Tras la detención este jueves a primera hora de la mañana del expríncipe Andrés por mala conducta en cargo público, ya que habría pasado información económica confidencial del Gobierno a Jeffrey Epstein, ahora toda la atención se dirige s a Sarah Ferguson y a sus hijas, las princesas Beatriz y Eugenia, que están desaparecidas desde que se desclasificaron los últimos archivos del pederasta estadounidense.
Las preguntas sobre cuál será el futuro de la exduquesa son cada vez más incesantes. Desde que saltó todo el escándalo, ha mantenido un perfil bajo, aunque recientemente, según informa el Daily Mail, habría estado con amigos en los Alpes franceses antes de mudarse a los Emiratos Árabes Unidos. Durante este tiempo también ha tenido tiempo para estar con su hija menor, la princesa Eugenia, quien ha estado en Catar por trabajo para acudir a la feria de arte de Doha como directora de la galería suiza de arte Hauser and Wirth.
Aunque no ha sido arrestada ni se le imputa ningún delito, Sarah Ferguson también está sufriendo el mismo destierro que su exmarido y desde el 25 de septiembre de 2025 no ha sido fotografiada en público. Aunque llevaban tres décadas divorciados, seguían viviendo juntos en Royal Lodge, la mansión de la que han sido desalojados de forma inminente.
Esta es la primera vez que Andrés Mountbatten-Windsor, octavo en la línea de sucesión al trono, ha sido arrestado en el marco del Caso Epstein. La Policía ha registrado dos de sus residencias (se cree que Royal Lodge y Wood Farm, su actual residencia).
La situación de Sarah Ferguson es comprometida después de que su nombre saliera a la luz en muchos de los correos de Epstein que evidenciaban lo cercana que era su relación con su "amigo constante, generoso y supremo". De hecho, ella le pidió repetidamente dinero para pagar sus deudas y continuaron en contacto estrecho después de que él cumpliera prisión por delitos sexuales contra menores. Incluso llevó a sus dos hijas a almorzar con él cinco días después de que cumpliera condena. Sarah también le pidió disculpas por denunciarlo públicamente, alegando que lo hizo para proteger su carrera como escritora de libros infantiles.
el experto en realeza Richard Fitzwilliams ha declarado en el Daily Mail que "Sarah Ferguson no tiene futuro alguno. Está avergonzado y sus negocios están cerrados y ninguna organización benéfica va a contar con ella. Seguro que saldrá a la luz muchas más cosas. No hemos llegado al final".










