La mañana del 14 de julio de la princesa Leonor empezaba con los Premios Princesa de Girona, una cita que reunió a la Familia Real para celebrar el talento joven de una nueva generación llamada a transformar el futuro. Vestida de blanco con un impecable traje de chaqueta de Blanca Bleis, su elección beauty reunía claras referencias a los 90 y la primera década de los años 2000: desde la coleta alta con finísimos mechones sueltos a cada lado del rostro al maquillaje luminoso "efecto buena cara" con el que le damos un descanso al contouring este verano. Un look de belleza todoterreno que mantuvo hasta el final de la noche, celebrando junto a los Reyes y la infanta Sofía el triunfo de La Roja en las semifinales del Mundial.
La coleta alta de los años 90
Con cada aparición, Leonor afianza aún más un estilo con el que, quizás sin saberlo, rinde homenaje a looks como este que han marcado un hito en la historia de la belleza. Así nos lo explica Rocío Mayoral, directora de TBC Hair: "Es la high pony o cola alta tirante con acabado wet, uno de los peinados más icónicos de los años 90. Recupera la actitud minimalista y el power dressing de aquella década, cuando top models como Cindy Crawford o Linda Evangelista la llevaban en pasarela como sinónimo de sofisticación sin artificios".
Eso sí, la suya es una versión actualizada de aquel recogido: "Hoy vuelve reinterpretada con un acabado más pulido y luminoso, perfecto para eventos y alfombras rojas".
Como razón principal por la que la high pony le sienta especialmente bien es porque estira visualmente los rasgos: "Al despejar por completo la cara, realza los pómulos, define la mandíbula y alarga el cuello, logrando un efecto lifting instantáneo sin necesidad de ningún tratamiento. Favorece especialmente a rostros ovalados y alargados, aunque un flequillo cortina o un mechón suelto frontal lo adapta perfectamente a cualquier forma de cara".
Otras ventajas aparte de su efecto tensor es su versatilidad: "Funciona tanto de día como de noche con un simple cambio de accesorio". Y también protege el pelo "al recogerlo sin necesidad de plancha ni tenacillas; reduce la exposición al calor y ayuda a preservar la fibra capilar". Por último, "a nivel actitud, transmite seguridad y sofisticación: es el peinado poderoso por excelencia".
Cómo se hace la coleta de la Princesa
- Se cepilla el cabello hacia atrás en seco, sin marcar raya, para lograr una base lisa y uniforme.
- Se aplica un sérum o gel de acabado húmedo en las zonas de la coronilla y las sienes para conseguir ese efecto wet tan característico.
- Se recoge el cabello en la coronilla con una goma fina, tirando con firmeza para que quede completamente tenso.
- Se alisa la superficie con un peine de púas finas o un cepillo de cerdas suaves para eliminar cualquier imperfección.
- Se envuelve un mechón fino alrededor de la goma para disimularla y se fija todo el conjunto con laca de acabado brillante.
Maquillaje luminoso con 'efecto buena cara'
Si con la coleta hace referencia a los años 90, el maquillaje recuerda a los 2000; así lo confirma David Deibis, maquillador oficial de Perricone MD, quien explica cómo recrearlo: "El truco para conseguir esta luminosidad es mezclar una base tipo sérum o un tratamiento con color con una pequeña cantidad de iluminador líquido. No hace falta aplicarlo por toda la cara: debe concentrarse en las zonas donde la luz incide de forma natural".
A continuación, el colorete le da vida al rostro en tonos estratégicamente elegidos: "Los melocotón y coral rosado aportan calidez sin endurecer los rasgos. Además, crean un contraste bonito con los ojos azules y hacen que la piel clara se vea más fresca". ¿Su recomendación? No Makeup Blush, de Perricone MD (40 euros), en la tonalidad pink coral y enriquecido con vitamina C.
Como truco final, Deibis revela que "la clave del maquillaje está en repetir prácticamente el mismo color en tres zonas: ojos, mejillas y labios. Esta técnica monocromática permite construir un look completo con muy pocos productos y evita que cada parte del rostro compita con las demás".








