La estricta norma secreta de Isabel II sobre su vestimenta que revela su lado más íntimo


El 21 de abril de este año, la Familia Real británica protagonizará uno de los mayores homenajes jamás celebrados en el Reino Unido


La reina Isabel II© WireImage
25 de marzo de 2026 a las 20:56 CET

Reino Unido se engalanará en las próximas semanas con motivo del centenario del nacimiento de la reina Isabel II, un momento de intimidad, reflexión y reconocimiento hacia quien reinó durante setenta años. Por ello, la prensa especializada, así como su entorno más cercano, han considerado oportuno narrar las diferentes situaciones que caracterizaban a la monarca, poniendo especial énfasis en una estricta norma hasta ahora desconocida.

La reina Isabel II en una imagen en 2022 © Getty Images
La reina Isabel II en una imagen en 2022

La norma de Isabel II

El protocolo para los Windsor es, por necesidad, uno de sus rasgos más distintivos. Cada paso que dan debe ir acompañado de una norma, y la reina Isabel II —que lo vivía como algo intrínseco— mantuvo una vida atenta a gestos que le hiciesen el día a día más cómodo. Caroline de Guitaut, conservadora de las obras de arte de la reina en el Royal Collection Trust, es la artífice de la exposición 'La reina Isabel II: Su vida con estilo', que se inaugura en el Palacio de Buckingham el 10 de abril. En declaraciones exclusivas a HELLO!, afirmó que la monarca era "elegante, sobria y apropiada", y que "seguía las tendencias de la moda al pie de la letra". Asimismo, explicó que la vestimenta de la reina guardaba un secreto en sus bolsillos.

La reina Isabel II con broche de zafiro© Getty Images
La reina Isabel II con broche de zafiro

La Reina debía mantener una compostura regia, cómoda y, a su vez, respetuosa con el estricto protocolo. Sin embargo, no siempre se regía por él de la misma manera, por lo que los atuendos de Isabel II eran elegidos y diseñados teniendo en cuenta a quien los iba a lucir. Sorprendentemente, un aspecto al que se prestaba especial atención —por petición de la propia Reina— eran sus bolsillos, seleccionados y confeccionados con esmero. Un detalle distintivo que siempre se tenía en cuenta, optando habitualmente por la sencillez. "Los bolsillos tenían distintos acabados, según lo que guardara en ellos. Los forrados de algodón eran más resistentes; los de seda, quizá destinados a guantes de montar. Existía una jerarquía entre los bolsillos", menciona Caroline. Un momento memorable que ilustra esto ocurrió en 2019, cuando la monarca, entonces de 93 años, sonrió radiante en un retrato en el que posaba con naturalidad, con las manos en los bolsillos. El vestido, con bolsillos laterales profundos, le permitía mostrarse más desenfadada en la fotografía.

La reina Isabel con la taiara de la Niñas de Gran Bretaña e Irlanda© Getty Images
La reina Isabel II en una imagen de archivo, luciendo la tiara de las Niñas de Gran Bretaña e Irlanda

Los homenajes a una Reina icónica

El 21 de abril de este mismo año, los miembros de la Familia Real Británica serán partícipes de uno de los mayores homenajes jamás vividos en el Reino Unido. Un nuevo hito que podría servir para aliviar los síntomas de lo que se ha posicionado como la mayor crisis de la monarquía, tras el despojo de los títulos del entonces príncipe Andrés por parte de su hermano, el rey Carlos III. Una decisión que marcó un antes y un después, conduciendo hasta la detención del exduque de York y situando a la Familia Real en una de las situaciones más delicadas de su historia. No obstante, los próximos días servirán para mostrar un nuevo aire y recordar a quien un día sostuvo la Corona británica durante siete décadas, reflejando que su presencia continúa más viva que nunca.

La Reina Isabel II y el Príncipe Andrés asisten al Día de los Campeones Británicos en el Hipódromo de Ascot.© ©GTRESONLINE
Andrés ya no podrá usar el título de príncipe que le correspondía como hijo de Isabel II

Es por ello que los diferentes Estados reinados por Isabel II han mostrado su disposición a rendir el homenaje más profundo a la reina. Ejemplo de ello es la apertura de los apartamentos privados en el Palacio de Holyroodhouse, que abrirán sus puertas por primera vez. Una iniciativa que permitirá conocer a una Isabel II mucho más cercana, pues contará con elementos como cuadros de la colección privada del duque de Edimburgo e incluso pertenencias de la propia reina que hasta ahora permanecían en su entorno más íntimo. Sin embargo, todo ese protocolo y los gestos que un día la convirtieron en leyenda parecen diluirse para conmemorar los cien años de su nacimiento.