De una kentia en el recibidor a un olivo en el salón: 10 ideas para decorar con plantas los rincones vacíos de tu casa


Una planta bien elegida puede hacer que una esquina vacía cobre vida, gane profundidad y parezca parte de un proyecto decorativo pensado al detalle. Descubre diez propuestas reales para incorporar verde en el dormitorio, el salón, la terraza, el baño ¡o el recibidor!


Salón en blanco con tonos verdes y rojos. © Amador Toril para Estudio Alberto Torres
26 de agosto de 2026 a las 13:00 CEST

Hay esquinas de casa que parecen no tener solución. Un hueco junto al sofá, un rincón muerto en el dormitorio, una consola algo desnuda o el final de un salón alargado pueden parecer sin vida si no se decoran con intención. Sin embargo, una planta de interior bien elegida puede cambiar por completo la percepción de ese rincón.

No se trata solo de añadir verde. La clave está en escoger la especie según la luz, el tamaño según el espacio disponible y proporcional al tamaño de la estancia y acompañarla con una maceta que se entienda con los materiales del ambiente. Estas diez ideas demuestran que las plantas decorativas también delimitan, equilibran, aportan altura y hacen que una estancia se sienta mucho más cuidada.

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Dormitorio con planta en la esquina. © Davide Pellegrini para Marta Castellano Mas

Una palmera de salón entre el dormitorio y el vestidor

En un dormitorio decorado en blanco, beige y tonos arena, una palmera de salón rompe la uniformidad sin alterar la calma. En este dormitorio, la planta se ha colocado en una esquina, aportando volumen y un toque verde. Otro de los detalles que destaca es su cabecero exento, que además funciona como separación visual con el vestidor. Es un recurso muy efectivo cuando quieres definir zonas sin levantar tabiques ni llenar la habitación de muebles. 

La ropa de cama de lino, con su elegante arruga, suma calidez y hace que el verde se vea todavía más natural. Elige una maceta sencilla, en cerámica mate o fibra natural, como ha hecho aquí la interiorista Marta Castellano, para que no compita con el resto del dormitorio. Coloca la palmera donde reciba buena luz indirecta y deja espacio alrededor de las hojas: así el rincón respirará mejor.  

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Terraza con plantas grandes.  © Felipe Scheffel Bell para Strada Interiors

Tres strelitzias para vestir una terraza con vistas

Una terraza con vistas al mar agradece plantas grandes, capaces de estar a la altura del paisaje. En este proyecto de Strada Interiors, tres strelitzias de gran tamaño completan una zona de relax con butacas de madera y cuerda y textiles en tono mostaza. Su silueta vertical crea un contraste atractivo con las líneas bajas del mobiliario exterior. Además, las hojas grandes de la ave del paraíso dan privacidad sin cerrar visualmente la terraza. 

Las macetas de fibras conectan con la alfombra y suavizan el conjunto, algo importante cuando hay suelos duros o barandillas metálicas. Si tienes un rincón exterior poco aprovechado, agrupar varias plantas es más contundente que colocar una sola especie aislada. Eso sí: revisa la exposición solar y el viento antes de elegirlas… la strelitzia necesita mucha luz para mantenerse vistosa.  

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Salón con mueble en la trasera. © Maider Aguirre para Tegar y Basoko

Una estantería decorada con verde para separar el salón

Cuando el respaldo de un sofá en L queda orientado hacia la cocina, una estantería alta puede resolver la transición entre ambos ambientes. Tegar y Basoko, artífices de este proyecto, utilizan este recurso como separador ligero, sin bloquear el paso de la luz ni cerrar el salón. 

Después, son las pequeñas plantas, repartidas en distintos estantes y alturas, las que aportan profundidad a la composición. Puedes mezclar variedades de hoja redonda, colgantes y verticales, siempre sin saturar cada balda. El resultado es más cálido que una estantería ocupada solo por libros y objetos decorativos. También ayuda a que la cocina abierta se integre de una forma más amable en la zona de estar. Procura usar macetas similares en color o material para que la mezcla de plantas no se vea desordenada.  

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Salón con calathea orbifolia. © Ane Sierra para Aurora Monasterio

Una calathea para suavizar un salón de obra

Un salón moderno con sofá en L de obra puede resultar muy rotundo si no incorporas elementos que aporten movimiento. En este salón, una Calathea orbifolia ocupa la esquina de acceso al salón abierto y suaviza la presencia de la madera. Sus hojas anchas, con dibujos en verde claro, destacan junto a los asientos blancos y los cojines en rosa y azul. 

La planta también aporta equilibrio a la iluminación de los estantes y la lámpara negra de diseño, que introduce un acento más gráfico. Al otro lado, la lámpara de sobremesa dorada apoyada sobre la prolongación del sofá añade un punto cálido. 

Si tienes una esquina de paso sin función, una calathea puede transformarla sin restar amplitud, como ha hecho en este salón la interiorista Aurora Monasterior. Necesita luz filtrada y cierta humedad ambiental, por lo que conviene evitar que reciba sol directo. 

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Salón con olivo .© Amador Toril para RQH Studio

Un olivo interior que delimita el comedor

Hay plantas que hacen mucho más que decorar, y un olivo de porte generoso es una de ellas. RQH Studio eligió esta especie para colocarla junto a los sofás colocados en L para destacar la frontera del estar con el comedor, en lugar de recurrir a la tradicional mesa auxiliar con una lámpara. 

Con la presencia de este olivo, el salón gana volumen y la distribución queda más definida. Sus hojas verdes con matices grisáceos enlazan muy bien con el tapizado gris de los sofás y crean una paleta serena. El tronco aporta además una textura orgánica que contrasta con muebles de líneas rectas. Es una solución especialmente interesante en salones abiertos, donde necesitas separar usos sin recurrir a divisiones rígidas. 

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Salón comedor con plantas al fondo. © Gloria Solans para Laura Martínez

Dos strelitzias para reforzar una composición simétrica

En un salón comedor alargado, el final de la estancia suele pedir un gesto decorativo que atraiga la mirada. Laura Martínez lo resuelve con dos strelitzias colocadas a sendos lados del gran ventanal. Su ubicación refuerza la simetría del comedor, donde la mesa está completamente centrada. 

En este salón comedor, las plantas funcionan como dos columnas verdes, enmarcando las vistas sin quitar protagonismo a la entrada de luz. También ayudan a que el comedor no parezca vacío ni excesivamente distante del salón. Si tu casa tiene una distribución longitudinal, prueba a colocar dos ejemplares de igual tamaño al fondo: el efecto de orden es inmediato. Un consejo: gira las macetas de vez en cuando para que ambas plantas crezcan de forma equilibrada.  

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Recibidor con kentia. © Pia Capdevila

Una kentia que hace más acogedor el recibidor

El recibidor suele ser un espacio en el que no pasamos mucho tiempo, pero tiene mucho peso en la primera impresión de tu casa. En este proyecto de Pia Capdevila, una kentia de gran tamaño acompaña una consola de madera y llena un rincón que podría haber quedado vacío. El espejo tipo ventana, con marco negro, amplía la pared y recoge el reflejo de las hojas. 

Esa combinación de madera, negro y verde funciona muy bien en recibidores modernos, sean del tamaño que sean. La kentia tiene una presencia elegante sin resultar aparatosa, gracias a sus tallos finos y arqueados. Puedes colocarla al lado de una consola, pero evita que invada la zona de paso o dificulte abrir una puerta. Si el recibidor tiene poca luz natural, asegúrate de que sea indirecta y evita mover la planta continuamente.  

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Baño con plantas colgantes. © Juancho González

Plantas colgantes en un baño con ducha de obra

El baño también puede convertirse en un lugar perfecto para introducir plantas, sobre todo si cuenta con ventilación y luz natural. Así lo hizo Juancho González, que creó un pequeño estante situado cerca del techo de una ducha de obra para colocar unas decorativas plantas. Las hojas colgantes suavizan las líneas rectas del revestimiento y hacen que la ducha se vea más especial. 

Cerca del lavabo, más plantas pequeñas en los estantes completan la decoración sin recargarla. Es una buena idea para baños con pocos metros, porque se utiliza la altura en lugar de ocupar la encimera. Elige especies que toleren humedad, como potos, helechos o philodendron, y retira el exceso de agua tras la ducha. 

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Salón en blanco con tonos verdes y rojos. © Amador Toril para Estudio Alberto Torres

Una ave del paraíso para equilibrar rojos y verdes

Cuando un salón parte de una base blanca, introducir color en capas es una forma muy eficaz de aportar personalidad. En este salón, los cuadros y algunos cojines en rojo aportan vitalidad al espacio, mientras que una gran strelitzia, ubicada en una esquina, aporta el toque verde que vemos también en otros cojines y que equilibra la intensidad del rojo. La mezcla elegida por el interiorista Alberto Torres tiene frescura, pero también calidez, porque ningún tono domina por completo la estancia. 

La strelitzia es una planta que queda especialmente bien en rincones despejados, donde sus hojas pueden desplegarse sin rozar muebles ni cortinas. Si vas a usar una ave del paraíso como pieza protagonista, repite uno de sus verdes en un cojín, una lámina o una pieza de cerámica. Así conseguirás una decoración más coherente. 

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Salón en blanco y arena con plantas.© María Pujol para Pia Capdevila

Plantas a distintas alturas para dar profundidad

Las plantas son clave también para guiar la mirada hacia el fondo. En este salón decorado en blanco, arena y madera, Pia Capdevila ha distribuido las plantas en tres lugares y a distintas alturas, para ayudar a la vista a viajar hasta el final de la estancia. Una se ubica sobre la mesa de centro, otra en una mesa auxiliar junto al sofá y una tercera al fondo, sobre la mesa del comedor. Esta disposición crea una línea visual que conecta el salón con el comedor sin necesidad de añadir más muebles. También evita ese efecto plano que aparece cuando todos los objetos decorativos se concentran en una sola pared.

La planta de la mesa de centro puede ser baja y compacta, mientras que la del comedor admite un porte más alto o un jarrón con ramas. Busca recipientes coordinados, aunque no idénticos, para mantener la sensación de conjunto.