"La buena literatura es a menudo una fuente de inspiración, que nos ayuda a comprendernos a nosotros mismos y al mundo que nos rodea". Esta frase que pronunció años atrás Mette-Marit de Noruega cobra ahora más significado que nunca. Los libros podrían ser sus aliados en esta etapa en la que todo parece derrumbarse a su alrededor y en la que no deja de encadenar polémicas que merman cada vez más el respaldo de los ciudadanos a la monarquía escandinava. Es precisamente una cita destacada para el mundo de las letras el escenario que ha elegido para su reaparición, respaldada por el príncipe Haakon, que llega dos semanas después de su preocupante aparición con oxígeno.
El Gran Salón de Baile del Palacio se ha llenado de invitados procedentes de bibliotecas, editoriales y centros de literatura. No ha pasado desapercibida la presencia de representantes de entidades que han dejado de contar con la princesa Mette-Marit a raíz de su vinculación con Jeffrey Epstein. Pero todos han querido dejar de lado las controversias y centrarse en homenajear la figura de Jon Fosse, que fue reconocido hace tres años con el premio Nobel de Literatura. Con este motivo se ha organizado una ponencia y un premio para traductores con el nombre del autor, una cita doble que ha tenido como anfitriones a los Príncipes herederos.
Durante la ceremonia ha tomado la palabra la escritora estadounidense Marilynne Robinson, ganadora del Pulitzer cuya obra ha sido traducida a 36 idiomas. Su conferencia se titulaba Sobre la fe y la libertad de pensamiento. Por su parte, la neerlandesa Paula Stevens ha sido galardonada. El reconocimiento está dotado con aproximadamente 50.000 euros y está considerado como uno de los más importantes en traducción.
"El hecho de que Marilynne Robinson imparta la conferencia Fosse de este año demuestra que el evento ya se ha consolidado como un importante punto de encuentro en el debate público sobre temas relacionados con la literatura, la filosofía y la teología. Su obra de ficción significa mucho para mucha gente, y es una importante pensadora estadounidense de nuestro tiempo. Espero con interés escuchar su conferencia sobre Fosse porque es una de las autoras más reconocidas de nuestro tiempo y una de las intelectuales más destacadas de Estados Unidos", ha dicho Mette-Marit, que impulsó una iniciativa anual llamada el tren de la literatura para fomentar la lectura.
La nuera de los Reyes de Noruega ha tenido un papel destacado en la velada al pronunciar un discurso en el que ha dicho: "Tanto Jon Fosse como Marilynne Robinson son autores cristianos. Ambos escriben desde una perspectiva donde la fe tiene un profundo significado existencial. Un tema recurrente en sus obras es la gracia. De esta fuente de fe surge una gran literatura de la que tenemos la fortuna de formar parte. ¿Tienen algún sentido estas cosas? Porque estas cosas tienen un significado. Porque nuestras vidas tienen un significado. Porque todo es gracia". Además, ha elogiado a las dos autoras protagonistas del acto y ha dado las gracias a los asistentes "por tener voz y por querer usarla".
Una imagen más tranquilizadora
La reaparición de Mette-Marit era muy esperada ya que la anterior vez que la vimos en público preocupó con un detalle: por primera vez apareció con un sistema de respiración asistida, unas cánulas nasales discretas con las que había sido vista solo en salidas privadas. Este gesto en la recepción a los atletas noruegos que participaron en los Juegos Paralímpicos de Milán‑Cortina 2026, cita a la que también asistieron la princesa Ingrid y Sverre Magnus, fue un recordatorio visible de la fibrosis pulmonar que padece y de las limitaciones que arrastra de forma crónica. La enfermedad ha avanzado desde que comunicaron el diagnóstico en 2018 y sus médicos han iniciado los preparativos para evaluar su posibilidad de un trasplante de pulmón. Este problema, tal y como confirmaron, haría que su agenda se redujera notablemente.






