El príncipe Guillermo y George de Gales han aparecido por sorpresa en España, con motivo de la celebración de uno de los partidos de fútbol más esperados de la última jornada. Un momento en el que padre e hijo han desvelado —una vez más— esa afición compartida y que tantas veces han demostrado a lo largo del tiempo. Y es que, si han habido momentos en los que el heredero al trono del Reino Unido y su primogénito han demostrado su faceta más desconocida, ha sido precisamente en el futbol. Ha sido en la noche Champions Ligue donde los miembros de la dinastía Windsor se han dejado ver el Spotify Camp Nou, lugar donde se ha disputado el partido entre el FC Club Barcelona y el Aston Villa.
Una visita sorpresa a España
El hijo mayor de Carlos III, así como el pequeño George de Gales, se han desplazado desde el Reino Unido hasta el distrito de Les Corts, en la zona oeste de la ciudad de Barcelona, para ser testigos de la disputa entre el Barcelona y el club de fútbol que, sin duda, es uno de los más admirados por el heredero al trono británico. Y es que el príncipe Guillermo es un ferviente seguidor del Aston Villa, siendo el aficionado más famoso y visible del club, como ha demostrado en otras ocasiones. No es la primera vez que el futuro rey de Inglaterra es testigo junto a su hijo de uno de estos partidos; de hecho, el debut internacional del pequeño George se produjo también en el marco del duelo futbolístico, una pasión que Guillermo ha intentado inculcar en su hijo George y que ahora se ha trasladado hasta España.
Fue el propio príncipe Guillermo quien trató de explicar en varias ocasiones que comenzó a apoyar al Aston Villa durante sus años escolares. Todo ello porque quería diferenciarse de la mayoría de sus compañeros, que apoyaban al Manchester United o al Arsenal. Es por ello que buscó un equipo de la zona media de la tabla que pudiera ofrecerle una “auténtica montaña rusa de emociones”, hasta que encontró el partido que tantas alegrías le ha dado. Un acto fuera de agenda con el que el príncipe Guillermo ha vuelto a demostrar que su pasión por el fútbol va mucho más allá de una simple afición.
En esta ocasión, acompañado por su hijo mayor, el heredero al trono británico ha disfrutado de una jornada deportiva en Barcelona, donde ambos han compartido una de esas experiencias que, sin duda, refuerzan el vínculo entre padre e hijo. Una visita inesperada que ha convertido a los Windsor en protagonistas de la noche y que ha dejado constancia de que el pequeño George continúa siguiendo los pasos de su padre, también en el ámbito deportivo. Un momento de lo más distendido en el que padre e hijo han podido demostrar esa complicidad que tanto les caracteriza, y que ha hecho de este viaje a España una representación más que destacada del admirado equipo del príncipe Guillermo.





