Es probable que, incluso a los menos aficionados al mundo del fogón, les suene el nombre de Anthony Bourdain. El neoyorquino fue uno de los cocineros, escritores y presentadores de televisión más famosos, no solo en EE. UU., sino también a nivel internacional: programas como Parts Unknown o No Reservations, o libros como Confesiones de un chef, dieron enorme popularidad a Bourdain, dueño de un estilo propio, cercano, desprejuiciado y absolutamente magnético. La noticia de su impactante y prematura muerte por suicidio, a los 61 años, también dio la vuelta al mundo.
Sin embargo, es en su etapa de juventud, antes de haber alcanzado esa fama mundial y cuando daba sus primeros pasos profesionales, en la que se centra la recién estrenada película ‘Tony’. A su actor protagonista, Dominic Sessa, le acompaña en el film Antonio Banderas, quien interpreta a un cocinero veterano, convertido en una suerte de mentor para el joven Anthony.
El pasado 7 de agosto la cinta se estrenó en Estados Unidos (en España aún no tenemos fecha concreta de estreno) y, entre los actos de promoción de la misma, la productora de la película publicaba recientemente un vídeo en el que podemos ver a Banderas recibiendo la visita en Málaga de Dominic Sessa (joven promesa de la interpretación, que ya participó en trabajos como Los que se quedan y Ahora me ves 3).
PRIMERA LECCIÓN EN EL PIMPI: CÓMO CORTAR JAMÓN
El vídeo arranca con Antonio dando la bienvenida a Dominic en El Pimpi, mítico restaurante del centro histórico de Málaga, del que Banderas es actualmente copropietario. “Recuerdo venir a este sitio con mis novias cuando tenía 16 o 17 años”, explica Antonio a Sessa, mientras le cuenta algunos detalles sobre este emblemático establecimiento: su historia, su importancia en la gastronomía de la ciudad…
Entonces Sessa exclama: ¡Jamón! El joven actor acaba de toparse en su recorrido por El Pimpi con uno de nuestros alimentos más conocidos fuera de nuestras fronteras. Así que Antonio no pierde la oportunidad de mostrarle cómo debe cortarse. “¡Está realmente bueno!”, sentencia el joven intérprete tras saborear algunas lonchas perfectamente cortadas.
SEGUNDA LECCIÓN EN LA PÉRGOLA: CLASE DE RISOTTO
Tras la visita a El Pimpi, Antonio y Dominic pasean por las calles de Málaga hasta llegar al restaurante La Pérgola. Ubicado en el Real Club Mediterráneo, a los pies de La Farola, se trata de uno de los establecimientos del Grupo Tercer Acto (proyecto de restauración y ocio gastronómico vinculado a Antonio Banderas y surgido alrededor del Teatro del Soho que el propio actor impulsó en la ciudad andaluza).
“Aquí me enseñaron a abrir ostras y limpiar pescado para la película”, le cuenta Banderas a su invitado, a propósito de este restaurante cuya cocina homenajea a los sabores malagueños y donde los arroces y los productos del mar son protagonistas.
Sin embargo, no es una receta típicamente andaluza la que se dispone a enseñar a cocinar Banderas a su invitado, sino más bien italiana. Sessa le pregunta a Antonio si le gusta cocinar y, tras una contundente respuesta afirmativa, el malagueño le explica que hay un risotto que le gusta mucho hacer y cuyo paso a paso va a mostrarle.
En el vídeo no se muestran los detalles concretos de la receta. Pero sí vemos arrancar al actor picando unas verduras (zanahorias, espárragos verdes, tomate…), también unas setas, y lo que parecen unos pedacitos de pechuga de pollo. Tras sofreírlo, vemos a Antonio verter el arroz y, posteriormente, agua. “Lo importante es el movimiento de tu cuerpo cuando lo haces”, bromea, mientras cocina su risotto a un ritmo bailón.
Tras el cocinado, ambos actores salen a la terraza del restaurante a degustar el plato de arroz y Banderas continúa con su tono socarrón: “Es el mejor risotto que he probado en mi vida; normalmente soy humilde, pero no voy a serlo hoy”. “¡Justo iba a decirlo, el risotto más alucinante!”, le sigue el juego Sessa.
LOS RESTAURANTES FAVORITOS DE ANTONIO BANDERAS EN MÁLAGA
Mientras dan un paseo por la playa tras la comida, el americano pregunta a Antonio qué restaurante de la ciudad (al margen de los que han visitado) recomendaría especialmente. Entonces, Banderas menciona La Máquina, cerca de La Catedral, como uno de los que entrarían en esta lista. Pero en lo que más hincapié hace es en su gusto, no tanto por restaurantes ‘fancy’ de la ciudad (más sofisticados o lujosos), como por los sitios más humildes donde lo que importa es la comida. Lugares, por ejemplo, donde los dueños tienen sus propios botes, salen a pescar y te ponen una comida muy fresca. “Esos sitios son fenomenales”, asegura.
El vídeo concluye con ambos actores mirando el mar, y con Sessa entusiasmado con su visita a Málaga. “¿Crees que te quedarás aquí para el resto de tu vida?”, le pregunta a Antonio. Y este, no lo duda. “Sí. Todavía tengo un apartamento en Nueva York y estoy muy agradecido a América. Pero volver al lugar al que pertenezco es algo muy bonito”, asegura.
7 CONSEJOS PARA UN BUEN RISOTTO
No pondremos aquí en duda la pericia de Antonio Banderas para hacer su particular versión del risotto italiano. De hecho, ojalá poder haber tenido también la ocasión de probarlo en esta terraza espectacular... Lo que sí nos parece es una excusa perfecta para recordar por aquí algunos trucos y consejos para preparar en casa este clásico de la gastronomía italiana.
Elige bien el arroz.
El risotto necesita variedades con mucho almidón, como arborio o carnaroli. Son las que permiten conseguir esa textura cremosa tan característica sin que el grano llegue a deshacerse.
Un buen caldo es fundamental.
El caldo debe estar caliente durante toda la elaboración para no cortar la cocción del arroz. Puede ser de verduras, pollo, pescado o carne, dependiendo de los ingredientes que acompañen al risotto.
Sofríe primero el arroz.
Antes de añadir el caldo, conviene rehogar los granos durante uno o dos minutos junto con la cebolla y la grasa elegida. Este paso, conocido como tostatura, ayuda a que el arroz mantenga mejor su estructura.
Añade el caldo poco a poco.
No se trata de cubrir el arroz de una vez, sino de incorporar el caldo caliente en pequeñas cantidades a medida que el arroz lo va absorbiendo. Hay que remover con frecuencia, pero sin necesidad de hacerlo constantemente.
Paciencia y fuego medio.
Un buen risotto necesita tiempo: normalmente unos 18-20 minutos, aunque lo mejor es probar el arroz. El grano debe quedar cocido, pero ligeramente firme en el centro, lo que los italianos llaman al dente.
No olvides la ‘mantecatura’.
Fuera del fuego llega uno de los pasos clave: añadir mantequilla y parmesano y remover enérgicamente para integrar todo. Es lo que aporta al risotto buena parte de su cremosidad y brillo.
Sírvelo inmediatamente.
El risotto no espera. Su textura cambia rápidamente una vez terminado, por lo que lo ideal es llevarlo a la mesa y disfrutarlo recién hecho.












