Cuando siempre imaginaste convertir tu boda en un escenario florido, la organización se vuelve un reto y una ilusión a partes iguales. En el enlace de Celia y Fran, la decoración fue un factor clave y a cargo de la misma estuvo el equipo de Aquilea. Las floristas recuerdan a esta novia porque “le encantaban las flores y para ella preparamos centros altos y bajos”. Su gran día, celebrado el pasado octubre, tuvo lugar entre dos escenarios: la Parroquia San Pedro Apóstol de Fuente el Saz y la finca Soto de Mozanaque.
Combinación de flores a diferentes alturas
Desde Aquilea nos explican que, para la decoración del banquete, el escenario principal del enlace, eligieron dos tipos de centros sobre las mesas. “Los altos iban en violeteros altísimos de cristal tallado, que lograban el efecto de que la naturaleza había invadido el espacio, pero a la vez encajaban perfectamente con los techos altísimos de ese comedor de casa palacio en el campo. Elegantes y naturales a la vez”, señalan.
Al tratarse de una boda de otoño, recurrieron a variedades de temporada, señala el equipo de floristas. “Fueron principalmente dalias y tulipanes en tonos naranjas, amarillos y granates”, recuerdan.
Organización al milímetro
Para dar forma a su boda soñada, estos novios se pusieron en manos de Peonías Eventos. Elena y Natalia se encargaron de los preparativos de la semana previa y de la coordinación del gran día. Celia cuenta de ellas que fueron las mejores aliadas. “Estuvieron pendientes de cada detalle, desde la coordinación y la decoración hasta el cuidado de nuestros familiares y de los invitados más mayores. Gracias a su cercanía y profesionalidad, nosotros solo tuvimos que preocuparnos de disfrutar, vivir cada momento con muchísima ilusión y compartir ese día tan especial con los nuestros”, comenta agradecida.
“No podemos sentirnos más afortunadas de que los novios hayan confiado en nosotras para acompañarles en un día tan bonito. Los preparativos fueron tranquilos y el día de la boda no pudo salir mejor”, aseguran estas wedding planners. Señalan que la pareja siempre estuvo disfrutando, con una sonrisa.
Nuestros protagonistas apostaron por proveedores de altura, buscando un resultado memorable y de calidad. En lo relativo al catering, contrataron a Ciboulette, “con un cóctel al aire libre, favorecido por el magnífico tiempo que nos acompañó”, añade Patricia Gárate, de Peonías Eventos. Otros brillantes profesionales fueron sus fotógrafos, explican, Dos más en la mesa.
“La música fue, sin duda, uno de los grandes protagonistas del día, ya que los novios le dieron una importancia muy especial. Para ello contamos con grandes profesionales como Laraland Experience, el grupo flamenco Cerrado por Vacaciones, el grupo Música Jazz, el sonido de Dándote Ritmo y, como broche final, Caco Monteverde como DJ”, concluyen estas expertas en organización de bodas. A estos músicos se sumaron, además, los mariachis que sorprendieron a todos en el momento del postre.
En la boda de Celia y Fran todo hablaba de ellos. La novia pudo hacer realidad su sueño de contar con un enlace repleto de flores, en todos sus formatos y elementos. "Las flores me transmiten alegría y vida y a mi madre y a mí nos encantan", desvela. Y, ¿qué es el gran día sino una celebración de la alegría?










