Louis Ducruet ha denunciado públicamente una usurpación de identidad después de detectar que un número de WhatsApp utilizaba su nombre y su fotografía para contactar a terceros. En una historia publicada en su cuenta oficial, pidió a sus seguidores de que ese número no le pertenece y pidió que extremaran la precaución ante cualquier mensaje que llegara con su imagen o su nombre. La advertencia refleja la exposición pública que rodea a los miembros de la familia Grimaldi y la necesidad de proteger su identidad digital.
"Atención. Este número es una usurpación de identidad y no es mi número. Este número opera en WhatsApp, así que verifiquen bien que no sea este número el que les contacte usando mi foto y mi nombre", escribe el hijo de Estefanía de Mónaco y sobrino del príncipe Alberto, con quien mantiene una relación estrecha tanto personal como profesional. Louis es, de hecho, una figura de confianza en el Principado y su presencia en iniciativas vinculadas al deporte es constante.
La suplantación de identidad en entornos digitales se ha convertido en un riesgo recurrente para figuras públicas, y Louis Ducruet no es el único miembro de una familia real que ha tenido que afrontarlo. En su caso, al disponer de redes sociales activas, ha sido él mismo quien ha podido denunciar la situación de forma inmediata y directa.
Sin ir más lejos, recientemente la Fundación Princesa de Asturias alertó de la aparición de perfiles falsos y estafas en redes sociales que usurpaban la identidad de la princesa Leonor para ofrecer supuestas ayudas económicas, solicitar dinero a cambio de entradas o pedir donaciones. La institución recordó que no gestiona ayudas ni solicita pagos bajo ningún concepto, subrayando la necesidad de verificar cualquier comunicación atribuida a la Casa Real o a sus organismos vinculados. Este tipo de incidentes, cada vez más frecuentes, evidencian la vulnerabilidad de las figuras públicas en el entorno digital y la importancia de que ellas mismas -o sus instituciones- actúen con rapidez para frenar la difusión de perfiles fraudulentos.
Más allá de este episodio, Louis Ducruet mantiene un papel relevante en el ecosistema deportivo del Principado. Desde niño, el fútbol ha sido una pasión constante, y en su vida adulta se ha convertido en una actividad central tanto en lo personal como en lo profesional. Entre 2015 y 2020 trabajó como asesor del AS Mónaco, y actualmente es presidente de los Barbagiuans, el equipo asociativo formado por rostros conocidos y miembros de la familia Grimaldi. Su cercanía con su tío, el príncipe Alberto II, refuerza su presencia en iniciativas deportivas y eventos institucionales vinculados al deporte en Mónaco.
En el plano personal, Louis Ducruet está casado con Marie Chevallier, con quien mantiene una vida familiar discreta y estable. La pareja tiene dos hijas, y reside habitualmente en Mónaco, donde combinan su actividad profesional con una presencia pública medida y centrada en actos oficiales y compromisos deportivos.









