La preocupación por Harald V de Noruega ha aumentado este jueves hasta el punto de reunir a buena parte de su familia en el hospital. Horas después de que la Casa Real comunicara que el estado de salud del monarca, de 89 años, se ha deteriorado y es "muy grave", la reina Sonia, los príncipes herederos Haakon y Mette-Marit y varios de sus familiares han ido llegando al Rikshospitalet de Oslo.
Una imagen que refleja la gravedad del momento que atraviesa la monarquía noruega. La agenda de la Familia Real ha quedado prácticamente paralizada y los miembros más cercanos a Harald se encuentran junto a él después de diez días de ingreso y de un progresivo empeoramiento de su salud.
La familia se reúne en el hospital
Los primeros en ser vistos entrando en el centro sanitario han sido el príncipe heredero Haakon y Mette-Marit, que llegaban aproximadamente a las 09:18 horas. Prácticamente al mismo tiempo lo hacía la reina Sonia, esposa de Harald desde hace 58 años.
Poco después se han sumado el príncipe Sverre Magnus, de 20 años, y la princesa Ingrid Alexandra, de 22, los dos hijos de los herederos. También se ha desplazado hasta el hospital la princesa Astrid, de 94 años, hermana mayor del rey.
A ellos se ha unido posteriormente Marius Borg, hijo mayor de Mette-Marit, que también ha llegado al Rikshospitalet, según muestran las imágenes publicadas por el diario noruego Vårt Land. Su presencia amplía así la reunión familiar en torno a Harald en un momento de máxima preocupación por la evolución del monarca.
La llegada escalonada de los miembros de la familia se produce después de que Palacio utilizara este jueves una expresión especialmente contundente para describir la situación del soberano: "Su estado es muy grave".
Diez días ingresado y un nuevo empeoramiento
Harald permanece hospitalizado desde el pasado 17 de agosto, cuando la Casa Real anunció su ingreso después de varias semanas recibiendo tratamiento con cortisona por una anemia hemolítica, una enfermedad de la sangre. El tratamiento le había provocado una acumulación de líquido en el organismo que hizo necesaria su hospitalización.
Seis días después, el domingo 23 de agosto, llegaba un nuevo parte médico. El estado del rey había empeorado durante el fin de semana y los médicos habían detectado una infección bacteriana en la sangre, por la que comenzó a recibir antibióticos. Palacio informó entonces de que estaba respondiendo al tratamiento. La propia Casa Real mantiene publicado ese parte del 23 de agosto.
Desde entonces no se habían comunicado cambios significativos hasta este jueves, cuando la situación ha dado un nuevo giro y Palacio ha elevado la gravedad de su estado.
Haakon, al frente mientras su padre permanece ingresado
Los problemas de salud de Harald han obligado a reorganizar por completo la actividad institucional. Haakon ejerce como príncipe heredero regente cuando el rey no puede desempeñar sus funciones por enfermedad, tal y como establece la propia Casa Real noruega.
La situación ha marcado además unas fechas especialmente importantes para la familia. Este martes, Haakon y Mette-Marit celebraban sus bodas de plata, 25 años después de su enlace, con el ingreso de Harald inevitablemente presente en una conmemoración que quedó condicionada por la preocupación familiar.
Mette-Marit atraviesa, además, su propia recuperación después de someterse a un trasplante de pulmón el pasado mes de junio. Fue dada de alta del Rikshospitalet el 14 de julio y los médicos advirtieron entonces que durante los siguientes seis meses tendría que continuar con rehabilitación y un estrecho seguimiento ante el riesgo de complicaciones.
Ahora, apenas mes y medio después de abandonar ella misma este hospital, la princesa heredera ha regresado junto a Haakon para acompañar al rey Harald en sus horas más delicadas.
Máxima preocupación por Harald
El deterioro de este jueves abre un escenario de máxima incertidumbre en Noruega. Harald, que ocupa el trono desde 1991, ha sufrido diferentes problemas de salud durante los últimos años y ya había reducido progresivamente su agenda oficial.
Esta vez, sin embargo, la contundencia del comunicado de Palacio y la llegada de la reina, los herederos, sus nietos y su hermana al hospital evidencian la excepcionalidad del momento.
Por ahora, la Casa Real no ha ofrecido más detalles sobre la evolución del monarca. Toda la atención permanece puesta en el Rikshospitalet de Oslo, donde Harald continúa ingresado acompañado por los suyos.









