Tras convertirse en uno de los grandes héroes del histórico triunfo de España en el Mundial de Fútbol, marcando el gol que dio la victoria a La Roja frente a Argentina en la final, Ferran Torres no ha dejado de generar interés. A su paso por Nueva York, donde ha participado en una gira promocional y ha visitado el popular programa Today de la NBC, se suma el revuelo que provocaron sus vacaciones en Ibiza junto a Marcos Llorente. Más allá de las playas y los viajes internacionales, el futbolista también disfruta de la naturaleza cerca de casa. Lo dejó claro cuando compartió su ascensión al Cim de la Morella, la cumbre más alta del Parque Natural de la Sierra Calderona, uno de los grandes espacios naturales de la provincia de Valencia. Su entusiasta mensaje al coronarla lo decía todo: ¡Ya tenía ganas! ¡Hasta la cima y más allá!
En plena huerta valenciana, Foios, el pueblo donde nació Ferran Torres, está a apenas 10 kilómetros de la ciudad de Valencia y a unos 15 del límite sur de la Sierra Calderona. Para coronar el techo de la sierra, que se eleva a 878 metros de altitud, el punto de partida más habitual es Gátova. No se trata de una montaña especialmente alta ni técnica; la ruta discurre entre pinares, carrascas, romero, tomillo, lentiscos y otras especies típicas del bosque mediterráneo.
Desde las inmediaciones del área recreativa de la Fuente de la Alameda hay que recorrer entre 10 y 14 kilómetros, según el itinerario elegido (entre 3 y 5 horas), hasta alcanzar el vértice geodésico. La recompensa llega arriba: en los días despejados se llega a divisar el Mediterráneo y, hacia el interior, las sierras del Alto Palancia.
OTRAS RUTAS POR LA SIERRA CALDERONA
Muchas otras rutas por este paraje de más de 18.000 hectáreas de bosque mediterráneo comienzan en Náquera. Además de sus rutas de senderismo, el parque conserva un importante patrimonio histórico. Fuentes, miradores, antiguos aljibes, ermitas y masías invitan a recorrer la sierra sin prisas. A ello se suma un valioso legado histórico, pues durante siglos, estas montañas acogieron importantes comunidades cartujas, cuya huella aún puede seguirse a través de algunos de los monumentos más emblemáticos del parque.
LOS MIRADORES IMPRESCINDIBLES
El mirador de l'Alt del Pi, al que se puede llegar caminando o pedaleando, es uno de los balcones naturales más conocidos del parque, desde donde, en los días despejados, el Mediterráneo aparece en el horizonte. También merece la pena acercarse al mirador del Garbí, situado junto a la ermita de la Santa Creu y accesible tras un corto paseo desde la zona de aparcamiento. Menos concurridos, aunque igual de recomendables, son los miradores de la Mola de Segart y el Puntal de l'Abella.
Si se busca una excursión con algo más de desnivel, la ascensión al pico Garbí es una de las más populares de la Sierra Calderona. Una de las rutas clásicas parte desde Segart y recorre unos 8 kilómetros entre ida y vuelta, con un desnivel de unos 450 metros. En el tramo final aparecen las famosas cadenas y escaleras que dan nombre al itinerario y ayudan a superar las zonas más rocosas, antes de alcanzar una de las mejores panorámicas de todo el parque.
EL CASTILLO DE BESELGA
Desde Náquera también parte una de las rutas con más historia de la Sierra Calderona. Se trata de un itinerario circular de unos 11 kilómetros que asciende hasta el castillo de Beselga, en Serra, una antigua fortaleza de origen islámico desde la que se domina buena parte del parque. A pesar de su estado ruinoso, aún pueden verse la torre del homenaje, el aljibe y varios tramos de muralla.
DÓNDE COMER
Tras la caminata, una buena opción es descansar en el área recreativa de la Font del Oro, un rincón con sombra, mesas de pícnic y fuentes rodeadas de bosque mediterráneo. Y si la escapada termina en Náquera, nada mejor que reponer fuerzas con el esmorzaret valenciano en Asador Pastoret, famoso por sus generosos bocadillos. Para una comida más pausada, El Rebolloso (elrebollosorestaurante.es) apuesta por una cocina mediterránea elaborada con producto de temporada.









