La Catedral de Oslo se convertirá en el mayor enclave de las dinastías reinantes del mundo, lugar en el que los mandatarios más destacados del mundo se darán cita para despedirse de quien ha reinado sobre territorio noruego durante treinta y cinco años. El funeral de Estado de Harald V de Noruega será el mayor despliegue de seguridad de la historia del país debido a la magnitud del evento. Será allí donde Rania de Jordania se desplace —en compañía del rey Abdalá— para asistir al último adiós de un rey, así como para presentar sus mayores respetos a quien ahora es llamado a sostener los cimientos de la corona: el rey Haakon VIII.
El viaje más inesperado de la reina jordana
Fue hace tan solo unos días cuando se anunciaba la presencia de los miembros de la realeza jordana. No obstante, resonaba en la lista real la ausencia de la reina Rania, aunque ahora ha sido la Corte Real Hachemita la encargada de comunicar esta novedad que llevará a la esposa de Abdalá II a protagonizar una histórica imagen. Será allí donde se dé cita con otras reinas de Europa, así como con los diferentes jefes de Estado que encabezarán el último adiós al monarca noruego que, sin duda, ya ha dejado una huella sobre el continente a través de un inconmensurable legado que perdura pasados los días. Y es que la asistencia de la reina jordana no se trata de una excepción, sino de una confirmación en el último momento que la posiciona como una de las novedades de este histórico evento, que dará comienzo este 9 de septiembre alrededor de las 13:00, momento en el que la comitiva real salga del Palacio Real con dirección a la Catedral de Oslo para trasladar los restos mortales del rey noruego.
La presencia de los miembros de la dinastía hachemita no se enmarca únicamente en el mero protocolo real que exige su traslado, sino en el profundo amor de dos de las familias reinantes más destacadas del mundo, en el que los lazos eran más que estrechos. Un hecho que quedó patente en marzo de 2020, momento en el que la pareja real de Noruega se trasladó hasta Jordania en respuesta a la invitación formulada por el monarca jordano, dejando imágenes para la posteridad que se tradujeron en una elegancia y respeto hacia quienes han sido reyes de Noruega durante casi cuatro décadas. Ahora, Abdalá y Rania se convierten en otros de los invitados que confirman su asistencia al enclave, lugar donde se darán cita con destacados miembros de la realeza europea, como Felipe VI y Doña Letizia —que asistirán junto a la reina Sofía—, Federico y Mary de Dinamarca, o los príncipes Alberto II y Charlene de Mónaco, entre otros. Un encuentro que ha propiciado que el despliegue de seguridad haya sido el mayor de la historia del país nórdico.
Mañana el mundo se sumergirá en una profunda tristeza por el adiós definitivo de Harald V. Una procesión encabezada por una comitiva militar saldrá del Palacio Real de Oslo trasladando los restos mortales de Harald V. Escoltado por la policía, la banda musical de las Fuerzas Armadas, la compañía de honor de la Guardia del Rey y el jefe de la Corte, el féretro saldrá con destino a la catedral de Oslo. La familia del rey seguirá al cuerpo en la comitiva, seguida por los miembros de las familias reales. En un sobrecogedor silencio roto únicamente por el paso militar, la procesión avanzará por el corazón de Oslo. A las 13:00 horas, el cuerpo del rey será recibido en la Catedral de Oslo para dar inicio a la misa funeral. Será entonces cuando un minuto de silencio en la catedral y en todo el país einunde el enclave en el que Jefes de Estado y reinas de Europa serán testigos del excepcional evento.







