La tensión se podía palpar en el plató de Telecinco. La última gala de Supervivientes All Stars dejó un momento de máxima tirantez cuando Jorge Javier Vázquez y Beatriz Trapote se enzarzaron en un cruce de reproches que no dejó a nadie indiferente. ¿El detonante? La negativa de la periodista a entrar al trapo sobre la eterna guerra entre Jesulín de Ubrique y Belén Esteban.
Todo empezó cuando el programa emitió unas imágenes del reality donde salía a relucir el tema del momento. Víctor Janeiro relató, tras su paso por el clásico Puente de las emociones, cómo el conflicto mediático y la exposición mantenida por Belén Esteban sobre su sobrina y sobre su hermano Jesús habían afectado profundamente durante décadas a todos sus seres queridos y en concreto a su madre, Carmen Bazán. Al volver a plató, el presentador le lanzó la pregunta directamente a Trapote, que acudía como defensora. Pero la colaboradora se plantó, le reprochó a la organización la pregunta y se negó tajantemente a responder.
"Yo no soy un cualquiera"
A Jorge Javier no le sentó nada bien que la periodista cuestionara las preguntas del programa ni su forma de llevar el debate. Sin filtros y visiblemente molesto, el comunicador cortó de raíz: "Yo no soy un cualquiera. Lo siento mucho, no soy un cualquiera. ¡Soy Jorge Javier Vázquez y llevo 30 años en esto!" soltó sin piedad ante un plató que se quedó helado.
El presentador dejó claro que si el tema salía en la isla, lo normal era debatirlo en el plató. Eso sí, tras el calentón inicial, la cosa se relajó un poco: Jorge Javier respetó que no quisiera hablar del tema, pero dejándole claro que una cosa es no contestar y otra muy distinta intentar decirle a él cómo hacer su trabajo.
La reacción de Trapote
Por su parte, Trapote prefirió mantener la calma tras la reprimenda y optar por una postura bastante más conciliadora para no echar más leña al fuego. Sin perder la compostura, la periodista madrileña matizó que su intención no era faltar al respeto a su trabajo ni a la dirección, pero insistió firmemente en su decisión de no entrar en polémicas que involucrasen a la familia de su marido, Víctor Janeiro.
A partir de ese instante, la tensión fue aflojando gradualmente. La colaboradora optó por mantener un perfil más discreto durante el resto de la velada, centrándose de forma exclusiva en la defensa de su pareja en las siguientes intervenciones y esquivando cualquier otro dardo que pudiera desviarla del concurso.
Viejas heridas
El enganchón entre el presentador y la colaboradora no se produjo en un momento cualquiera. El tema que planteó Victor en la isla coincide con los últimos ataques de Belén Esteban, quien apenas unos días antes había vuelto a arremeter con fuerza contra el torero y su entorno en el programa ¡De viernes!, reabriendo viejas heridas sobre el trato familiar.
Un desencuentro que se produce además horas antes de la entrevista programada para la noche del viernes en ¡De Viernes!. Con la ex de Jesulín dispuesta a seguir hablando de la familia de Ubrique, la negativa de Trapote a pronunciarse se convirtió en el cortafuegos perfecto para evitar comprometer a los suyos justo antes de la gran cita televisiva de la semana.








