La princesa Leonor acaba de disfrutar de las vacaciones de Semana Santa con la vista puesta en los próximos pasos que tiene que dar. El tiempo pasa rápido y en unos meses su vida volverá a dar un giro radical. Han sido días de reencuentros y planes en familia en los que, previsiblemente, se pusieron sobre la mesa los compromisos que vienen y el futuro inmediato de Leonor.
El calendario se presenta intenso y con citas muy señaladas. Entre ellas, la anunciada visita del Papa a España, del 6 al 12 de junio (sus exámenes complican su participación), y la entrega de los Premios Princesa de Girona. Será el 14 de julio, en el Gran Teatre del Liceu, de Barcelona, seguida, al día siguiente, de diversas actividades en la provincia de Girona, en las que volverá a participar con su hermana, la infanta Sofía, pensando ya en las vacaciones de verano… y en que, después, volverán a separarse para seguir con sus estudios.
Trazado su camino
La infanta Sofía tiene trazado su camino académico inmediato: cursa Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales en el Forward College, un programa internacional que se desarrolla en tres ciudades —Lisboa, París (a donde se trasladará el próximo curso) y Berlín— y que combina formación académica con una clara vocación europea.
Distinto es el caso de la princesa. Su itinerario responde a una lógica institucional como heredera al trono: Leonor no puede seguir los mismos pasos que su hermana, ni al revés.
A punto de concluir su formación militar —tras su paso por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire y del Espacio—, se prepara para iniciar una nueva etapa que marcará su regreso a la vida civil después de tres años de formación castrense.
Entre finales de abril y principios de mayo, la Casa del Rey informará sobre esta nueva fase, diseñada al milímetro. La educación de la heredera es considerada una cuestión de Estado, pero solo la formación militar está sujeta al refrendo del Gobierno, y, por lo tanto, la decisión de los estudios universitarios de la heredera corresponde tanto a los Reyes como a la propia Leonor.
La universidad
Todo apunta a que se matriculará en una universidad pública de Madrid, y la Autónoma (UAM) parte como favorita por ser la universidad en la que estudió Felipe VI. Es una de las instituciones académicas con mayor prestigio en España, tiene un sólido reconocimiento internacional y está muy cerca del palacio de la Zarzuela. Pero suenan también con fuerza la Carlos III (UC3M), más "moderna", especialmente valorada en Economía y Relaciones Internacionales, y la Complutense, donde estudió la Reina.
Más allá del lugar, lo relevante será el enfoque, y sabemos que no seguirá al cien por cien los pasos de Felipe VI, porque son tiempos distintos, en los que la preparación institucional exige también una mirada social más amplia. En base a esto, se espera que reciba una formación multidisciplinar —se trata de construir una base muy sólida— para poder hacer frente a los "desafíos reales del siglo XXI" —adelantándose a los retos futuros— en un mundo más complejo, global y tecnológico.
Felipe VI cursó Derecho y lo complementó con diversas asignaturas de la carrera de Ciencias Económicas. Y después hizo un máster en Relaciones Internacionales en Georgetown (Estados Unidos). En cuanto a la heredera al trono, y a la espera del comunicado oficial de la Casa Real, aparecen como ejes probables Derecho, Economía, Relaciones Internacionales, Ciencias Políticas (o Geopolítica) y las tecnologías emergentes, junto a otras materias de dimensión humanística y social que incluyan la desigualdad, la cooperación o la acción internacional.
Juega con ventaja
Su formación universitaria se plantea como el complemento necesario para ejercer sus funciones constitucionales y comprender el papel de España en un escenario internacional cada vez más complejo. Leonor tendrá que convencer de la utilidad de la institución y conectar con los valores de la sociedad actual, en la que juega con ventaja como referente de las nuevas generaciones y como mujer.
A la espera de saber qué estudios y que universidad ha elegido, la princesa afronta la recta final de su etapa en San Javier (Murcia). A finales de mayo concluirá el periodo lectivo, seguido de los exámenes y una última fase de instrucción intensiva. El cierre será en julio, con la tradicional entrega de despachos, en la que recibirá sus empleos en los tres Ejércitos.
Será entonces cuando diga adiós a una etapa exigente —marcada por hitos como su primer vuelo en solitario a los mandos de un Pilatus PC-21— y abra una nueva página en su formación. Un momento clave que refleja ese equilibrio entre continuidad y cambio que define el camino de la futura Reina.










