Carlos III pone fin a una etapa con el cambio definitivo en la residencia que Isabel II cedió a Harry y Meghan, tras una reforma de casi tres millones de euros


Su posible rediseño marcaría el cierre definitivo de un capítulo ligado a la Familia Real


28 de mayo de 2026 a las 22:00 CEST

Los duques de Sussex continúan asumiendo los vestigios de la decisión que los llevó a dejar de ser miembros activos de la Familia Real. Una nueva información acerca del hogar que sirvió para el matrimonio —entonces recién casados— ha subrayado la necesidad de poner fin a una época ya convertida en pasado. La última decisión de los Windsor, tras la elaboración de nuevos planes sobre el hogar del príncipe Harry y Meghan en el Reino Unido, acabará con el último resquicio de la presencia de quienes un día vivieron sus días más felices entre las paredes de lo que fue un regalo de la reina Isabel II.

Kate, William, Harry y Meghan en 2022© Getty Images
Kate, William, Harry y Meghan en 2022

Un hogar situada en Windsor

Las últimas huellas de la presencia del duque y la duquesa de Sussex están a punto de ser borradas de su antigua residencia conyugal real. Hubo un momento en el que Frogmore Cottage —el primer hogar de Harry y Meghan— fue testigo de sus momentos felices y, tras abandonar sus funciones como miembros reales, se convirtió en el lugar al que acudían cuando querían cruzar el Atlántico. Sin embargo, aquel hogar se convirtió en una residencia 'prohibida' tras la decisión, en 2023, del rey Carlos III. El padre del príncipe Harry solicitó a su hijo que devolviera las llaves de esta residencia, que llegó a sus manos como regalo de la reina Isabel II con motivo de su unión matrimonial. Ahora, tres años después de aquella petición, la familia Windsor ha comenzado la elaboración de unos planes para revertir las reformas de 2,4 millones de libras esterlinas (2.780.000 €) realizadas para el príncipe Harry y su esposa Meghan.

Frogmore Cottage© GTRESONLINE
Frogmore Cottage

La propiedad, que originalmente estaba compuesta por dos casas adosadas, fue transformada por decisión de Harry y Meghan tras recibirla de la Reina. Fue entonces cuando la pareja, por deseo propio, llevó a cabo las reformas de la residencia, transformándola por completo para poder vivir su historia de amor de la forma más cómoda posible. El coste fue asumido por el Sovereign Grant, el fondo público que financia a la monarquía británica. No obstante, tras la decisión del rey Carlos III de que abandonaran la residencia, el príncipe Harry tuvo que devolver también los 2,4 millones de libras esterlinas.

Los posibles nuevos planes de la Familia Real

Ahora, según desvela The Sun, se están estudiando varias opciones y, según se sabe, una de ellas podría ser la subdivisión de la propiedad. Según fuentes cercanas al medio citado, se están realizando evaluaciones para determinar si la vivienda puede volver a dividirse, aunque todavía no han comenzado las obras. Fuentes internas señalan que requerirá una reforma profunda y costosa para restaurar su apariencia de la etapa "previa a Meghan y Harry". Frogmore es una propiedad de la Corona británica. Andrew Mountbatten-Windsor rechazó las propuestas de mudarse allí como parte de las negociaciones relacionadas con su salida de Royal Lodge. 

El príncipe Harry y Meghan Markle© GTRES
El príncipe Harry y Meghan Markle el día de su boda, en 2018.

Una transformación que duró casi un año y que ahora podría revertirse para devolver la vivienda a su estado original. La reforma, que incluyó la creación de un estudio de yoga, la sustitución de las vigas del techo e incluso la renovación completa de la decoración, podría deshacerse para cerrar una etapa y marcar una despedida casi definitiva de quienes abandonaron el Reino Unido y renunciaron en su momento a sus funciones como miembros activos de la Familia Real. Actualmente están instalados en California, y su última estancia en la residencia fue durante el Jubileo de Platino de la fallecida Reina y posteriormente para su funeral en 2022. Desde entonces, la residencia ha permanecido cerrada, a la espera de un nuevo uso.