La ausencia de la reina Mary ha sido una de las más sonadas. Desde que se instaló en el Palacio de Gråsten —siguiendo una emblemática tradición—, la agenda oficial de la esposa de Federico X ha estado en continuo reposo, reservándose para protagonizar uno de los actos más simbólicos en su regreso de vacaciones. Tras la reaparición del soberano hace unos días, ha sido la Reina quien ha puesto punto y final al estío para dar la bienvenida a un nuevo periodo marcado por la pérdida de la mano derecha del Monarca, así como por el fallecimiento del obispo que ofició su boda y bautizó a sus cuatro hijos. Un regreso diferente que, sin embargo, empieza a tomar forma de la manera más sofisticada.
El fin de las vacaciones de Mary de Dinamarca
Si hace tan solo unas semanas la reina danesa abría las puertas del Palacio de Gråsten —un enclave situado en la región de Jutlandia Meridional, al sur de Dinamarca, al que la Familia Real traslada su residencia estival desde 1935—, ahora los miembros reales han puesto fin a sus vacaciones. Cada uno de ellos retoma una agenda imparable, marcada también por el inicio de la formación militar de la princesa Isabella. Si hace unos días era el rey Federico quien abría el calendario oficial tras el descanso veraniego, ahora ha sido la reina Mary quien ha protagonizado uno de los actos más simbólicos de su agenda, respaldando sin duda una de las causas que abandera con firmeza desde su llegada a la monarquía tras protagonizar una intensa jornada en Alemania junto a la princesa Amalia y la infanta Elena, donde fueron testigos de algunas de las carreras más bellas de caballos donde, además, el despliegue de carrozas reales formaron parte de la inauguración de los Campeonatos del Mundo de Aquisgrán.
La reina Mary se ha trasladado hasta Momentet, una residencia psiquiátrica social para jóvenes de entre 18 y 35 años con problemas mentales y sociales. Desde el comienzo de sus funciones reales, la esposa de Federico X se ha centrado en los colectivos más vulnerables de la sociedad, por lo que ha decidido dedicar su regreso estival a una de las causas más destacadas de su trayectoria institucional. En este mismo lugar, ante los medios, ha querido responder a algunas cuestiones con unas palabras previas al inicio del simbólico acto: "Tenía muchas ganas de volver al trabajo y de visitar a los residentes de aquí", ha destacado la Reina antes de acceder al recinto, donde ha compartido entrañables momentos junto a los jóvenes del centro. Un momento en el que, llevando al vuelo su pelo, y en compañía de quienes dirigen la institución, ha protagonizado su regreso a la agenda real.
Este regreso al trabajo se enmarca en un momento especialmente delicado para la institución. Por un lado, la Casa Real ha tenido que despedir por motivos de salud al Ayudante General, jefe de la Casa Militar y enlace clave con las Fuerzas Armadas, cuya relevante labor pasará a manos del diplomático Thor Aron Hilton. Por otro lado, la tristeza se ha acentuado tras conocerse el fallecimiento del obispo que ofició la boda de Federico y Mary y que, además, bautizó a sus cuatro hijos. Sin duda, un reinicio de la agenda oficial marcado por estas notables pérdidas, pero que también abre la puerta a un nuevo ciclo tras el periodo estival. Es por ello que, la agenda de los reyes se plantea distinta mientras la princesa Isabella realiza su formación militar, o mientras el príncipe heredero continua avanzando con la formación de quien un día asumirá el peso de la Corona.







