Mette-Marit de Noruega recibió en su casa de Skaugum a los periodistas de la cadena pública NRK para dar una de las entrevistas más esperadas de la realeza moderna: las explicaciones sobre la amistad que mantuvo con Jeffrey Epstein, condenado por prostitución infantil e investigado por una gran trama de tráfico sexual de menores, entre los año 2011 y 2014. La relación de complicidad entre ambos se dio a conocer gracias a los archivos -fotografías y mensajes- que publicó el Departamento de Justicia de los Estados Unidos. "Fui manipulada y engañada", aseguró la princesa en una entrevista de 20 minutos en la que el príncipe Haakon estuvo a su lado proyectando una imagen de unidad y dejando claro ella sigue formando parte de la institución y del futuro reinado. La entrevista, que ya ha sido ampliamente analizada, dio buenos resultados ya que Mette-Marit transmitió credibilidad e implicación personal en la mayor parte del relato. Sin embargo, hubo algunas preguntas que no quiso contestar y otras en las que tiró de un recurso bien estudiado: el "comodín del amigo".
Tras la publicación de la entrevista por parte de NRK, las reacciones no se hicieron esperar. "Puede que sea honesta, pero eso no significa que esté contando todo lo que podría haber contado. Me falta información sobre el intercambio de correos electrónicos, qué información tenía ella sobre Epstein. Dice que no recuerda haberlo buscado en Google. Eso es un poco extraño", afirma la comentarista de Dagbladet. Mientras Svein Tore Bergstuen, asesor de comunicaciones cree que muchas de las respuestas de la princesa heredera plantean más preguntas. "Ella pide que se le crea que, de haberlo sabido, habría cortado el contacto. Pero no sabemos qué sabía", afirma. En general, políticos, columnistas y ciudadanos noruegos han coincidido en que la princesa Mette-Marit trasmitió su angustia y preocupación por el momento que atraviesa, pero no fue del todo clara.
Unas de las preguntas que esquivó Mette-Marit es cómo llegó Jeffrey Epstein a su vida. "Epstein era muy amigo de un buen amigo mío. Así que me lo presentaron a través de conocidos en común; de hecho, a través de varios. Todos ellos trabajaban en el ámbito de la salud global y la organización. Eran personas en las que confiaba y cuyo criterio me inspiraba confianza", cuenta la princesa Mette-Marit evitando poner nombre a ese nexo en común. "Para mí es importante mantener mi integridad en este asunto. Por lo tanto, no revelaré otros nombres ni intentaré culpar a nadie más. Es mi responsabilidad no haber investigado lo suficiente", afirma la princesa usando un recurso que utilizará en varias ocasiones a lo largo de la entrevista, el de "comodín del amigo".
Amigo de un amigo: el comodín del ausente
Para nuestro experto en comunicación, José Luis Martín Ovejero, que ha analizado toda la comunicación no verbal de esta entrevista, esto es clave. "Cuando surge una pregunta que pudiera ser comprometida para ella, en vez de no responder, usa el comodín del amigo o el comodín del ausente. Evade la respuesta, justifica la evasión y sigue la entrevista sin haber contestado, a pesar de que el entrevistador insista y sea francamente bueno".
Esta maniobra se repite cuando Mette-Marit de Noruega tiene que explicar porque en enero de 2013, cuando Epstein ya había sido condenado por prostitución infantil y en un correo electrónico ella afirma que le "ha buscado por Google" y "no pinta bien", disfruta de unos días de vacaciones en la mansión del delincuente sexual en Palm Beach, Florida, a la que había llegado después de pasar unos días de vacaciones familiares en el Caribe. "Un amigo en común había tomado prestada la casa. Por eso fui allí", dice la princesa Mette-Marit, de nuevo sin contar quién es el amigo y dejando de lado que en los correos se ve como es Jeffrey el que directamente le ofrece a ella la casa y el helicóptero, tanto para su mansión de Florida como para una hipotética visita a la famosa isla.
Una de las cuestiones que más ha preocupado en Noruega es si, como en caso de Sarah Ferguson, Jeffrey Epstein pagó gastos de la princesa o la sostuvo económicamente durante sus días en Florida. La princesa en su entrevista con la NRK confirma que no pagó por la estancia, pero insiste en que Epstein no le prestó la casa a ella. "Era un amigo mío quien había pedido prestada la casa, así que no pagué por estar allí, no", dice usando de nuevo el comodín del amigo.
"¿Ha recibido la princesa heredera regalos de Epstein o servicios y bienes que Epstein haya pagado?", pregunta el periodista de la NRK. "Durante nuestra estancia, usé su chófer. Me envió un ramo de flores, que creo que no pagó él, sino nuestro amigo en común", cuenta Mette-Marit. "¿Quién pagó las cenas, los almuerzos y cosas así?", insiste el periodista. "Me gusta pagarme lo que hago, así que lo he hecho. Creo que es bastante constante. Y pagó una peluquería una vez durante su estancia en Palm Beach", cuenta la princesa después de pensar su respuesta.
Hablando sobre su polémica estancia en la mansión del Palm Beach, el periodista quiere saber si ella vivió algo que le pudiera dar alguna pista de lo que se ha sabido después. "No, no lo hice. Todas las personas con las que me he reunido con Epstein eran adultas. Nunca he visto nada ilegal, pero Epstein se comportó conmigo de una manera que no me gustó. No puedo ocultarlo", cuenta Mette-Marit abriendo uno de los grandes interrogantes de esta entrevista. "Cuando llegó el último día de nuestra estancia en Palm Beach, me puso en una situación que me hizo sentir tan insegura que llamé a casa de Haakon", añade.
"¿Puede la princesa heredera añadir algo más sobre esta situación?", le dice el periodista. "No, la verdad es que no quiero", concluye. Entonces tomó la palabra Haakon: "Recuerdo la conversación. Fue una situación en la que se vio envuelta que la hizo sentir insegura y ya no quería estar allí. Y lo que probablemente también te hizo pensar que a esta persona no le caigo bien".
Esta incógnita, que los medios de comunicación noruegos tratan de despejar, es la más llamativa junto al recurrente comodín del amigo. La princesa no quiere dar su nombre pero ya antes de esta entrevista se especulaba -por el propio contenido de los archivos- con que fuera Boris Nikolic, ya que en un email escrito en febrero de 2018 Nikolic escribe a Epstein para presentarle en Nueva York a un "miembro atípico de la realeza". Por otro lado, durante los días que Mette-Marit pasó en la casa de Epstein de Florida, hay correos entre Nikolic y Epstein para desayunar juntos en esa misma residencia y un correo de la princesa pidiendo que el encuentro sea el día anterior. Boris Nikolic aparece más de 15.000 veces en los archivos de Epstein, fue asesor de Bill Gates y desde el 2014 uno de los mayores inversores en empresas de ingeniería genética.
¿Hubo conflicto con la realeza de Luxemburgo?
Otra de las preguntas que Mette-Marit dejó sin contestar, es si hubo algún tipo de contacto con los Grandes Duques de Luxemburgo, después de que uno de los archivos publicados contuviera un mensaje que Mette-Marit enviaba a Epstein el 21 de octubre de 2012, justo cuando estaba en Luxemburgo como invitada a una boda de Estado, la de los actuales Grandes Duques, Guillermo y Stephanie. Entonces, sin mencionar en qué boda estaba, la princesa escribió al magnate: "Boda aburrida. Es una especie de película antigua. Conoces a los personajes y sabes que no durarán mucho tiempo...".
Este email, gracias a la fecha, fue rápidamente situado en la agenda de los príncipes herederos y lo recogieron medios de comunicación de toda Europa, también los principales de Luxemburgo, entre Luxembourg Times y RTL. Así que el periodista de la NRK que entrevistó a Mette-Marit en su casa el jueves 19 de marzo quiso aclarar este tema: "¿A qué boda se refiere la princesa heredera en el correo electrónico?"
"No quiero entrar en detalles sobre el contenido de los distintos correos electrónicos, porque... Eso es una de las cosas que más me cuesta aceptar que hayan salido a la luz. Porque no quiero que las personas a las que respeto y quiero se sientan heridas de ninguna manera. Pero, por supuesto, ya lo he comentado con ellas", afirma la princesa Mette-Marit.
"¿Entonces ha habido contacto entre el Palacio de Noruega y el Gran Duque de Luxemburgo?", insiste el periodista. "No quiero responder a eso", dice ella, evitando contar si la corte real noruega o ella misma han tenido que disculparse con la realeza de Luxemburgo por las palabras poco halagadoras de su boda.

















