La Casa Real de Noruega se encuentra en plena reconstrucción de sus cimientos. Si bien estos dos últimos años se han convertido en una auténtica marea difícil de controlar para la dinastía Glücksburg, marcada por los problemas de salud de Harald V y la reina Sonia, las diferentes circunstancias que la princesa Mette-Marit ha tenido que afrontar debido a sus vínculos con Jeffrey Epstein y el proceso judicial de Marius Borg, ahora una inesperada noticia vuelve a situar el foco sobre la familia. Y es que quienes quieran ser testigos de cómo los príncipes herederos afrontan esta nueva etapa —e incluso convertirse en sus vecinos— podrán hacerlo después de que algunas de las propiedades vinculadas a Skaugum, residencia de Haakon y Mette-Marit, hayan sido puestas en alquiler.
Los nuevos vecinos de Haakon y Mette-Marit
Los Príncipes Herederos residen en el Palacio de Skaugum desde hace más de dos décadas. Fue en el momento en el que ambos pronunciaron el esperado 'sí, quiero' cuando se trasladaron hasta la mencionada propiedad para hacer de ella el lugar en el que consolidar su vida en común. Todo ello enmarcado en una tradición que se remonta a tres generaciones, desde 1929, y por la que los futuros reyes del país establecen allí su residencia. Una propiedad conformada por varias residencias y coronada por una vivienda principal que sirve como hogar oficial de Haakon y Mette-Marit. No obstante, dentro de estos terrenos se encuentran otras viviendas que el príncipe Haakon arrienda a través de su empresa unipersonal, lo que le ha llevado a poner en alquiler algunas de estas residencias. Una actividad que ha convertido parte de la finca en un lucrativo negocio de alquiler que, con el paso del tiempo, se ha ido consolidando como una particular vertiente inmobiliaria no exenta de polémicas.
Ahora, han aparecido varios anuncios de dos viviendas que podrían llevarte a convertirte en vecino de los futuros reyes de Noruega. Una de ellas cuenta con un interior de 42 metros cuadrados, cuyo alquiler mensual asciende a 1.040 euros. Un pequeño apartamento que se localiza dentro de los terrenos, con entrada independiente, y que está conformado por una sala de estar, cocina, dormitorio con armario, baño y pasillo. Una vivienda que cuenta con todas las comodidades, aunque queda superada en dimensiones por la siguiente opción; eso sí, el precio también es más elevado. Otra de las casas situadas cerca de la residencia oficial de Haakon y Mette-Marit cuenta con 287 metros cuadrados y un alquiler mensual de 3.500 euros. Dos oportunidades muy diferentes que comparten, sin embargo, un particular privilegio, y es el de convertirse en vecino de los futuros reyes de Noruega.
Esta vivienda, publicada en un famoso portal inmobiliario de Noruega, presenta la residencia como una "magnífica casa independiente con preciosas vistas, trastero propio y gran parcela". Una casa que, tal y como señala el anuncio, cuenta en su planta principal con un pasillo con armario de puertas correderas, recibidor, cuarto técnico, lavadero, sala de estar con estufa de leña, sala de televisión e incluso varios dormitorios. La segunda planta, tal y como detallan, está conformada por una habitación abuhardillada, cuatro dormitorios, baño, aseo y un trastero. Toda una oportunidad para quien quiera estar cerca de la realeza y, además, disfrutar de todas las comodidades, pues, sin duda, se trata de una residencia perfectamente acondicionada para quien quiera vivir sin demasiadas preocupaciones y con unos vecinos de excepción, como son los futuros reyes de Noruega.
La polémica detrás de los alquileres
No obstante, el alquiler de estas residencias esconde una cuestión que no está exenta de polémicas. Todo ello tras la publicación de informes económicos que explican que los ingresos obtenidos por el alquiler de las mencionadas propiedades sirven, entre otras cosas, para cubrir los gastos que se ocasionen en la finca de Skaugum, evitando de esta forma que estos gastos procedan de las arcas públicas. No obstante, detrás de este alquiler se exigen algunas cuestiones para quienes deciden convertirse en vecinos de los príncipes herederos, pues a los inquilinos se les exigen amplias responsabilidades de mantenimiento. Un mantenimiento que no recae únicamente en el buen uso de la vivienda.
Los contratos atribuyen a los inquilinos amplias responsabilidades de mantenimiento, que abarcan desde la pintura, los revestimientos de los suelos, las puertas, cerraduras y ventanas hasta grifos, enchufes, instalaciones, desagües o determinados cuidados de jardines y tejados. Una responsabilidad que, según las informaciones publicadas, iría más allá de lo habitual en este tipo de arrendamientos. Un nuevo gesto que pone en el foco, una vez más, a los Príncipes Herederos, que desde hoy buscan nuevos vecinos.









