Un plan diferente

Andrea Casiraghi y Tatiana Santo Domingo, en modo 'domingueros' en Río de Janeiro: ni ‘beach club’ ni grandes lujos


Mientras en el Principado se vivía un día histórico con la visita del Papa León XIV, a más de siete mil kilómetros de distancia el matrimonio y sus tres hijos disfrutaban del sol, el mar y la arena en la ciudad brasileña


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Martín Gálvez PiquerasPeriodista experto en cultura, deporte y espectáculos
5 de abril de 2026 a las 6:00 CEST

No estamos nada, pero nada, acostumbrados a verlos de una manera tan natural e informal, sobre todo viniendo estos de uno de los lugares más glamurosos y opulentos del planeta como es Mónaco. En cualquier caso, los Grimaldi son como el resto de los mortales, esto es, que cuando deciden pasar un día de playa en familia, no tienen problema alguno en dejar a un lado su estatus de realeza para disfrutar sin remilgos ni postureos de un buen chapuzón. Y, más aún, cuando hablamos de lugar tan emblemático como es Ipanema. Así hemos visto el pasado fin de semana a Andrea Casiraghi (41 años) y Tatiana Santo Domingo (42) con sus tres niños, tremendamente relajados y ajenos a las miradas indiscretas, en este popular y celebérrimo enclave de Río de Janeiro.

Andrea Casiraghi y Tatiana Santo Domingo con sus hijos en Ipanema© Gtres
Andrea Casiraghi y Tatiana Santo Domingo con sus hijos en Ipanema

Sus imágenes más sorprendentes

Tomando el sol tranquilamente, jugando con las olas, zambulléndose en el mar, empapados al salir del agua, tumbados en la arena, paseando por la orilla... aunque estén haciendo lo que cualquier persona haría en su lugar, y más en un sitio como este, las imágenes no dejan de ser llamativas y sorprendentes. En las mismas, el hijo de la princesa Carolina luce un bañador tipo bermuda de color rosa a cuadros, mientras deja ver algunos de los tatuajes que lleva en el cuerpo (como esa especie de delfín con corona que lleva en la parte superior de su brazo izquierdo, el cual simboliza libertad, amistad e inteligencia). Su mujer, por su parte, optaba por un clásico traje de baño negro e iba a juego con su hija Indiana (10).

El hijo de Carolina de Mónaco, dándose un chapuzón© GTRES
El hijo de Carolina de Mónaco, dándose un chapuzón

Entre las fotografías de su jornada playera, también se puede comprobar lo bien que se lo pasan entre ellos, con los jovencitos Alexandre (13) y Maximilian (8) haciendo de las suyas frente a la tierna mirada de su orgulloso padre. Eso sí, la más atrevida parece ser la hermana mediana, quien pega un buen brinco y demuestra gran elasticidad antes de ponerse a remojo. Mezclados en todo momento con los demás turistas o habitantes del lugar, ocupaban su pequeña porción de tierra firme frente al Atlántico para poner ahí sus toallas, sus sillas plegables y sus pareos. No parecían tener sombrilla, pero daba igual, mientras el cálido ambiente que los acompañaba rondaba los treinta grados (allí, en el país de la samba, acaban de terminar el verano y ya se considera otoño). Después, una vez daban por finalizado el día, los cinco ponían rumbo al hotel donde se hospedan.

Tatiana Santo Domingo y su hija India, las chicas de Ipanema
Los tres jovencitos se divierten con su padre

Brasil, uno de sus destinos favoritos

Así han comenzado el matrimonio y sus hijos sus vacaciones de Semana Santa, mientras que a más de siete mil kilómetros de distancia se vivía una fecha histórica para el Principado. Era con motivo de la visita del Papa León XIV, la primera de un pontífice a Mónaco en nada menos que cinco siglos. En la recepción al líder religioso, sí estuvieron presentes Carlota y Pierre Casiraghi, entre muchos otros, a diferencia de Andrea. Este, en compañía de su núcleo familiar más íntimo, eligió un plan radicalmente diferente como era cruzar el charco y desconectar todo lo posible en el que es, sin duda, uno de sus destinos favoritos desde hace ya tiempo cada vez que viajan.

La pareja, tomando el sol
La pareja, tomando el sol
Tatiana Santo Domingo y su hija India, las chicas de Ipanema
La familia, rumbo al hotel tras el día de playa

Cabe recordar que la madre de Tatiana, que se llama Vera Rechulski, es brasileña, de ahí su predilección por escaparse en cuanto puede a un lugar que conoce perfectamente gracias a su progenitora. Y donde, además, tiene grandes amigas como la modelo Bianca Brandolini o la diseñadora Alix Duvernoy, cuya boda de esta última en enero de 2024 no quiso perderse. Un sitio que también es muy del agrado de su marido, con quien acumula más de dos décadas de relación tras comenzar su noviazgo en 2004 y casarse en 2013. Llevan ambos por tanto mucho tiempo visitando Río de Janeiro en épocas de descanso, de lo que han hecho también partícipes a sus niños. El resto del año lo pasan en su residencia de la pequeña y montañosa localidad suiza de Saanen, cercana a Gstaad, donde se instalaron en 2023 tras su primera y larga etapa en Londres.