Blanca Romero (50 años) es pura inspiración. Con la llegada del verano y la primera ola de calor, los exteriores de las casas cobran relevancia. Gracias a una de las tendencias que está arrasando en 2026, los jardines o terrazas no solo se convierten en estancias igual de importantes que una cocina o un salón, sino que todo se diseña bajo las mismas claves y con la única filosofía de generar la ansiada sensación de serenidad y bienestar. Es lo que a día de hoy los expertos en interiorismo llaman tendencia 'in & out' y que consiste en concebir "lo de fuera" como una prolongación de "lo de dentro". Claro ejemplo de ello es el salón exterior de la actriz y modelo asturiana, en el que no solo se respira paz y calma, sino que las piezas de diseño vintage, el paisaje y los materiales usados son una auténtica declaración de intenciones.
Alma asturiana y diseño minimalista: así es su casa
A caballo entre Asturias y Madrid, la actriz de Pura Sangre ha creado de su hogar en Villaviciosa, a las afueras de su Gijón natal, un refugio espectacular. "La construí yo misma, desde cero. La tenía en la cabeza desde muy pequeña, tal cual la hice. Mi padre, que ahora está jubilado, trabajaba entonces de constructor y me hizo unos muros bien forjados y con mucho amor. Yo me crié en una casa enorme, en un monte asturiano, y tuve una infancia muy feliz. Quería lo mismo para mis hijos", nos explicaba ella misma en un excepcional reportaje para ¡HOLA!
Decorada con mimo y con ese estilo y personalidad que le caracterizan, la vivienda es un auténtico espectáculo en medio de la montaña. Distribuida en dos plantas, cuenta con una enorme finca que rodea la vivienda, donde la piscina privada se convierte en la auténtica protagonista y aporta esa sensación de plenitud total gracias a la mezcla del azul turquesa con el verde del entorno. De arquitectura moderna, las estancias son de planta abierta y tanto el salón como la cocina son las reinas indiscutibles de la casa. Además, dispone de 5 habitaciones. El interiorismo, de estilo minimalista, se caracteriza por las líneas puras, una paleta cromática neutra, donde el blanco es el color dominante, y el uso de materiales nobles como la madera para las piezas más imponentes o el metal para las escaleras de diseño que unen las dos alturas.
Por qué nos gusta su salón exterior
- No sigue la estética de catálogo
- Mezcla piezas vintage y diseño contemporáneo
- Integra el paisaje en la decoración
- Resume una de las grandes tendencias del verano 2026
Cómo crear un refugio de máxima calidez al aire libre
Inspiración real. Así está concebido este salón exterior en el que Blanca Romero ha disfrutado de una noche de verano. El espacio está resguardado bajo un cenador con techo de cañizo, que aporta textura rústica y, además, tamiza la luz del sol de manera orgánica. El pavimento, de terracota colocado en espiga, respeta la tradición mediterránea y es una apuesta por lo artesanal. La actriz ha apostado por una decoración imperfecta y natural que no caduca con el paso del tiempo.
Destaca la mesa de centro en primer plano. Se trata de una pieza rotunda de madera rústica e irregular que actúa como foco visual. El bodegón es puramente editorial: una bandera de madera lavada con asas de cuerda y, a su lado, libros.
Uno de los grandes dilemas a los que se enfrentan los expertos en decoración es cómo integrar la tecnología en los espacios exteriores para no sobrecargar ni saturar la escena. Una televisión rompe ese orden visual que genera serenidad y pone un toque frío que no se quiere. Sin embargo, en este caso la opción es magistral gracias a un truco de interiorista que no pasa desapercibido: el mueble de camuflaje. Se ha recuperado una consola con aire vintage y restaurada en madera gris con pátina decapada, lo que además da esa sensación tan personal y acogedora de salón con historia, con alma.
Otra de las claves con las que se ha jugado es con romper con la simetría. Aquí no vale el "todo a juego" que invade la estética de las casas de revista, sino que se ha optado por una bucata de ratán, con un plaid artesanal de punto y flecos en tono crudo, y una mecedora de diseño contemporáneo, que ponen ese guiño personal con el que se pone fin al aburrimiento visual.
Las plantas y los arbustos cobran importancia. Por ejemplo, el contraste de texturas aporta frescor gracias a la combinación de un zócalo inferior de mampostería de piedra natural vista y un cerramiento superior de brezo, por el que trepa una enredadera de jazmín con flores blancas, que, además de dar color y alegría al espacio, perfuma el ambiente de manera natural. El guiño a la cultura oriental lo ponen los bonsáis en macetas cerámicas en tonos piedra y barros oscuros.
El porche guarda aún más secretos. La puerta se presenta como un cuadro que enmarca el paisaje, donde los colores del exterior toman más fuerza. El jardín, con la piscina y la zona de solárium, se presenta como en los hoteles boutique de lujo, gracias a tumbonas de líneas rectas con textiles en tono pastel y sombrillas de fibras naturales.
Qué es exactamente la tendencia 'in & out'
Sin duda, los interioristas señalan que esta tendencia es la gran apuesta para el verano 2026. La decoración 'in & out' propone abrir la vida interior hacia el exterior gracias a técnicas de arquitectura e interiorismo, como por ejemplo la entrada de la luz natural a través de grandes ventanales o patios interiores, prolongar salones, cocinas, dormitorios o baños hacia terrazas o jardines y entender el paisaje como una pieza más en la vivienda. El eje central es crear una transición fluida entre fuera y dentro para que la casa respire más y se viva mejor.








