En mitad de una crisis sin resolver, los días de las princesas Beatriz de York y Eugenia de York se han convertido en un devenir tras el despojo de los títulos de su padre, Andrés Mountbatten-Windsor –y su posterior detención por supuesto uso indebido de cargo público–, dado que la situación afecta a su propia tranquilidad. Y aunque esta salida de la Familia Real del rey Carlos III no afectaría a las princesas de forma directa, sí lo hace de forma indirecta. Ahora, las princesas Beatriz y Eugenia tendrán "planes alternativos" para la Pascua en medio de una crisis familiar.
La distancia de Beatriz y Eugenia
Un nuevo gesto en relación con la participación de las princesas Beatriz y Eugenia se ha desvelado. Las hijas de Andrés Mountbatten-Windsor y Sarah Ferguson no acompañarán a los miembros de la familia real en Windsor esta Pascua, rompiendo así con una tradición en medio del escándalo, pues la asistencia en los últimos años de las hermanas al servicio religioso en la Capilla de San Jorge en Windsor ha sido constante. Sin embargo, la revista HELLO! entiende que, con el consentimiento y la comprensión del Rey, las princesas Beatriz y Eugenia han hecho planes alternativos para esta Semana Santa, reduciendo así su participación pública tras los vínculos del que un día fue príncipe Andrés con el delincuente convicto Jeffrey Epstein.
Un gesto que no las desvincula de la Familia Real, pero que sí aporta un aire renovado lejos de la polémica, ya que la Pascua es tradicionalmente uno de los momentos más destacados del calendario real, permitiendo observar a los miembros de la familia real de una forma más distendida. Un breve descanso que marca distancia con la última ocasión en la que ambas hermanas aparecieron junto a la Familia Real, durante la misa de Navidad en Sandringham, después de que su padre fuera despojado de sus títulos reales restantes en octubre.
Los 'otros' problemas de Beatriz
La vida de ambas hermanas se ha visto sometida a una especie de tormenta sin precedentes, especialmente para Beatriz de York, quien en los últimos días ve cómo su faceta más personal también se ve afectada por los rumores de crisis en su matrimonio. Ahora, de una forma más sincera, su entorno ha querido explicar cómo está viviendo la situación, afirmándose que "la gente se olvida del aspecto humano de lo que han estado viviendo", añadiendo a esto que "Bea mantiene la calma y sigue adelante. Aprendió mucho de su abuela, la reina Isabel II. Es una familia convulsa, pero Bea trabaja duro; compaginar el trabajo a tiempo completo con la maternidad es su principal prioridad, para mantenerse fuerte mentalmente y seguir adelante con su vida".
Por ello, toda la situación que ahora rodea a la princesa Beatriz ha llevado a su entorno a desmentir su situación, negándose entonces todo posible rumor acerca de su crisis matrimonial, dejando a un lado todo lo que se está diciendo acerca de esta polémica. Un amigo cuenta que: "Lo único que preocupa a Bea y Edo —marido de la princesa— es su ajetreado trabajo y el cuidado de sus hijos. Como tantos otros padres que trabajan, tienen que compaginar el trabajo con la crianza de los niños. Los rumores recientes de que las cosas no van bien entre ellos son completamente falsos. Se llevan de maravilla, y la única distancia que los ha separado últimamente ha sido la física, debido al trabajo".







