ENTRENAMIENTO BRIDAL

Vikika Costa, entrenadora: "La combinación de estos movimientos cambia mucho la estética de la pierna"


Hombros descubiertos, escotes estructurados y cortes que marcan la silueta hacen que brazos, espalda y piernas estén en el foco. Una rutina de cardio y ejercitar la fuerza son la clave


Mujer vestida de novia con un diseño de lo más exuberante © Courtesy of Heli Kalkstein
19 de agosto de 2026 a las 19:18 CEST

Del escote palabra de honor a los vestidos con abertura lateral, pasando por los diseños cortos, que a menudo se reservan para la boda civil, hay algo que las siluetas nupciales tienen en común: dejan brazos y piernas en primer plano. Por eso, antes de la fecha capital, todas las novias tienen varias citas con un entrenador personal.

Brazos tonificados

“La combinación de trabajo aeróbico y fuerza mejora la composición corporal y permite tonificar sin aumentar volumen”, explican desde el equipo de entrenamiento de Crys Dyaz. Además, argumentan que “mientras el cardio activa el metabolismo, la fuerza define”. ¿Qué músculos conviene trabajar? Los más importantes son el tríceps, el deltoides y la espalda alta. El primero aporta firmeza en la parte posterior, el segundo dibuja el hombro y el tercero sostiene la silueta. Y esa postura recta y elegante es la que transforma la manera en que un vestido se mueve sobre el cuerpo. 

¿Qué ejercicios hacer? Flexiones apoyando rodillas, fondos de tríceps en silla, elevaciones laterales con mancuernas ligeras, remo con bandas elásticas y planchas. También conviene desmontar un mito muy extendido, y es que las pesas ensanchan el brazo. Todo lo contrario: el músculo ocupa menos espacio que la grasa, por lo que el resultado suele ser un brazo más firme y visualmente más estilizado.

Vestido de novia de Galia Lahav© Spotlight Launchmetrics

Esculpe las piernas

Adquieren un protagonismo especial en vestidos con abertura lateral, diseños sirena o modelos más cortos. Y aquí hay que buscar firmeza. De nuevo, “la base es la fuerza”, afirma la entrenadora Vikika Costa. Hay varios ejercicios que destacan por su eficacia: hip thrust o puente de glúteo, zancadas, peso muerto rumano y sentadilla búlgara. “La combinación de estos movimientos cambia mucho la estética de la pierna”, señala la experta. Tampoco hay que olvidarse del cardio. Caminar entre 8.000 y 12.000 pasos al día también favorece el drenaje natural del cuerpo y ayuda a reducir la sensación de pesadez.

Piel con 'glow'

“La firmeza no depende solo del músculo”, explica Fernanda Silva, fundadora de Royal Touch. “Una piel bien hidratada, con buena elasticidad y textura uniforme refleja mejor la luz y se ve más tersa”, indica la experta. Por su parte, Irene Vilches, creadora del método Revulife, añade que lo más eficaz es combinar cuidados en casa con ejercicio y tratamientos profesionales

¿Cuáles son los imprescindibles en cuanto a cuidados? Hay que mantener la hidratación diaria, exfoliar una vez por semana y complementar estos gestos con ejercicios de fuerza y masajes manuales, como drenaje o tratamientos modeladores. Cuando la flacidez es más evidente, la aparatología, como radiofrecuencia o ultrasonidos, pueden ser grandes aliados. ¿Cuándo empezar? Lo ideal es hacerlo tres meses antes. Si no es posible, cuatro semanas pueden ser suficientes. 

Mujer vestida de novia con un diseño de lo más exuberante © Courtesy of Heli Kalkstein

Buenos gestos

Si buscas un entrenamiento eficaz, ten en cuenta: 

  • Resultados. Para trabajar el tono sin prisas, el margen es de entre ocho y doce semanas.
  • Sesiones. Tres sesiones semanales mejoran notablemente la silueta.
  • Intensidad. Mejor 20 minutos bien ejecutados que una hora y media sin intensidad.  
  • Dormir. Disminuye la retención de líquidos, influyendo en la piel y el músculo.