SU COMPLEMENTO PREFERIDO

Amalia de Holanda y las históricas tiaras con las que sigue los pasos de su madre, la reina Máxima


La princesa heredera se probó su primera corona cuando tenía tan solo 8 años


5 de julio de 2026 a las 21:31 CEST

Con solo 22 años, Amalia de Holanda ha comenzado a dejar su propia huella dentro de la realeza europea. Más allá de sus compromisos oficiales, la princesa de Orange está construyendo una imagen que combina tradición y modernidad. Y hay un detalle que no pasa desapercibido en cada una de sus apariciones de gala: la elección de las joyas que luce. Lejos de estrenar espectaculares creaciones contemporáneas, la heredera al trono neerlandés ha encontrado en el joyero histórico de la Casa de Orange-Nassau la mejor forma de rendir homenaje a su legado familiar. Cada una de las tiaras que ha elegido hasta ahora guardan un significado especial ya que han pertenecido a las mujeres más importantes de la monarquía holandesa.

Su debut con tiara

Su gran debut entre la realeza europea llegó en junio de 2022, fue durante la cena de gala organizada con motivo de la mayoría de edad de la princesa Ingrid Alexandra de Noruega. Para esta ocasión, Amalia recuperó una de las piezas más queridas por su madre, la reina Máxima: la célebre Tiara de las Estrellas, la misma que la soberana llevó el día de su boda con el entonces príncipe Guillermo Alejandro en 2002. Elaborada con delicadas perlas y estrellas de diamantes, esta diadema marcó el inicio de una nueva etapa para la joven princesa.

La tiara del Pavo Real

Un año después volvió a sorprender durante la recepción previa a la boda del príncipe Hussein y Rajwa de Jordania al elegir la espectacular Tiara del Pavo Real, una de las joyas más singulares de la colección real neerlandesa. Su inconfundible diseño, inspirado en el plumaje de esta ave, la convierte en una pieza única. Había sido la propia reina Máxima quien impulsó su recuperación tras años prácticamente alejada de los focos y ahora Amalia la ha convertido también en una de sus favoritas.

La tiara de zafiros y diamantes

En octubre de 2023, la princesa añadió una nueva joya histórica a su repertorio durante la celebración del 18º cumpleaños del príncipe Christian de Dinamarca. En esa ocasión lució la tiara de zafiros y diamantes de la reina Emma, una pieza de gran valor histórico nacida de la transformación de un collar y que forma parte de uno de los conjuntos de joyas más importantes de la familia real neerlandesa.

La tiara Mellerio de rubíes

Pero si hay una diadema especialmente simbólica para la heredera es la impresionante Tiara Mellerio de Rubíes. No solo se trata de una de las grandes joyas de la colección Orange-Nassau, sino también de una pieza ligada a su propia historia. Con ella posó en unas fotografías oficiales cuando apenas tenía ocho años, en una imagen que hoy adquiere un significado casi premonitorio. Creada a finales del siglo XIX por la histórica firma francesa Mellerio, esta excepcional tiara reúne 385 piedras preciosas entre rubíes y diamantes y ha acompañado a la reina Máxima en algunos de los momentos más relevantes de su reinado. Ahora es Amalia quien recoge el testigo, incorporándola a sus apariciones oficiales con una naturalidad que refleja su creciente papel institucional. A través de cada una de estas elecciones, la princesa de Orange demuestra que las joyas de la Corona son mucho más que un complemento. Son símbolos de continuidad, historia y responsabilidad. Un legado que recibe con respeto mientras comienza, paso a paso, a escribir el suyo propio como la futura reina de los Países Bajos.