Cada verano, la entrega de los Premios Princesa de Girona ocupa un lugar destacado en la agenda institucional de la princesa Leonor. Se trata de una de las citas más importantes del año para la heredera, no solo porque está estrechamente vinculada a la fundación de la que es presidenta de honor, sino también porque representa su firme compromiso con el talento joven. La ceremonia, celebrada un año más en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona, reconoce proyectos e iniciativas que impulsan la innovación, el emprendimiento, la investigación y el impacto social, unos valores con los que la Princesa se ha ido identificando cada vez más en sus intervenciones públicas. Después de estrenar un favorecedor traje naranja esta mañana en el tradicional saludo previo a los galardones, esta noche vuelve a confiar en este tipo de estilismo, que parece haberse convertido en su uniforme infalible tanto para citas del día a día como para ocasiones más formales. Hablamos con Blanca Rodríguez, diseñadora de Bleis Madrid, casa que firma su look esta noche, quien nos desvela cómo ha vivido volver a vestir a la heredera al trono.
Un nuevo traje de chaqueta que no es como los demás
Para una ocasión de este calibre, Leonor ha vuelto a demostrar la evolución de un estilo que gana fuerza con cada aparición, una elección que se suma a un armario institucional cada vez más definido. Ha optado por un set de Bleis Madrid, una de las firmas de sastrería de referencia en nuestro país y que se ha posicionado como una de las preferidas de la Princesa, así como de su madre, la reina Letizia. Esta vez ha elegido un traje de lino para hacer frente a las altas temperaturas, un diseño veraniego y elegante perfecto para una noche de verano.
Se trata de un conjunto confeccionado en un tejido vainilla de pura tendencia decorado con una delicada raya diplomática en pailletes, reinterpretando de esta manera un patrón clásico para darle una dosis extra de sofisticación y teatralidad. Es un traje de la colección de esenciales de Primavera/Verano 2026 de la casa, compuesto por una blazer sin cuello y corte oversize y un pantalón de corte palazzo con gran caída.
"Ver a la princesa Leonor volver a apostar por Bleis Madrid en un día tan señalado para ella sigue emocionándome como el primer día. Es un enorme reconocimiento al trabajo que llevamos haciendo desde hace diez años y personalmente, para mi es un sueño cumplido" nos cuenta, emocionada, Blanca. "Leonor es la nueva generación y la heredera a la corona, que confíe en una marca como la nuestra es algo histórico para mí"
Además, recuerda que en una entrevista con FASHION hace unos años, confesaba, efectivamente, que su sueño era vestirla: "En su día os lo dije a vosotras, cuando me preguntasteis a quién me haría ilusión vestir, una de esas personas era la princesa Leonor, y esta es ya la tercera vez que apuesta por nosotros. En los Premios Princesa de Girona el año pasado, en el 50 aniversario de la Constitución y ahora esto".
Añade que le hace mucha ilusión que los tres diseños que ha elegido sean muy diferentes entre sí: "Uno muy clásico e icónico, otro más vanguardista y el que lleva ahora es muy minimalista, no tiene ni solapas. Me gusta porque son tres versiones de lo que hacemos".
Un bolso con historia
Entre los complementos ha destacado el bolso, un diseño firmado por Elsa Peretti para Tiffany & Co. que va mucho más allá de lo puramente estético. La pieza, cedida para esta ocasión por la Fundación Nando y Elsa Peretti, establece un discreto vínculo con Girona y con el legado de la diseñadora italiana, que mantuvo una estrecha relación con esta tierra durante gran parte de su vida. Un pequeño guiño cargado de simbolismo que aportaba una dimensión aún más especial al estilismo de la Princesa.
El look de la princesa Leonor en los Premios Princesa de Girona 2025
El listón a nivel estilístico está siempre muy alto en esta ceremonia. En 2025, la princesa sorprendió al coordinar su imagen con la de la reina Letizia, protagonizando uno de los guiños estilísticos más comentados de la noche. Ambas apostaron por la sastrería en negro, reforzando esa complicidad que también trasladan a través de la moda. Mientras la Reina lució un traje de chaqueta de impecable factura, Leonor se decantó por un esmoquin de inspiración masculina, una elección sofisticada y muy actual con la que confirmó su creciente afinidad por este tipo de prendas y que, como decíamos, también pertenecía a Bleis Madrid. Un estilismo sobrio, pero con personalidad, que marcó uno de sus grandes aciertos de la temporada y consolidó la evolución de su imagen institucional.











