La reina Camilla ha vuelto a desplegar todo su esplendor en el inicio del Royal Ascot, el evento hípico y social más importante de la alta sociedad británica —y de origen centenario—, en el que la Familia Real se ha vuelto a dar cita para estrechar unos lazos más que profundos entre los asistentes. Una auténtica reunión aristocrática que, con el protocolo de vestimenta de caballeros y damas, se ha convertido en una pasarela de moda, sombreros y joyas históricas. Una ocasión en la que la esposa de Carlos III ha hecho uso de una de las piezas más destacadas del joyero real, como es el Cullinan V, un diamante de 18,8 quilates tallado en forma de corazón.
El espectacular Cullinan V
Ha sido durante la tarde de este martes cuando la esposa del monarca británico ha paseado ante la sociedad británica uno de los diamantes más célebres del mundo. Situado sobre su pecho, la reina Camilla ha lucido el conocido broche Cullinan V, considerado una de las joyas más valiosas de la colección real por su origen e historia. La pieza, articulada en torno a un diamante central de 18,8 quilates, procede del histórico diamante Cullinan, el mayor jamás hallado, y está rodeada por una estructura de brillantes que realza su carácter excepcional. Tallada en forma de corazón, la piedra fue obtenida del célebre diamante descubierto en 1905 en una mina sudafricana situada en Cullinan, localidad que tomó su nombre de Thomas Cullinan, propietario de la explotación. En bruto, la gema superaba los 3.100 quilates —unos 621 gramos—, una cifra extraordinaria que la convirtió en el diamante de calidad gema más grande jamás encontrado. Por orden de Eduardo VII, la piedra fue enviada a Ámsterdam para ser tallada y dividida en nueve diamantes principales y decenas de gemas menores, un proceso que también tuvo un importante componente simbólico en el fortalecimiento de las relaciones entre el Reino Unido y Sudáfrica tras las Guerras de los Bóeres.
Las piedras se denominaron Cullinan I, II, III y así sucesivamente según su tamaño. Las dos mayores pasaron a formar parte de las Joyas de la Corona británica —el Cullinan I en el Cetro del Soberano y el Cullinan II en la Corona Imperial del Estado—, mientras que otras gemas fueron incorporadas a distintas piezas del joyero real. Entre ellas destaca el Cullinan V, un espectacular diamante tallado en forma de corazón que hoy reposa sobre el pecho de Camilla. Se trata de una joya que la Reina ya ha lucido en algunas de las citas más relevantes de los últimos años. Una elección que adquiere un especial simbolismo, pues no parece una casualidad que recurra a una de las piezas más emblemáticas de la colección real precisamente cuando se expone ante la alta sociedad británica. Royal Ascot es una de las grandes citas del calendario social inglés, por lo que lucir esta histórica alhaja trasciende la mera cuestión estética, pues como venimos destacando, esto supone en sí un abrazo hacia la propia historia del país que su esposo Carlos III reina y que, algún día recaerá sobre el futuro rey Guillermo.
Considerada una de las alhajas más preciadas de la colección real británica, esta pieza ha mantenido a lo largo de su historia un vínculo especial con Isabel II, quien la lució en algunas de las ocasiones más solemnes de su reinado. Al llevarla, la reina Camilla también subraya ese valor tan necesario para la Corona británica, transmitiendo un mensaje de continuidad dinástica, así como un profundo homenaje a la difunta soberana. Un gesto cargado de simbolismo que, una vez más, refuerza su papel institucional dentro de la Familia Real.







