No todas las rutinas de las celebrities pasan por entrenamientos imposibles ni sesiones maratonianas en el gimnasio. Hay hábitos mucho más silenciosos y accesibles que se repiten entre algunas de las mujeres más admiradas por su estilo de vida equilibrado. Uno de ellos es la natación, el deporte que practica Margot Robbie muchas mañanas.
La actriz ha incorporado este deporte a su rutina semanal, y no es casualidad. Más allá de ser una actividad refrescante y de bajo impacto, nadar se ha convertido en una de las disciplinas mejor valoradas por su capacidad para trabajar el cuerpo de forma global mientras ofrece una sensación de desconexión difícil de encontrar fuera del agua.
Por qué la natación es un deporte tan recomendado
Íñigo Fernández, técnico de natación y coordinador en Metropolitan Paraíso, explica por qué este entrenamiento sigue siendo uno de los más completos que existen: "La natación es uno de los deportes más completos que existen, ya que combina trabajo cardiovascular, fortalecimiento muscular y mejora de la movilidad en una misma actividad", señala, y también detalla: "Al realizarse en un medio acuático, el cuerpo trabaja prácticamente sin impacto articular, lo que la convierte en una opción especialmente interesante para personas de todas las edades, así como para quienes presentan molestias articulares o buscan una actividad complementaria a otros deportes".
Cómo ayuda la natación a tu cuerpo y a tu mente
Y es precisamente esa capacidad de trabajar múltiples sistemas al mismo tiempo uno de sus grandes diferenciales frente a otros entrenamientos. En este sentido, el coordinador enumera más beneficios: "Mejora de la capacidad cardiovascular y pulmonar, el aumento de la resistencia física, el desarrollo de la coordinación y el trabajo simultáneo de una gran cantidad de grupos musculares. Además, favorece la flexibilidad y movilidad articular gracias a la amplitud de movimientos que exige cada estilo de nado".
Decir que cualquier jornada deportiva deja después una sensación de bienestar absoluta no es novedad. Por eso, a nivel mental, los beneficios de la natación también son numerosos: "Reduce los niveles de estrés y ansiedad, generando una sensación de bienestar general".
Por qué lo recomiendan a los 35
Según los expertos, una de las etapas más estresantes de la vida es el periodo que va desde los 30 a los 40 años, cuando crecen las responsabilidades personales y laborales, y también existe cierta incertidumbre sobre el futuro. Por eso, practicar natación si tienes alrededor de 35, como Margot Robbie, podría ayudarte incluso más que el crossfit u otros entrenamientos de alta intensidad, disciplinas que pueden disparar el cortisol.
El mito de la natación: ¿"ensancha" la espalda?
Un error muy común, y que limita a mucha gente a practicar natación, es pensar que la espalda se volverá más ancha con un entrenamiento de nado continuo. Pocas ideas están tan instaladas en el imaginario colectivo como ésta, pero, según el especialista, conviene matizar esta afirmación. Íñigo Fernández aclara: "Es una de las creencias más extendidas en el ámbito deportivo, pero conviene ponerla en contexto. En nadadores de alto rendimiento sí es habitual observar espaldas muy desarrolladas, aunque esto es consecuencia de muchos años de entrenamiento específico, un elevado volumen de trabajo y, en gran medida, de una predisposición genética favorable para este deporte".
Es decir, la imagen que solemos asociar a los deportistas profesionales no responde a la práctica recreativa habitual. De hecho, el especialista añade: "En el caso de una persona que practica natación de forma recreativa o como parte de una rutina de actividad física saludable, hablar de un ensanchamiento significativo de la espalda sería un mito. Lo que sí ocurre es que la natación fortalece y desarrolla la musculatura de la espalda, especialmente dorsales, hombros y zona media, lo que puede generar una apariencia más atlética y una mejor postura corporal".
Cuántas veces por semana deberías nadar
La buena noticia es que no hace falta pasar horas en la piscina ni entrenar como una atleta profesional para notar cambios. Como sucede en numerosos deportes, la constancia sigue siendo el pilar clave para notar cambios reales: "Incorporar entre dos y tres sesiones semanales de natación suele ser suficiente para obtener beneficios sobre la salud, la condición física y el bienestar general. Como complemento a una rutina de ejercicio equilibrada, puede combinarse perfectamente con entrenamiento de fuerza y trabajo de movilidad para conseguir un desarrollo físico más completo".
Quizá ahí esté precisamente el secreto de que la natación siga conquistando tanto a deportistas profesionales como a quienes simplemente buscan sentirse mejor en su día a día. Porque más allá de la estética o del rendimiento, nadar propone algo que cada vez valoramos más: movernos de una forma sostenible, sin castigos y con espacio para desconectar.
Entrar en el agua obliga a bajar el ritmo, concentrarse en la respiración y recuperar una sensación de presencia que muchas veces perdemos entre pantallas, horarios y prisas. Y aunque no promete transformar el cuerpo de la noche a la mañana ni crear la espalda de una nadadora olímpica, sí puede convertirse en uno de esos hábitos que suman bienestar casi sin darte cuenta. Al final, quizá el verdadero lujo no sea entrenar más, sino encontrar una rutina que nos haga sentir fuertes, ligeros y con ganas de volver al día siguiente.









