Calabacines al horno rellenos de atún: una receta fácil y resultona que siempre triunfa


En este caso, usaremos calabacines redondos, especialmente adecuados para preparar rellenos.


18 de mayo de 2026 a las 14:24 CEST

Afortunadamente, podemos disponer de ellos todo el año. Pero es en los meses más cálidos cuando realmente los calabacines encuentran su mejor momento. Nos gustan de todas las maneras imaginables: en salteados, en ensaladas, en carpaccios vegetales, como ingrediente de aperitivos, de cremas, como guarnición. También nos encantan cuando se cocinan al horno y rellenos, porque además de muy ricos, nos ofrecen unas presentaciones muy resultonas.

Los calabacines redondos son ideales para rellenar y hornear. © Shutterstock
Los calabacines redondos son ideales para rellenar y hornear.

En este sentido, aunque los calabacines alargados pueden rellenarse, para esta preparación resultan especialmente idóneos los redondos, llamados luna o zapallitos. Esos suelen tener una pulpa algo más firme y menos acuosa, y su sabor es algo más concentrado. Ambos, esos sí, tienen una composición nutricional prácticamente igual, y sus ventajas en este sentido son numerosas:

PROPIEDADES NUTRICIONALES DEL CALABACÍN

  • Muy bajo en calorías. El calabacín tiene muchísima agua y pocas calorías (no llega a 20 por 100 g de producto), así que es buen aliado de las dietas enfocadas en la pérdida de peso.
  • Rico en agua e hidratante. Más del 90 % de su composición es agua, lo que ayuda a mantener una buena hidratación.
  • Fuente de fibra suave. Aporta fibra, especialmente si se consume con piel, favoreciendo el tránsito intestinal sin ser agresivo.
  • Contiene vitaminas antioxidantes. Destaca por aportar vitamina C y pequeñas cantidades de vitamina A y folatos. Estas vitaminas ayudan al sistema inmunitario y al cuidado de la piel y la vista.
  • Minerales interesantes. Tiene potasio, importante para músculos y sistema nervioso, además de algo de magnesio y manganeso en cantidades moderadas.
  • Fácil de digerir. Su textura tierna y su sabor suave hacen que sea una verdura muy versátil y apta para niños, personas mayores o digestiones delicadas.
Aunque existen distintos tipos de calabacines, su composición nutricional apenas varía. © Shutterstock
Aunque existen distintos tipos de calabacines, su composición nutricional apenas varía.

¿QUÉ TENER EN CUENTA A LA HORA DE COMPRARLOS Y COCINARLOS?

  • Elige piezas firmes y brillantes. Un buen calabacín debe tener la piel lisa, sin golpes ni zonas blandas. Si pesa bastante para su tamaño, normalmente estará más fresco y jugoso.
  • Los pequeños suelen tener mejor textura. Los calabacines muy grandes pueden tener más semillas y una pulpa algo acuosa o fibrosa. Los medianos suelen ser más tiernos y sabrosos.
  • Los redondos, ideales para rellenar. Como decíamos, gracias a su forma y a su pulpa más compacta, los redondos funcionan muy bien vaciados y horneados con distintos rellenos.
  • No hace falta pelarlos siempre. La piel es fina y comestible, además de nutritiva. Solo conviene retirarla si el ejemplar es muy grande o tiene la piel endurecida.
  • Cuidado con cocinarlo demasiado. Si se pasa de cocción, puede quedar aguado y blandito. Saltearlo rápido o asarlo fuerte ayuda a mantener mejor la textura.
  • Se conserva mejor en frío moderado. Lo ideal es guardarlo en la nevera, en el cajón de verduras y sin lavar, donde aguanta aproximadamente una semana en buenas condiciones.
  • Evita almacenarlo cerrado herméticamente. Necesita algo de ventilación para no acumular humedad y estropearse antes. Una bolsa perforada o un recipiente abierto funcionan bien.
  • Recuerda que las flores del calabacín también se comen. Las flores son delicadas y muy apreciadas en cocina, especialmente rellenas o en tempura. Hay que consumirlas muy frescas porque duran poco.

RECETA DE CALABACINES RELLENOS DE ATÚN, PASO A PASO

Del inmenso abanico de recetas que nos permite este vegetal, hoy nos quedamos con unos calabacines redondos, que vamos a rellenar con atún en conserva y tomate. Si pulsas el botón ‘play’ del vídeo que abre este tema, verás lo sencilla que resulta esta receta. También dejamos detallados aquí debajo los ingredientes, con sus cantidades, y el paso a paso.

Distintos pasos de la elaboración de esta sabrosa receta.
Distintos pasos de la elaboración de esta sabrosa receta.

Ingredientes:

  • 4 calabacines redondos
  • Aceite de oliva virgen
  • 1 cebolla
  • 400 gramos de tomate frito
  • 120 gramos de atún en conserva
  • 80 gramos de queso rallado
  • sal

Elaboración:

-Corta la parte superior de los calabacines. Vacía la pulpa ayudándote con una cuchara.

-Corta la pulpa en cachitos y resérvala.

-Pela, pica la cebolla y rehógala en una sartén con aceite de oliva.

-Incorpora la pulpa de calabacín que habías reservado. Echa un poco de sal y sigue rehogando.

-Añade a continuación el tomate frito y remueve.

-Suma ahora el atún en conserva escurrido y un poco desmenuzado previamente con las manos (si los cachos son muy grandes). Mezcla suavemente para que el atún se impregne del resto de ingredientes.

-A continuación, agrega 60 gramos de queso rallado y remueve todo bien hasta que se incorpore el queso.

-Rellena los calabacines con esta mezcla y colócalos en una bandeja de horno junto a las tapas.

-Espolvorea con el queso restante por encima de cada calabacín.

-Mete en el horno precalentado y cocina durante 30 minutos a 180 grados.

-Saca con cuidado del horno y sirve los calabacines rellenos. Puedes acompañar con un poco de arroz blanco.