Así es el impresionante refugio donde Mette-Marit afronta su nueva vida tras el trasplante: 1.000 metros cuadrados, 140 estancias y kilómetros de naturaleza


Un espacio concebido para preservar la intimidad de la familia en uno de sus momentos más sensibles


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24 de junio de 2026 a las 20:14 CEST

"La vida de la princesa Mette-Marit ha cambiado", señalan fuentes médicas. El trasplante de pulmón al que se ha tenido que someter debido al empeoramiento de la fibrosis pulmonar que le fue diagnosticada en 2018 ha llevado a la futura reina de Noruega a elaborar un nuevo plan que empezará a tomar forma en los próximos días, cuando su estancia en el hospital llegue a su fin. Será en ese momento cuando la heredera al trono del país escandinavo se traslade hasta su residencia privada –el Palacio de Skaugum–. Un enclave situado a las afueras de Oslo, protegido por la Guardia Real, rodeado de bosques y decorado a la manera clásica.

Mette-Marit de Noruega, transplantada de un pulmón© Getty Images
Mette-Marit de Noruega, transplantada de un pulmón

La residencia privada de los príncipes de Noruega

La Casa Real de Noruega atraviesa uno de los momentos más delicados de su historia, un instante en el que, tras el anuncio del trasplante de pulmón por parte de la Corte, se pone de relieve más que nunca la necesidad de la futura reina de descansar lo máximo posible. Será en el palacio de Skaugum donde la madre de la princesa Ingrid comenzará esa nueva etapa de la que los médicos hablan como clave en el proceso de recuperación tras la cirugía a la que se ha sometido. La residencia privada, situada en uno de los paisajes más idílicos de Noruega, otorga a los príncipes una de las necesidades más importantes en la vida de quienes en un futuro ostentarán la corona: la privacidad. La pregunta de por qué viven allí y no en otro lugar responde precisamente a esto, pues es en este palacio donde pueden descansar sin el miedo de que algo o alguien perturbe su paz.

Una de las zonas exteriores del Palacio de Skaugum© Getty
Una de las zonas exteriores del Palacio de Skaugum

Situada al suroeste de Oslo, a menos de 20 kilómetros del centro de la capital, los príncipes herederos establecen su residencia privada, enmarcada en un entorno natural, pues los muros del palacio se encuentran rodeados por un profundo bosque de 15 hectáreas y tierras de cultivo que funcionan como barrera de protección para la vida íntima de Haakon y Mette-Marit. La residencia, en la que viven los herederos al trono desde dos años después de su matrimonio en 2003, cuenta con más de 1.000 metros cuadrados y alrededor de 140 estancias. Sin embargo, el lugar en el que residen actualmente no es exactamente el mismo al que se trasladaron en un principio, ya que la enorme mansión fue sometida a una importante reforma cuando pasaron a vivir allí.

Los príncipes de Noruega en una de las estancias del palacio© Getty
Los príncipes de Noruega en una de las estancias del palacio

Fue entonces cuando, a través de estas modificaciones —que tuvieron un coste de cuatro millones de euros—, la residencia se transformó para adaptarse a su aspecto actual. La decoración, alejada de la ostentación más habitual en otras residencias reales europeas, sigue una línea clásica que prioriza la comodidad de quienes la habitan. Destacan espacios amplios como un gran salón en tonos blancos y cálidos, así como un comedor de grandes dimensiones con techos de varios metros de altura. La vivienda está estructurada en dos niveles: la planta superior se destina al uso privado de la familia, mientras que la inferior alberga los salones de representación, conectados entre sí y con espectaculares vistas al fiordo de Oslo a través de una hilera de grandes ventanales. 

Es en este contexto donde el palacio de Skaugum se presenta hoy como el perfecto rincón de desconexión para la princesa, que afronta uno de sus periodos más delicados. Su interior, cuidadosamente preparado para favorecer la recuperación y el descanso, responde a esta etapa de discreción y calma. Según las informaciones ofrecidas por la Casa Real, todo lo relacionado con la evolución de la princesa se comunicará con cautela, sin una fecha prevista para su regreso a la vida pública.