El dolor y la tristeza de la Familia Real noruega en la primera misa homenaje al rey Harald marcada por una sonada ausencia


Haakon VIII, ya convertido en nuevo monarca, presidía el acto acompañado de sus hijos y su madre, la reina Sonia en la iglesia de Asker


© Getty Images
Amaya Rubio HerrerosRedactora de Actualidad
Actualizado 30 de agosto de 2026 a las 12:10 CEST

Han pasado solo dos días desde el anuncio del fallecimiento del rey Harald y Noruega vive hoy una nueva jornada marcada por el recogimiento y la solemnidad. La iglesia de Asker, situada a unos 20 kilómetros al suroeste de Oslo, ha sido el escenario elegido para celebrar la primera misa en memoria del monarca. A las once de la mañana, coincidiendo con el inicio del oficio, iglesias y catedrales de todo el país han hecho sonar sus campanas en homenaje al soberano, el más longevo de Europa en reinar, en un gesto que ha querido subrayar la dimensión nacional del duelo.

El rey Haakon VIII de Noruega llega a la iglesia de Asker© Getty Images
El rey Haakon VIII de Noruega llega a la iglesia de Asker
La princesa Ingrid Alexandra acompaña a su padre en el funeral de su abuelo, el rey Harald© Getty Images
La princesa Ingrid Alexandra acompaña a su padre a su entrada a la iglesia

Puntual con la cita, la Familia Real noruega ha acudido al templo encabezada por el rey Haakon VIII, acompañado por sus hijos, la princesa heredera Ingrid Alexandra y el príncipe Sverre Magnus, además de la reina Sonia. Todos ellos, vestidos de riguroso luto, han saludado a los oficiantes de la ceremonia —el decano Oyvind Stabrun y la párroca Ida Buen Hanevold— antes de acceder al interior de este templo luterano de estilo neogótico, consagrado en 1879 y levantado tras el incendio que destruyó la iglesia medieval original. 

Haakon VIII salundando a los oficiantes de la ceremonia seguido de su hija, su hijo y su madre, la reina Sonia© Getty Images
Haakon VIII salundando a los oficiantes de la ceremonia seguido de su hija, su hijo y su madre, la reina Sonia
La comitiva real entrando a la iglesia de Asken donde se ha celebrado el funeral © Getty Images
La comitiva real entrando al templo donde se ha celebrado la misa

Es la primera vez desde el fallecimiento del rey Harald que la reina SonIa asiste a un acto público, y se ha mostrado visiblemente emocionada a su llegada a la iglesia, un gesto que ha marcado uno de los momentos más significativos de la jornada. 

La reina Sonia de Noruega es recibida por el decano Oyvind Stabrun y la párroca Ida Buen Hanevold  en presencia de su hijo, el rey Haakon, y su nieto, el príncipe Sverre Magnus© Getty Images
La reina Sonia de Noruega es recibida por el decano Oyvind Stabrun y la párroca Ida Buen Hanevold en presencia de su hijo, el rey Haakon, y su nieto, el príncipe Sverre Magnus

La llegada ha dejado también una imagen relevante desde el punto de vista protocolario: por primera vez, la reina Sonia ya no ocupa el segundo lugar en la línea de saludo. Tanto el rey Haakon como la princesa heredera Ingrid Alexandra se sitúan ahora por delante de ella en rango, una disposición que será aún más evidente cuando la reina Mette‑Marit esté presente, pues también se coloca por delante de Sonia. Así funciona la monarquía noruega y así quedó reflejado en esta ceremonia

La princesa Ingrid saluda a la párroco de la iglesia y la reina Sonia, al deán© GTRES
La princesa Ingrid saluda a la párroca de la iglesia y la reina Sonia, al decano

La gran ausente ha sido la reina Mette‑Marit, cuya ausencia ya estaba prevista. Este sábado por la tarde, la Casa Real emitió un comunicado confirmando que no participaría en la misa de Asker. En la nota, el Palacio de Oslo recordó que, “como se anunció previamente”, la esposa del rey Haakon “se está recuperando del trasplante de pulmón al que se sometió en junio y tiene una participación limitada en actos oficiales”. Aun así, la institución precisó que la reina sí estará presente en otros actos relacionados con el fallecimiento de Harald V.

Desde primeras horas de la mañana, numerosos ciudadanos se habían acercado al templo de la localidad para arropar a la Familia Real y mostrarle su cariño y sus condolencias. La afluencia respondía también al mensaje difundido por la Iglesia de Noruega, cuyo preboste —Øyvind Stabrun, la autoridad eclesiástica responsable del distrito y equivalente a un deán— subrayó la importancia de compartir el duelo en comunidad. "Toda la nación está de luto en estos momentos, y reunirse en las iglesias puede hacer bien. También en Asker invitamos a la población local a una misa fúnebre en la iglesia de Asker, y damos una calurosa bienvenida a la familia real", afirmó en un comunicado publicado en la página oficial de la institución. Su mensaje reforzaba así el papel de las parroquias como espacios de acompañamiento colectivo en una jornada marcada por la solemnidad.

El coche que transportaba a la familia real a su llegada a Asken© GTRES
El coche que transportaba a la familia real a su llegada a Asken

 * En elaboración