Llegó a ocupar un lugar muy importante en la institución

La otra hermana de Harald y Astrid de Noruega: la princesa que se enamoró de su guardaespaldas y criticó la llegada de Mette‑Marit


Cuando la realeza noruega se prepara para otro funeral, recordamos a una princesa olvidada


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Sira AcostaPeriodista senior de Realeza y Guionista
22 de septiembre de 2026 a las 19:05 CEST

La Casa Real de Noruega está de luto sobre luto. Si existe la posibilidad de morir de pena, es probable que la princesa Astrid se marchara así, apenas dos días después de enterrar a su único hermano, el rey Harald, al que protegió, acompañó y sostuvo siempre. Este miercoles 23 de septiembre, la realeza noruega, con el nuevo rey Haakon a la cabeza, se despide de ella en la iglesia de Ris, en Oslo, en una ceremonia retransmitida en directo. La princesa Astrid era la última superviviente de una generación. Sin embargo, no todos recuerdan que Harald y Astrid tuvieron otra hermana, una figura tan polémica como fascinante: Ragnhild de Noruega.

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En esta imagen los príncipes herederos, Olaf y Marta, están con sus tres hijos, la princesa Ragnhild Alexandra está de pie y sentada la princesa Astrid Maud Ingeborg. El bebé que está de pie en el regazo de su madre es el rey Harald V

Se enamoró de su guardaespaldas y eso lo cambió todo

Ragnhild era una princesa de las de antes, marcada por la Segunda Guerra Mundial y por el exilio. Había visto a su abuelo, Haakon VII, y a su padre, Olaf V, reconstruir la monarquía en la Noruega independiente. En un principio, estaba dispuesta, igual que Astrid, a abrazar las normas de la realeza y servir a su dinastía. Pero el amor lo cambió todo. Se enamoró de su guardaespaldas, Erling Sven Lorentzen, hijo de un magnate naviero y veterano de una unidad de élite británica durante la ocupación nazi. Ni su posición ni su servicio militar evitaron el rechazo: se les impuso un año de separación que no sirvió de nada. Finalmente se casaron, pero la presión social fue tan grande que terminaron marchándose a Brasil, donde él tenía negocios. Allí criaron a sus tres hijos sin título real y a seis nietos entre Río de Janeiro y California.

El príncipe heredero Olav ocupó otro coche junto a sus tres hijos, el príncipe Harald, y las dos princesas, Ranghild y Astrid© Cordon Press
El príncipe heredero Olav ocupó otro coche junto a sus tres hijos, el príncipe Harald, y las dos princesas, Ranghild y Astrid

Con el tiempo, Ragnhild se convirtió en la princesa que solo se recuerda por atreverse a criticar públicamente a su hermano, el rey Harald, por aceptar los matrimonios de sus hijos: el de Marta Luisa con Ari Behn (Ragnhild se murió sin conocer a Durek Verrett) y el del príncipe Haakon con Mette‑Marit. En 2004, desde Brasil y alejada de toda representación oficial, concedió una entrevista a una de las principales cadenas noruegas y dejó una frase que todavía resuena: "Espero morirme antes del día en que la princesa heredera Mette‑Marit se convierta en reina de Noruega. De verdad espero que eso no pase", También vaticinó que el encaje de Marius Borg en la familia real sería complicado y que traería problemas. Para ella, la Casa Real de Noruega en la que había nacido, había cambiado demasiado y estaba mal asesorada.

Durante años, las hermanas de Harald de Noruega, Ragnhild y Astrid fueron piezas clave en la vida institucional© Getty Images
Durante años, las hermanas de Harald de Noruega, Ragnhild y Astrid fueron piezas clave en la vida institucional

En los últimos años, en plena crisis de la monarquía noruega, se ha recordado mucho aquella entrevista de 2004, pero casi nunca se menciona el contexto. Sus declaraciones formaban parte de un documental sobre su vida en el exilio y, aunque nunca se confirmó, entonces se especuló con que su enfado venía de otro lugar: del trato que recibió durante la visita de Estado que Harald realizó a Brasil. Se comentó que el rey no le ofreció ninguna invitación oficial ni reconocimiento especial, por lo que ella acudió solo a citas puntuales, presentada como la esposa de un empresario noruego afincado en el país.

Ragnhild de Norway con su prometido, Erling Lorentzen, en abril de 1953© Getty Images
Ragnhild de Noruega con su prometido, Erling Lorentzen, la boda se celebró en abril de 1953

El pasado marzo, justo cuando volvía a la vida pública tras el escándalo de su amistad con Jeffrey Epstein, la entonces princesa Mette‑Marit, ahora reina de Noruega, recibió a Felipe y Matilde de Bélgica con un broche de diamantes y perlas que había pertenecido a Ragnhild. La procedencia exacta de la joya nunca se ha confirmado, se baraja que fuera de la reina Maud, pero sí se sabe que era el broche favorito de la princesa y que lo llevó en retratos oficiales y actos de máxima relevancia. No es un detalle menor: antes de la reforma constitucional, Ragnhild fue heredera al trono y, durante años, tuvo un peso institucional considerable como hija mayor de un rey viudo.

La princesa Ragnhild y su marido durante una cena en la residencia del gobernador de Río de Janeiro durante una visita de Estado de los reyes Harald y Sonia a Brasil en el año 2003© Getty Images
La princesa Ragnhild y su marido durante una cena en la residencia del gobernador de Río de Janeiro durante una visita de Estado de los reyes Harald y Sonia a Brasil en el año 2003

Ragnhild murió en 2012, en su casa de Río de Janeiro, víctima de un cáncer de pulmón. Harald y Astrid trasladaron su cuerpo a Oslo y, junto a su viudo, que vivió hasta 2021, y sus hijos, le brindaron un funeral de princesa en la capilla del Palacio Real. Sus restos descansan en la iglesia de Asker, la misma en la que se casó.

Recordamos a Harald de Noruega