Un reinado siempre bajo presión

Carlos III se enfrenta a la crisis que nunca ha dominado: Lady Di regresa como arma y como símbolo


El libro de Charles Spencer reabre la grieta emocional de 1997 y obliga a Buckingham a defenderse en un terreno emocional que nunca ha sabido controlar


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Sira AcostaPeriodista senior de Realeza y Guionista
18 de septiembre de 2026 a las 17:41 CEST

El reinado de Carlos III nació con la premisa de que sería más complicado que el de Isabel II: el país que heredó está más dividido, más politizado y más emocionalmente fracturado. La monarquía dejó de ser un símbolo universal, el Brexit alteró el equilibrio territorial, la Commonwealth se deshace, el caso del príncipe Andrés abrió una crisis sin precedentes y el soberano, que cumplirá 78 años este noviembre, ha atravesado un cáncer nada más llegar al trono. Ahora, en plena cuenta atrás para el treinta aniversario de la muerte de Diana de Gales, su hermano, Charles Spencer, reactivó su figura como arma, como símbolo y como recordatorio incómodo de los errores del pasado.

Imagen de archivo: Carlos II en abril de 2026© Getty Images
Imagen de archivo: Carlos II en abril de 2026

El libro de Charles Spencer reabre la grieta emocional de 1997

El conde Spencer ha conseguido que el regreso del príncipe Harry y Meghan Markle al Reino Unido -que prometía ser el gran acontecimiento de la semana- quede reducido a un paseo amable. Los adelantos de Swan Song: Diana, My Sister han caído como un misil en una de las semanas más tensas del reinado, con tres territorios constitutivos coordinados políticamente contra el monarca. El libro cuestiona su comportamiento en los días más traumáticos de la monarquía moderna: los que rodearon el fallecimiento de Diana de Gales.

El libro 'Swan Song: Diana, My Sister' de Earl Charles Spencer se publicará el próximo 22 de septiembre. © Instagram @charles.earl.spencer
El libro 'Swan Song: Diana, My Sister' de Earl Charles Spencer se publicará el próximo 22 de septiembre.

La pregunta "¿Qué más le puede pasar al rey Carlos III este otoño?" ya no es retórica. Spencer ha abierto una grieta que vuelve a colocar a Diana en el centro del debate institucional y obliga a Buckingham a defenderse en un terreno emocional que nunca ha sabido controlar. Ningún miembro de la realeza ha provocado tantos ajustes, crisis y replanteamientos como ella, que cada vez que reaparece sacude los cimientos de la institución.

Carlos y Diana, a bordo del Britannia durante su luna de miel© Getty Images
Carlos y Diana, a bordo del Britannia durante su luna de miel

Diana tenía un estilo distinto. Procedía de una familia más antigua que los propios Windsor y, sin ser especialmente abierta, era mucho más cercana que la realeza. Su combinación de origen aristocrático, vulnerabilidad emocional y capacidad de conexión resultó imbatible. Desde el principio empezó a sacudir Buckingham: la boda de 1981 eclipsó a la institución, su maternidad introdujo una cercanía inédita y su estilo de trabajo -contacto físico con enfermos de sida, visitas espontáneas, agendas propias- dejó en evidencia la rigidez institucional. La princesa consorte brillaba más que el príncipe de cuna, algo que los historiadores coinciden en que Carlos nunca llevó bien.

El primer terremoto público: 1992 y la puja por la opinión pública 

El primer gran terremoto público llegó en 1992, con la separación y la publicación de Diana: Her True Story. Años después se supo que la princesa había colaborado en secreto, un gesto audaz que reveló su infelicidad, la relación de Carlos con Camilla y sus batallas personales. El impacto fue devastador: la percepción pública cambió para siempre y Buckingham perdió la capacidad de contener la crisis.

El príncipe Carlos y la princesa Diana durante una gira real en Toronto, Canadá© Getty Images
El príncipe Carlos y la princesa Diana durante una gira real en Toronto, Canadá

Para contrarrestar ese relato, Carlos ofreció su propia versión en el libro de Jonathan Dimbleby, con acceso a diarios, cartas y testimonios íntimos. El intento de humanizarse se interpretó como una queja inmadura y un ataque desleal hacia sus padres y hacia Diana. Las críticas fueron tan contundentes que incluso el primer ministro intervino, y en círculos conservadores empezó a asumirse que el divorcio era la única salida.

La entrevista que se convirtió en asunto de Estado y el error de cálculo de Buckingham

Entre 1992 y 1995, el divorcio se evitó por razones institucionales y religiosas, pero la pareja vivió una guerra fría: agendas separadas, comunicación mínima y tensión creciente. La entrevista de Panorama en 1995 hizo inevitable la ruptura. Diana habló con una determinación que la institución nunca anticipó. "Éramos tres en este matrimonio" fue el golpe mediático, pero la entrevista fue más allá: cuestionó la idoneidad de Carlos como futuro rey y acusó a la institución de haberla abandonado. Después se demostró que la entrevista del siglo, emitida por la BBC, el buque insignia del periodismo británico, fue obtenida mediante métodos ilegales, lo que provocó que este episodio estuviera abierto hasta 2021, cuando concluyó la investigación y el príncipe Guillermo lanzó un comunicado sin precentes. 

Martin Bashir entrevistando a la Princesa Diana en el Palacio de Kensington para el programa de televisión Panorama© Getty Images
Martin Bashir entrevistando a la Princesa Diana en el Palacio de Kensington para el programa de televisión Panorama

La muerte y el posterior funeral de Diana de Gales fue el momento en que quedó claro que la institución había calculado mal la dimensión del personaje. Diana de Gales habia volado libre en el último año y había alcanzado todavía una popularidad todavía mayor a la que tenía estando dentro de la Corona. La reacción inicial de Isabel II, anclada en un protocolo que sostenía que ella ya no representaba a la monarquía, generó una hostilidad pública inédita. El nuevo libro de Charles Spencer vuelve precisamente a ese punto: a cómo se comportó la institución en torno a la muerte de su hermana, a las decisiones que se tomaron y a la tensión emocional que marcó aquellos días. Según Spencer, en plena discusión sobre la participación de Guillermo y Harry en el cortejo, el príncipe Carlos le dijo: "No te preocupes, pronto la olvidaremos".

Diana de Gales basó su exito en al cercanía, esta imagen fue tomada en París en 1992© Getty Images
Diana de Gales, esta imagen fue tomada en París en 1992

Desde luego, se equivocaba, lejos de olvidarla, Diana de Gales se ha convertido en un fenómeno transgeneracional: un personaje del siglo XX que trascendió su condición humana para convertirse en símbolo, referente y capital emocional. Su historia no se agota porque la cultura pop la elevó a la categoría de mito. Su vida forma parte de la memoria colectiva, se han escrito decenas de libros, se siguen produciéndose documentales, series y películas. Su historia nunca se agota y el interés que está generando el nuevo libro de su hermano, que sale a la venta el próximo 22 de septiembre en el Reino Unido y en España al día siguient es la mejor muestra: Diana sigue siendo un icono que nunca desaparece y cuya sombra vuelve a activar, una y otra vez, el terreno emocional que Buckingham nunca ha sabido controlar.