Aventura empresarial

Magdalena de Suecia cubre con dinero propio las pérdidas de su empresa de cosmética infantil en su primer año


El marido de la princesa y socio, Chris O’Neill, ha restado dramatismo al resultado, asegurando que "no hubo ingresos en el primer año de actividad" y que las cifras reflejan "los gastos habituales al iniciar una empresa, como servicios jurídicos y otros costes necesarios"


Magdalena de Suecia y su marido, Chris O'Neill © GTRES
Sira AcostaPeriodista senior de Realeza y Guionista
6 de agosto de 2026 a las 16:31 CEST

La aventura empresarial de Magdalena de Suecia vuelve a situarla en el centro del debate público. Si hace un año la polémica giraba en torno a su incursión en el sector cosmético infantil y a su colaboración con la firma Weleda, ahora es la situación financiera de su empresa, Minlen, la que ocupa titulares. Según ha revelado un diario sueco, la compañía registró pérdidas cercanas al medio millón de coronas en 2025 (unos 42.000 euros), un resultado que la princesa y Chris O’Neill han tenido que compensar con fondos propios.

Persons: WELEDA AG CEO Tina Müller and Princess Madeleine of Sweden; PR photoshoot for minLen© minLen

La información publicada por Expressen detalla que Minlen Holding AB, la sociedad creada por la princesa y su marido para gestionar la marca y sus derechos, cerró el ejercicio con una facturación de 383.267 coronas ( 33.500 euros) y unos costes externos superiores a 860.000 coronas (75.000 euros). El balance final arroja una pérdida de 477.167 coronas ( 41.500 euros), cifra que ambos han cubierto aportando 480.000 coronas ( 42.000 euros) de su propio dinero. Chris O’Neill ha restado dramatismo al resultado, asegurando que "no hubo ingresos en el primer año de actividad" y que las cifras reflejan "los gastos habituales al iniciar una empresa, como servicios jurídicos y otros costes necesarios".

Princesa Magdalena de Suecia, Chris O'Neill© Getty Images
Chris O'Neill ha apoyado el proyecto de la princesa Magdalena desde el principio

Este nuevo capítulo se suma a las críticas que Magdalena ha recibido desde el lanzamiento de Minlen, una línea de cosmética dirigida al público infantil que generó debate desde el primer momento. La princesa insistió entonces en que emprendía "como Magdalena Bernadotte, no como princesa", y que su decisión de limitar sus funciones oficiales le permitía explorar proyectos privados. Sin embargo, la polémica no se detuvo ahí. Su colaboración con Weleda, una firma que comercializa productos homeopáticos, provocó reacciones en el ámbito científico: la Asociación Sueca para la Ciencia y la Educación Pública calificó algunas de las actividades de la empresa de "charlatanería", según recogió el medio SvenskDam.

Princess Madeleine Bernadotte of Sweden and Weleda CEO Tina Müller launch the new skincare brand MinLen at the "The Art of Beauty and Health" trade fair in Düsseldorf,  Germany, March 28, 2025.© Cordon Press

Las críticas recuerdan inevitablemente a las que afrontó su propio hermano, Carlos Felipe de Suecia, cuando lanzó su estudio de diseño junto a su amigo Oscar Kylberg, un proyecto que también afrontó años de perdidas y recoversión antes de despegar, hacerse un hueco en el mercado y comenzar a crecer. Aunque los casos no son idénticos, ambos comparten un patrón: la tensión que surge cuando un miembro de la realeza decide emprender en sectores alejados de la actividad institucional tradicional. Magdalena, cuya posición en la línea sucesoria le permite mantener una vida profesional privada, ha defendido que ofrece una alternativa adaptada a quienes desean usar estos productos.

Princess Madeleine Bernadotte of Sweden launches new skincare brand MinLen at the "The Art of Beauty and Health" trade fair in Düsseldorf, Germany, March 28, 2025. Photo: Jessica Gow / TT / Code 10070© Cordon Press

La princesa está acostumbrada a que se cuestionen muchas de sus decisiones, desde su vida fuera de Suecia hasta la forma en que ha retomado su presencia en Estocolmo. La publicación de las cifras de su empresa añade una capa a esa relación compleja entre iniciativa privada y percepción pública, una ecuación que, para la princesa Magdalena, parece tener tantos desafíos como oportunidades. Aunque no es el único proyecto de la hija pequeña de los reyes Carlos Gustavo y Silvia de Suecia, ya que está preparando el salto a la televisión.