Está siendo un mayo negro en la Familia Real de Noruega. La pasada semana generó una gran preocupación el ingreso de la princesa Astrid, hermana mayor del rey Harald, que tuvo que ser operada de urgencia por una insufuciencia cardiaca; días después se producía la reaparición de la princesa Mette-Marit en los actos del Día Nacional, donde puso de relieve su fragil salud al asistir con oxígeno y sufrir eposidios de fuerte tos. Ahora la incertidumbre crece por el inesperado movimiento en la agenda de la reina Sonia, quien ha anunciado un cambio in extremis su vida pública por un problema de salud.
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