El trasplante de pulmón de Mette-Marit de Noruega ha acaparado todo el interés en las últimas semanas al tratarse de un procedimiento de máxima relevancia que marca un punto de inflexión. Mientras la mujer del heredero al trono sigue recuperándose favorablemente y se mantiene alejada de la vida pública para centrarse en su evolución, ha llegado otra buena noticia a una corte que vive su etapa más convulsa. La princesa Astrid ha reaparecido a los 94 años tras un ingreso marcado por el misterio.
La hermana mayor del rey Harald estuvo una semana ingresada en marzo y dos meses después volvió a necesitas asistencia médica. "Su Alteza la Princesa Astrid ha sido ingresada en el Rikshospitalet debido a una insuficiencia cardíaca. Hoy se le implantó un marcapasos temporal. La Princesa Astrid desea expresar que se encuentra en las mejores manos. Permanecerá ingresada en el Rikshospitalet durante un tiempo", aseguraban en un comunicado oficial. Desde entonces su estado había sido una incógnita, hasta ahora que ha retomado su actividad.
Este martes, Astrid de Noruega ha sido vista por la revista Se og Hør haciendo unas compras. Ha elegido el distrito de Frogner, una de las zonas más exclusivas de Oslo, que alberga las embajadas, uno de los principales parques de la ciudad, museos... La princesa ha llegado en un coche oficial y ha visitado varios establecimientos en los que ha comprado flores. Durante todo el recorrido ha estado acompañada de Wilma, su fiel mascota. Es una apasionada de los animales y los perros la han acompañado toda su vida, desde que sus padres le regalaron el primero cuando tenía solo dos años.
Caroline Vagle, expera en Casa Real, ha explicado que la hija del recordado rey Olaf V sigue en plena forma y nada puede detenerla. Ni siquiera las dolencias en la cadera y las dificultades de movilidad que la obligan a usar silla de ruedas desde hace tiempo. "El hecho de que estuviera trabajando el mismo día que ingresó en el hospital a principios de este año dice mucho de su voluntad de seguir adelante y de la lealtad que siente por la casa real y su familia", ha asegurado la periodista.
La hermana del monarca siempre ha demostrado tener un sentido innato del deber y participa en numerosas actividades institucionales. La última fue el 4 de mayo, cuando asistió al 50 aniversario de la Asociación Noruega de Dislexia en el Ayuntamiento de Oslo. Después llegó su ingreso y desapareció de la vida pública, a la que con toda seguridad regresa pronto si tenemos en cuenta que ya está inmersa en sus rutinas, lo que se traduce como una mejoría tras sus últimos achaques. En su recuperación cuenta con el apoyo de toda la familia: de sus cinco hijos a su hermano, su cuñada y sus sobrinos.
La evolución de Mette-Marit después de su trasplante
También son esperanzadoras las novedades de la evolución de Mete-Marit, que tuvo que se trasplantada por el avance de la fibrosis pulmonar crónica con la que fue diagnosticada en 2018. A mediados de julio recibió el alta y continúa recuperándose en Skaugum, la residencia familiar. "Por suerte, las cosas están mejorando. Pero es solo el comienzo de un largo camino hacia la recuperación", dijo recientemente el príncipe Haakon, un mensaje tranquilizador.
La propia Princesa también se pronunció con un comunicado que era, ante todo, una carta de agradecimiento: "Estoy profundamente agradecida. En primer lugar, quisiera agradecer a todos los que optan por la donación de órganos. Me han dado el regalo de la vida y las palabras no alcanzan para describir lo humildemente agradecida que me siento por ello". "Aprovechar esta oportunidad para agradecer a todos los que me han acompañado en este largo camino: mi familia, médicos, cirujanos, enfermeros, fisioterapeutas y demás personal sanitario, y a todos aquellos que contribuyen de manera invaluable al sistema de salud noruego cada día", añadió.






