desde el 2018, el pasado verano esperaba un transplante en cualquier momento.
"El rey de 89 años había tenido un par de días intensos. El lunes anterior al partido contra Irak, Marius había sido condenado a cuatro años de prisión por delitos sexuales. Durante el partido en sí, a su nuera le habían trasplantado dos pulmones nuevos de un donante que había muerto repentinamente en un accidente en algún lugar de los países nórdicos", escribió el autor Alfred Fidjestøl tratando de describir la enorme presión que atravesaba la realeza al tiempo que buscaron la forma de estar presente en unos partidos que se jugaron entre Estados Unidos y México, al tiempo que apoyaban las celebraciones en Oslo, muchas de ellas en torno al Palacio Real, después de cada victoria de una selección que llevaba años sin llegar tan lejos.
Al asegurar que la operación de laocurrió exactamente "durante el partido de Irak" (la noche del 16 al 17 de junio) y añadir que el órgano procedía de "un accidente en el entorno nórdico", Fidjestøl cruzó una línea roja legal y ética, ya que, según la ley noruega de trasplantes este tipo de detalles se mantiene en absoluto secreto con el objetivo impedir que se conozca la identidad del donante.
El médico de Mette-Marit ha recordado la importancia de cumplir esta ley
La polémica ha sido mayúscula. El libro ha sido corregido de inmediato de cara a su próxima edición, también en la versión digital y en el audiolibro. No obstante, hasta el médico principal de la reina Mette-Marit del Rikshospitalet, el jefe de neumología Are Martin Holm, ha criticado duramente al autor, recordando que revelar datos temporales exactos ayuda a romper la confidencialidad y desvelar quién fue el donante, tal y como recoge Dagbladet en su edición noruega.
Hay que recordar que el comunicado de que la operación de Mette-Marit había sido un éxito se compartió durante la mañana del día 17 de junio, indicando que la operación transcurrió sin complicaciones y avisando de que comenzaba ahora un proceso de rehabilitación largo y hospitalización prolongada. Sin embargo, en esa nota de prensa, bien calibrada, se evitó cualquier detalle que pudiera conectar esta cirugía como las circunstancias que rodearon la muerte del donante.
El autor del libro ha reconocido su error y ha asegurado no tener en realidad certeza del momento exacto de la operación. "Está mal redactado. Debería haber puesto que Mette-Marit había sido operada recientemente, no que la operación tuvo lugar el mismo día en que Noruega jugaba contra Irak. No sé nada de eso", ha afirmado Alfred Fidjestøl en declaraciones a Dagbladet.
Algo que es innegable es la presión que realmente atravesó la Casa Real de Noruega durante esos días, recuperándose de la grave crisis de confianza que había generado el descubrir la amistad de Mette-Marit con Jeffrey Epstein y con la sentencia a cuatro años de cárcel a Marius Borg, un juicio que se repetirá el próximo febrero. También es cierto que el éxito que tuvo noruega durante el mundial, un éxito como país, en el que todos querían saber qué comían sus jugadores y se repetía el remo vikingo, sirvió para que apuntalar la popularidad de realeza.
Una muestra de ello es el momento que se eligió para compartir la primera foto de la entonces princesa después de su operación. El Palacio Real de Oslo aprovechó el partido de la selección noruega frente a Brasil para mostrar fotos de Mette-Marit, ya sin respirador, con ropa cómoda y en un salón del palacio viendo el partido junto a Haakon, que esa misma noche salió a celebrar con los noruegos el resultado de ese partido.










