La familia real noruega vuelve a estar pendiente de la salud de uno de sus miembros. En esta ocasión, todas las miradas están puestas en el rey Harald, que permanece ingresado en el Hospital Nacional de Noruega después de que una complicación derivada del tratamiento que estaba siguiendo por una enfermedad de la sangre obligara a los médicos a mantenerlo bajo supervisión hospitalaria. En medio de esta preocupación, se ha producido una reaparición especialmente significativa: la de Mette-Marit, que ha acudido al hospital para visitar a su suegro.
La presencia de la princesa heredera resulta especialmente llamativa por el momento personal que atraviesa. Mette-Marit se encuentra todavía recuperándose de un trasplante de pulmón al que se sometió recientemente debido al avance de la fibrosis pulmonar que padece desde hace años. Su visita al rey Harald supone, por tanto, una de sus apariciones más significativas de las últimas semanas y demuestra la estrecha unión que mantiene con la familia de su marido.
Mette-Marit, pendiente de la salud de su suegro
La princesa heredera ha querido estar al lado del monarca en este nuevo episodio de salud. Harald V, de 89 años, fue ingresado el lunes 17 de agosto en el Hospital Nacional de Oslo después de que una evaluación médica determinara que necesitaba atención hospitalaria. La Casa Real explicó que el rey estaba siendo tratado con cortisona por una anemia hemolítica, una enfermedad de la sangre. El tratamiento le había provocado una acumulación de líquido en el cuerpo que requería supervisión médica.
Aunque inicialmente circularon informaciones que apuntaban a un ingreso de urgencia, el Palacio ya había aclarado en los últimos días que una visita anterior del monarca al hospital había sido una revisión médica programada y había negado que hubiera sido trasladado en ambulancia. En esta ocasión, sin embargo, la institución sí ha confirmado su hospitalización y ha anunciado que permanecerá de baja durante aproximadamente dos semanas.
Una reaparición especialmente esperada
La visita de Mette-Marit adquiere una dimensión especial por su delicado estado de salud. La princesa heredera lleva años conviviendo con una fibrosis pulmonar crónica, una enfermedad que ha condicionado progresivamente su agenda pública. La situación llegó a un punto especialmente delicado este año y finalmente tuvo que someterse a un trasplante de pulmón.
Su recuperación está siendo seguida con enorme atención en Noruega, por lo que verla de nuevo fuera de casa y, además, desplazándose hasta el hospital para acompañar al padre de su marido, constituye una imagen cargada de simbolismo.
Mette-Marit está casada con el príncipe heredero Haakon desde 2001. Juntos tienen dos hijos, Ingrid Alexandra y Sverre Magnus, mientras que Marius Borg Høiby, hijo de la princesa de una relación anterior, también forma parte de la familia. Desde que se incorporó a la Casa Real, la princesa ha mantenido una relación cercana con sus suegros, los reyes Harald y Sonia.
El rey Harald se aparta temporalmente de sus funciones
El nuevo ingreso obliga además al rey Harald a apartarse de su agenda oficial durante las próximas dos semanas. Durante este periodo será su hijo, el príncipe Haakon, quien ejercerá como regente y asumirá las funciones institucionales de su padre.
No es la primera vez que Haakon tiene que asumir esta responsabilidad. Los problemas de salud de Harald han provocado en diferentes ocasiones que el heredero tome las riendas de la representación institucional del país mientras su padre se recuperaba.
El monarca, que accedió al trono en 1991 tras la muerte de su padre, el rey Olav V, es actualmente el soberano reinante de mayor edad de Europa. En los últimos años ha tenido que hacer frente a diferentes problemas de salud y varios ingresos hospitalarios. En febrero de este mismo año, por ejemplo, fue hospitalizado durante unas vacaciones en Tenerife debido a una infección.
Un año especialmente difícil para la familia real noruega
La preocupación por Harald llega en un momento particularmente delicado para los Windsor noruegos. La familia ha vivido en los últimos meses una sucesión de acontecimientos relacionados con la salud que han obligado a modificar su agenda y han situado a varios de sus miembros bajo el foco.
La propia Mette-Marit ha atravesado uno de los momentos más difíciles de su vida debido a su enfermedad pulmonar y al posterior trasplante. Ahora, mientras continúa recuperándose, ha querido hacer una excepción para estar cerca de su suegro.
La imagen de la princesa heredera visitando al rey Harald resume así el complejo momento que atraviesa la familia real noruega: dos de sus miembros más importantes afrontando problemas de salud al mismo tiempo, mientras Haakon asume temporalmente las responsabilidades de la Corona y Mette-Marit permanece especialmente pendiente de su familia.








