Alemania

Pique de carruajes y muchas risas: todas las fotos del encuentro entre Amalia de Holanda, la infanta Elena y Mary de Dinamarca


También acudieron Zara Tindall y Benedicta de Dinamarca, la realeza europea vinculada históricamente al mundo del caballo


Imágenes que muestran una complicidad evidente, no hay que olvidar que Guillermo y Máxima de Holanda son buenos amigos de Felipe VI y la reina Letizia, hasta el punto de que la princesa Amalia estudió un tiempo en Madrid© Getty Images
Sira AcostaPeriodista senior de Realeza y Guionista
Actualizado 12 de agosto de 2026 a las 11:52 CEST

Aachen (la ciudad más occidental de Alemania, Aquisgrán en español) vivió este martes una jornada internacional con la llegada de la princesa Amalia de los Países Bajos, que encabezó la inauguración del CHIO Aquisgrán 2026 en un despliegue ecuestre e institucional sin precedentes. La hija de Guillermo y Máxima de Holanda hizo una entrada memorable y mostró por primera vez la cicatriz fruto de una caída montando a caballo el verano pasado, ella se convirtió desde el primer momento en el eje de una velada que reunió a varias casas reales europeas y a figuras estrechamente vinculadas al mundo del caballo. Su presencia, cargada de simbolismo y de gestos de complicidad con la infanta Elena y la reina Mary de Dinamarca marcó el tono de una ceremonia, a la que también acudió Zara Tindall, llevando uno de los carruajes de la Corona británica, y la princesa Benedicta de Dinamarca, otra habitual de esta cita. 

Mary de Dinamarca, Amalia de Holanda y la infanta Elena en la ceremonia inaugural del 2026 FEI World Championships © Getty Images
Mary de Dinamarca, Amalia de Holanda y la infanta Elena en la ceremonia inaugural del 2026 FEI World Championships

La complicidad fue evidente en la histórica velada. La princesa Amalia, la infanta Elena y la reina Mary de Dinamarca, la gran sorpresa de la velada ya que solo estaba confirmada la presencia de la princesa Benedicta, se sentaron juntas en la tribuna y no pararon de comentar y hacer bromas. La química y la confianza entre ellas quedó patente viendo la ceremonia inaugural, que, bajo el lema Welcome Home, dio o el pistoletazo de salida a la participación de más de 250 caballos.

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Dos imágenes que muestran una complicidad evidente© Getty Images
Imágenes que muestran una complicidad evidente, no hay que olvidar que Guillermo y Máxima de Holanda son buenos amigos de Felipe VI y la reina Letizia, hasta el punto de que la princesa Amalia estudió un tiempo en Madrid© Getty Images
Imágenes que muestran una complicidad evidente, no hay que olvidar que Guillermo y Máxima de Holanda son buenos amigos de Felipe VI y la reina Letizia, hasta el punto de que la princesa Amalia estudió un tiempo en Madrid

Pique de carruajes: Amalia de Holanda fue a por todas

También estuvo presente Zara Tindall, sobrina del rey Carlos III del Reino Unido, y se unió al pique de carruajes con uno de los vehículos oficiales más reconocibles de las Caballerizas Reales británicas: un Landau descapotable de cuatro ruedas, equipado con capotas plegables delanteras y traseras que permiten cerrar completamente el vehículo en caso de lluvia.En los paneles laterales lucía el Escudo de Armas Real del Reino Unido, pintado en dorado sobre fondo negro, tal y como se muestra en los carruajes utilizados en procesiones como Royal Ascot o Trooping the Colour. . Para ella, este  no es solo un centro social, sino también un lugar especial en el mundo del deporte: ganó la medalla de oro en concurso completo en los Juegos Ecuestres Mundiales de 2006 celebrados allí.

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Zara Tindall no se perdió una inauguración muy especial, ya que ella fue campeona hace veinte años en este lugar© Getty Images
Zara Tindall no se perdió una inauguración muy especial, ya que ella ganó un oro hace veinte años en este lugar

Por su parte, la infante Elena tiene una vinculación muy profunda con el mundo de la hípica desde su juventud. Es una apasionada amazona y durante años entrenó y compitió en numerosos concursos nacionales e internacionales y es una figura muy reconocida y respetada dentro del mundo ecuestre. Nadie mejor que ella para ejercer de 'embajadora' de nuestro país en el CHIO.

La infanta Elena en el Cremer & Oberzier, una pieza de museo de uso exclusivo© Getty Images
La infanta Elena en el Cremer & Oberzier, una pieza de museo de uso exclusivo

La infanta Elena no utilizó una pieza vinculada a la realeza española, sino un carruaje que conoce bien y que la organización del CHIO pone a su disposición. El vehículo pertenece a la colección privada de carruajes históricos del propio comité organizador, una de las más prestigiosas de Europa. Fabricado a finales del siglo XIX o principios del XX por los talleres alemanes Cremer & Oberzier, este carruaje es una pieza de museo de uso exclusivo: solo sale a la pista en los desfiles de gala inaugurales del certamen. Al ser España el país invitado de honor, Aachen ofreció a sus autoridades varias de sus mejores piezas, y la infanta Elena volvió a ocupar un carruaje que conoce desde hace décadas, reforzando así su larga relación con el festival y con la tradición ecuestre de la ciudad.

Amalia de Holanda llegó a Alemania con una de las piezas más reconocibles de la colección real© Getty Images
Amalia de Holanda llegó a Alemania con una de las piezas más reconocibles de la colección real

Sin duda la que fue a por todas llevando uno de los carruajes más peculiares fue la princesa Amalia con la Crème Calèche, el carruaje familiar de color marfil que la reina Emma mandó construir en 1898 para la coronación de su hija Guillermina, bisabuela de Amalia. Su nombre procede precisamente de ese tono crema característico de la carrocería, una rareza en los carruajes ceremoniales de la época y que lo convirtió desde el principio en una pieza fácilmente reconocible dentro de las Reales Caballerizas neerlandesas. 

La Crème Calèche es el carruaje familiar de color marfil que la reina Emma mandó construir en 1898 para la coronación de su hija Guillermina, bisabuela de Amalia© Getty Images
La Crème Calèche es el carruaje familiar de color marfil que la reina Emma mandó construir en 1898 para la coronación de su hija Guillermina, bisabuela de Amalia

Diseñado por la firma Hermans de La Haya, la calesa abierta tirada por seis caballos negros, ha estado presente en investiduras, visitas de Estado y momentos clave de la Casa de Orange, y es conocido también por el incidente del Prinsjesdag de 1963, cuando uno de los caballos se desbocó sin causar daños graves. Su uso en Aachen, como parte del desfile de carruajes históricos, añadió una dimensión simbólica evidente: Amalia llegó en el mismo vehículo que ha acompañado a varias generaciones de su familia, reforzando la lectura histórica y ecuestre de la jornada.