Los reyes Carlos III y Camilla han sido recibidos con honores militares en la Casa Blanca, en presencia del presidente Donald Trump y la primera dama. Un encuentro que refuerza los lazos bilaterales y que ha dado inicio, con una ceremonia oficial, a una histórica visita de Estado marcada por las 21 salvas de honor al monarca y una revista militar en la que los diamantes de la reina Camilla se han convertido en protagonistas de la jornada.
Un renacimiento con honores
Una vez se ha producido la llegada de los reyes británicos al pórtico sur del emblemático edificio –residencia oficial de los presidentes estadounidenses–, el rey Carlos III ha sido el encargado de ser firme oyente d elos himnos nacionales, tanto el icónico God Save The King –Dios salve al Rey– como el himno estadounidense. Un gesto en el que la reina Camilla y Melania Trump, eran meras espectadoras de un transcurso que se dirigía hasta la revisión de las tropas militares.
No obstante, esto no ha restado protagonismo a quien ostenta el título de reina. En una coincidencia cargada de simbolismo —quizá vinculada al centenario del nacimiento de Isabel II—, Camilla ha querido rendir homenaje a la icónica soberana a través de sus elecciones de joyería. Si durante la bienvenida informal lució un broche de diamantes y rubíes que perteneció a Isabel II y que esta recibió durante su visita de Estado a Estados Unidos, en esta ocasión ha escogido una de sus piezas más emblemáticas.
El diamante más valioso de Isabel II
Sobre su hombro ha brillado el célebre Cullinan V, un broche de diamantes considerado entre los más valiosos del mundo por su origen. La pieza, formada en torno a un diamante central de 18,8 quilates, procede del histórico diamante Cullinan, el mayor jamás hallado, y está rodeada por una estructura de diamantes que realza su carácter excepcional.
En forma de corazón, la piedra original fue descubierta en una mina sudafricana de Cullinan, localidad que tomó su nombre de su propietario. En bruto, superaba los 3.000 quilates –unos 600 gramos– una cifra extraordinaria que llevó a que también se la conociera como la "Estrella del Sur". Por orden de Eduardo VII, el diamante fue tallado en 105 gemas como gesto simbólico para estrechar la relación entre el Reino Unido y Sudáfrica tras las Guerras de los Bóeres.
Las piedras se denominaron Cullinan I, II, III… según su tamaño. Las dos mayores pasaron a formar parte de las joyas de la corona británica —Cullinan I en el cetro y Cullinan II en la Corona Imperial del Estado—, mientras que las Cullinan III y IV se montaron en un broche para la reina María de Teck. Todo un tesoro que ahora –bajo el nombre de Cullinan V– reposa sobre el hombro de la Reina, en una histórica visita de Estado.
Así continúa la agenda de Carlos III
Tras la ceremonia oficial de bienvenida, ha dado comienzo la intensa agenda en la que Carlos III y Camilla han sido protagonistas. Después del saludo desde el balcón, los Reyes —en compañía del presidente Donald Trump y la primera dama— se han dirigido a la Sala Azul, donde ha tenido lugar el intercambio oficial de regalos. Posteriormente, se han trasladado al histórico Despacho Oval para abordar algunos de los asuntos más relevantes de la actualidad política internacional.
Mientras tanto, Camilla y Melania Trump han desarrollado una agenda paralela, compartiendo distintos actos que han llevado a la esposa de Carlos III a participar en un encuentro educativo intercultural con estudiantes en el Pabellón de Tenis. Un broche para esta primera jornada que culminará en las próximas horas con una intervención histórica del monarca, quien se trasladará al Congreso para pronunciar uno de los escasos discursos ofrecidos por un soberano británico ante esta institución.
Tras este acto —y un breve descanso—, los Reyes regresarán a la Casa Blanca, donde serán agasajados por el presidente Donald Trump y la primera dama con un banquete de Estado, en el que la reina Camilla tendrá ocasión de volver a lucir algunas de las piezas más emblemáticas del joyero real. Todo un día dedicado a quienes ostentan la Corona del Reino Unido, en una primera jornada oficial que ha servido para sentar las bases de los próximos días. Una agenda que continuará con intensidad para Carlos III, quien viajará hasta Bermudas en un gesto con el que volverá a hacer historia, al convertirse en el primer monarca británico en visitar este territorio de ultramar.










