Haakon de Noruega toma las riendas de la Corona en un despliegue militar que recuerda a su historia de amor con Mette-Marit


Un momento especialmente delicado para la Corona que el heredero ha afrontado desde el Palacio Real de Oslo


El príncipe Haakon saluda a la multitud desde el balcón del Palacio Real de Oslo© Getty
26 de agosto de 2026 a las 21:06 CEST

Noruega se ha posicionado en los últimos días como la monarquía europea más destacada de los últimos tiempos. El empeoramiento de salud del rey Harald ha provocado, entre otras cosas, el aumento del protagonismo del príncipe Haakon, quien desde el pasado 17 de agosto —momento del ingreso del actual monarca en el hospital— asume la regencia del país debido al estado de salud del jefe de Estado. Un protagonismo que ha quedado latente con su presencia en el programa de los ejercicios militares de este año en el Palacio Real de Oslo, donde además ha hecho de su presencia un saludo hacia la multitud —desde el balcón del emblemático edificio— para observar cada una de las actividades militares. Un gesto en el que el amor entre el príncipe heredero y Mette-Marit ha sido recordado tras sus bodas de plata. 

Haakon de Noruega se ha convertido en regente del país© Getty
Haakon de Noruega se ha convertido en regente del país

Un saludo en mitad de la preocupación

El príncipe Haakon se ha convertido en regente de Noruega a consecuencia del delicado estado de salud del rey Harald. Por ello, mientras la reina Sonia sostenía la mano del monarca en el hospital, el príncipe heredero ha tenido que encabezar uno de los actos más simbólicos del año. La cita tuvo que aplazarse tras el comunicado de la Casa Real en el que se anunciaba que el rey padecía una infección en la sangre, un contratiempo que empeoró su estado general. Por este motivo, las funciones de Estado pasaron a manos de Haakon para asumir el papel de su padre en un momento tan sensible. Así, desde el Palacio Real de Oslo, el príncipe ha sido testigo del desfile de la guardia real y su banda de música, una tradición que debían haber presidido los reyes Harald y Sonia, pero que las circunstancias han dejado temporalmente en sus manos. 

El príncipe Haakon saluda a la multitud desde el balcón del Palacio Real de Oslo© Getty
El príncipe Haakon saluda a la multitud desde el balcón del Palacio Real de Oslo

Una ocasión en la que el futuro rey de los noruegos ha podido vivir con verdadera emoción una actuación dirigida al monarca y tras la cual, posterior a este acto tan simbólico como significativo, se ha trasladado hasta el Hospital Nacional de Oslo. Y es que el príncipe Haakon, nada más finalizar su presencia en el evento, se ha dirigido hacia el centro médico donde se encuentra su padre, lugar en el que continúa recibiendo tratamiento para sobrellevar una enfermedad de la que hasta ahora no se han ofrecido más detalles. Fue el pasado lunes cuando la Casa Real emitió la última actualización sobre el estado de salud del monarca, afirmando que no se habían producido cambios significativos, manteniéndose estable dentro del empeoramiento que se había comunicado el día anterior. 

Los príncipes Haakon y Mette-Marit han conmemoraro sus bodas de plata con este nuevo retrato oficial © Det kongelige hoff
Los príncipes Haakon y Mette-Marit han conmemoraro sus bodas de plata con este nuevo retrato oficial

Un momento especialmente significativo para el entorno más cercano a Haakon de Noruega, pues fue precisamente en el día de ayer cuando, junto a Mette-Marit, celebraba sus bodas de plata tras cumplir veinticinco años de matrimonio. No obstante, los festejos más vinculados a la fastuosidad real quedaron relegados a un segundo plano para que los príncipes herederos pudieran trasladarse de inmediato al centro hospitalario y permanecer al lado del rey Harald. A pesar del delicado contexto familiar y del protocolo habitual, la pareja no quiso pasar por alto una fecha tan señalada. Para conmemorarla con sus ciudadanos, distribuyeron una serie de imágenes inéditas en las que se les ve disfrutando de espontáneos bailes en los jardines del palacio. Un gesto cargado de complicidad que refleja el sólido vínculo y el amor que ambos se mantienen cuando se alejan del estricto protocolo de la corte real de Noruega, dejando ver su lado más íntimo y humano en un momento de especial vulnerabilidad familiar en el que todos los focos se sitúan sobre la salud del Rey.