Alexandra de Hannover ha encontrado su propia voz y sigue la estela de su hermana mayor. Si Carlota Casiraghi es la 'princesa filósofa' del Principado; ella se ha ganado el 'título' de la princesa de las letras, heredera, también, por derecho propio, de Carolina de Mónaco. Las tres comparten una misma pasión, la literatura. Como recordaba Carolina, hace tiempo, siendo apenas una niña, ya "cogía libros de la biblioteca de mis padres sin entender nada desde la primera a la última línea"; y el mayor tesoro que guarda de su infancia en palacio es "la lectura, porque uno nunca se aburre cuando lee, uno nunca está solo" -aunque siempre se destaca como icono de elegancia y su estilo-.
Por eso, quizá, quiso inculcar también su amor por los libros a sus hijas, que hoy continúan su legado. Cada una a su manera. Tras poner en marcha sus conocidos encuentros literarios, Les Rendez-vous littéraires rue Cambon, Carlota ha debutado como escritora en solitario a principios de este año con La Fêlure (La grieta, en castellano); mientras que Alexandra -que ha apoyado a su hermana en su debut- escribe más que nunca.
La hija pequeña de Carolina estudió Ciencias Políticas y Filosofía, amplió su conocimiento con sus estudios en Historia y Literatura en la Universidad de Columbia en París; y ha encontrado en las redes sociales una plataforma perfecta para recomendar sus lecturas favoritas… al tiempo que nos desvela su lado más desconocido.
Ya lo adelantó el año pasado, en una entrevista con Elle, su sueño es dedicarse por completo a la literatura –"considero que la escritura es más relevante que nunca"-, y se ha descubierto como una enamorada de biografías, autobiografías, memorias y diarios –"me encanta"-. Muchas, sorprendentes; algunas con historias trágicas… Estas son las mujeres que inspiran a Alexandra.
Edie Sedgwick, la 'pobre niña rica'
Vio la película Factory Girl, en la que Sienna Miller encarnaba a Edie Sedgwick, la pobre niña rica que fascinó a Andy Warhol -que la elevó a 'reina' de su Factoría-, pero fue la biografía Edie, an american biography, de Jean Stein, la que la cautivó mucho antes. El libro cayó entre sus manos cuando tenía quince años, y es uno de "los más impactantes" que ha leído.
"Edie Sedgwick, para mí, es como los asesinatos de Manson, todo el mundo tiene una fase de obsesión", y ella tampoco pudo escapar a la trágica historia de Edie. De hecho, también nombra otro libro sobre Edie, As it turns out, escrito por su hermana Alice, aunque, asegura, "parece existir con el único propósito de menospreciar su legado".
Edie vivió rápido y murió joven. Su ascenso social en el Nueva York de los años sesenta fue meteórico -aunque nació en una acaudalada familia de Massachussets, llegó a la Gran Manzana dispuesta a llegar a lo más alto-; y su descenso, sin duda, doloroso.
Icono de estilo, musa de artistas -siempre se comentó un posible romance con Bob Dylan-… ella soñaba con ser actriz, sin embargo, terminó encontrando un abrupto final, marcado por la ruina económica y su adicción a las drogas.
Dicen que Andy Warhol, cuando se enteró de su fallecimiento -a causa de una sobredosis-, sólo preguntó quién heredaría sus bienes… Al saber que a Edie ya no le quedaba nada, tan sólo dijo: "vaya, en fin". Quedó desterrada al olvido.
Jane Fonda, inspiración para nuevas generaciones
A sus 88 años -cumplirá los 89 el próximo mes de diciembre-, Jane Fonda es un referente para las nuevas generaciones. "Lo es todo para mí y creo que la suya es la autobiografía más perfecta jamás escrita. Es tan resiliente, tan honesta y siempre joven y siempre la más genial", dice Alexandra.
Leyenda de Hollywood, Fonda ha sabido captar la atención de los jóvenes con sus discursos y su activismo -desde alertar sobre la emergencia del cambio climático al feminismo-, y por supuesto, de la princesa de Hannover.
La fascinante vida de Lisa Marie Presley
Alexandra confiesa que está muy interesada en Elvis Presley, tanto que incluso llegó a visitar Graceland, así que era casi cuestión de tiempo que leyese el libro escrito por la propia hija de la estrella del rock y que terminaría su nieta -Riley Keough-. "Qué vida, sinceramente. Mitificar a un padre es natural hasta cierto punto, pero se amplifica intensamente cuando ese padre es Elvis Presley y murió cuando tenías nueve años. Parece como si una parte de Lisa Marie se hubiera quedado estancada en esos nueve años".
Lisa Marie falleció el 12 de enero de 2023, y, con ella, el mundo despedía una parte de la historia de la música contemporánea.
La rebeldía de Patti Smith
No se queda con Éramos unos niños, su primer libro que es todo un clásico -se hizo con el National Book Award-, sino con M Train. "Es tan Nueva York y está lleno de descripciones más maravillosas de comer tostadas y beber café negro. Me interesa mucho el punto de vista de Smith", una de las figuras más influyentes de la cultura neoyorquina de los años 70.
Patti hizo de su vida un testimonio de cómo el arte puede ser una forma de resistencia y espiritualidad.
Sylvia Plath, la poeta americana por excelencia
Aunque murió hace más de medio siglo, el legado de la poeta americana continúa vivo. Diseccionó su sufrimiento con la precisión de un cirujano, pero el reconocimiento le llegó demasiado tarde -ganó el primer Pulitzer póstumo-.
Sylvia Plath es una autora que inspira mucho a Alexandra. "Esperé mucho tiempo para leer sus Diarios completos, y finalmente lo hice el verano pasado, en menos de dos semanas, no pude soltarlo".
"No voy a extenderme sobre cuánto me identifiqué con ella porque eso sería alarmante, pero diré que realmente aprecié la forma en que documentó su proceso de escritura, los altibajos. Era tan dura consigo misma y me rompe el corazón que no viviera para conocer su éxito. Tenía sentido del humor y era desagradable de una manera que me hace pensar que habríamos sido amigas".
Sylvia dio su último suspiro con apenas treinta años. "Morir es un arte, como todo lo demás. Yo lo hago excepcionalmente bien", advertía en Lady Lazarus, y así fue. La mañana del 11 de febrero de 1963, Sylvia -que fue diagnosticada de depresión- dejó comida y leche para sus hijos, bajo la puerta de su habitación puso toallas húmedas y cinta adhesiva -para que no respirasen el gas-; y después metió su cabeza en el horno de la cocina.
Considerada una de las voces imprescindibles de la literatura -"Mi gran tragedia es haber nacido mujer", llegaría a escribir-, su literatura se lee ahora desde otra perspectiva, invitando a reflexionar sobre la salud mental.
Joan Didion, la escritora del instante
Joan fue una de las periodistas y escritoras más brillantes del pasado siglo y no sería justo reducir su trabajo a tan sólo un libro, pero El año del pensamiento mágico supuso un antes y un después en el mundo editorial, porque, a través de sus palabras, transitaba el duelo y afrontaba la muerte -inevitable-.
Joan tuvo que frente a dos tragedias demasiado seguidas. En 2003, el repentino fallecimiento de su marido, John Gregory Dunne. Cuando volvían de visitar a su hija Quintana que estaba ingresada en el hospital, sufrió un infarto mientras cenaban. "La vida cambia rápido. La vida cambia en un instante. Te sientas a cenar y la vida que conoces se acaba".
El 26 de agosto de 2005, se iba su única hija, Quintana Roo, a la que habían adoptado en 1966. Apenas tenía 39 años, y la vida volvió a transformarse por completo para ella en otro instante.
Apuntes para John es, para Alejandra, "demasiado bueno. Las notas que Joan guardó meticulosamente de sus sesiones con su psiquiatra" son, para ella, una gran obra. "Intenso, lo sé. Invasivo, sí, lo sé. Pero es tan rico y verdaderamente conmovedor leer a Joan sin su máscara".
Lana del Rey, la nostalgia americana
No es escritora, pero sí una de sus cantantes favoritas. Su primer disco Born to die puso banda sonora a su preadolescencia. Tiene estudiada su discografía entera, y se ha dedicado a desentrañar el significado de muchas de sus letras.
Le fascina su capacidad para construir mundos, su poder como estrella que "no depende de tener un éxito en la radio cada año" -si bien no en pocas ocasiones, sobre todo, al principio de su carrera, se le ha tildado de ser un 'producto de marketing'. "Ha pasado muchos años sin uno, manteniendo siempre una base de fans inquebrantable" de la que ella forma parte -una de sus canciones favoritas es Brooklyn Baby-.
Es una mujer en un mundo de hombres, "y no necesariamente lucha contra ello, encarnando a una reina de belleza vintage y melancólica". Ella es el icono del glamour y la nostalgia americana.
Rachel Cusk, su gran descubrimiento
De ella, alaba su trilogía A contraluz. No ha podido resistirse a una de las voces más aclamadas de la literatura contemporánea de esta escritora, nacida en Canadá y criada en el Reino Unido, que es una de las más leídas en los últimos tiempos -no sin cierta controversia, puesto que no busca un discurso de agradar-.
















