A sus 22 años, Amalia de Holanda acaba de estrenar otra etapa en su camino al trono como heredera de los Países Bajos. La hija mayor de los reyes Guillermo y Máxima está siguiendo los pasos de la princesa Leonor, quien se encuentra en su tercer y último curso de formación en la Academia del Ejército del Aire en San Javier (Murcia). La heredera holandesa acaba de comenzar sus prácticas militares en la Real Fuerza Aérea de los Países Bajos, como parte del programa de la Academia de Defensa en el que participa. Anteriormente, la princesa de Orange estuvo adscrita al Estado Mayor de la Defensa como estudiante en prácticas y completó la Formación Militar General.
El Colegio de Defensa tiene como objetivo ofrecer a los estudiantes un trabajo a tiempo parcial significativo durante sus estudios y aumentar la visibilidad y la conexión entre las Fuerzas Armadas y la sociedad. El programa consta de diversos lugares de trabajo, actividades, eventos y cursos de capacitación. De esta manera, el programa contribuye al desarrollo personal, profesional y militar del estudiante que participa en el programa de trabajo y estudio militar.
La Casa Real ha querido enmarcar estas nuevas funciones de la princesa Amalia con una serie de fotografías en las que se la ve recibiendo su nuevo parche, saludando a diversas autoridades militares y participando en reuniones. Como manda el reglamento, la Princesa ha llevado su pelo recogido en una coleta con trenza, uno de los peinados preferidos de la princesa Leonor, quien ha hecho de esta forma de recoger el cabello una de sus señas de identidad de su formación castrense.
A principios de año, Amalia de Holanda y su madre protagonizaron una estampa cargada de emoción cuando la Reina acudió a la graduación militar de su primogénita. En ese momento, Máxima no era una Reina, sino una madre orgullosa al borde de las lágrimas que abrazó intensamente a su hija. La ceremonia tuvo lugar en el Cuartel General Spoor, en Ermelo, y hasta allí se trasladó la reina Máxima, como un familiar más del resto de aspirantes. También la hemos visto realizando su instrucción con uniforme de camuflaje, cara pintada y un fusil reglamentario entre las manos, una imagen a la que nos tenía poco acostumbrados esta Princesa amante de las joyas y de los vestidos de gala.
Tradicionalmente, ha existido un estrecho vínculo entre las Fuerzas Armadas y la Casa Real. El rey Guillermo, cuando era príncipe, fue comandante militar. Completó su servicio militar en la Marina Real y sirvió en el Ejército Real y en la Real Fuerza Aérea, de hecho, es piloto comercial y en viajes oficiales ha viajado a los mandos del avión oficial. Dentro de las Fuerzas Armadas, el monarca de Países Bajos ostenta una posición y un estatus militar especiales como Rey.
Su recorrido por la noche de Ámsterdam
Amalia de Orange compatibiliza sus estudios militares con sus funciones institucionales. De hecho, la semana que viene va a vivir dos jornadas oficiales muy intensas para descubrir el día y la noche de Ámsterdam. Se adentrará en la ciencia, la cultura, la vivienda de esta ciudad, que ya es todo un ritual de inicio para los príncipes herederos neerlandeses. El rey Guillermo recorrió la ciudad en 1988 y la princesa Beatriz también paseó por el Barrio Rojo. Su ruta por la intensa vida nocturna de Ámsterdam empezará en una organización social que ayuda a mujeres en situación de vulnerabilidad a reintegrarse en la sociedad. Posteriormente, acudirá a dos locales del centro de la ciudad donde recibirá explicaciones sobre la música como producto de exportación, la vida de noche y el renovado interés por el centro de la ciudad como zona de ocio y captación de nuevos públicos. También presenciará la actuación de varios DJ.









