Cuando sus propietarios encontraron esta vivienda de 280 m² en el centro de Bilbao, tuvieron que mirar más allá de lo evidente. Estaba muy deteriorada, dividida en demasiadas habitaciones y buena parte de sus espacios eran oscuros.
Sin embargo, detrás de todo aquello había un tesoro: enormes ventanales, dos terrazas y unas vistas excepcionales. El arquitecto e interiorista Borja Vildósola (www.borjavildosola.com) hizo borrón y cuenta nueva para convertirla en una casa luminosa, abierta y sofisticada en la que el lujo se entiende, sobre todo, como espacio, calidad y atención al detalle. Todo el estilismo lo firma Bea Torelló.
© erlantz biderbostUn bonito salón bañado por la luz
Si algo tenía aquella vivienda pese a su deterioro inicial eran grandes cristaleras y unas vistas excepcionales. El problema es que la antigua compartimentación no permitía disfrutarlas. El nuevo salón se abre completamente hacia ellas y la luz pasa a formar parte de la decoración, como se ve en la imagen que abre el artículo.
En cuando a la decoración, se eligen piezas concretas con carácter, como la icónica Lounge Chair de Eames para Vitra. Las alfombras de Kasthall, los textiles y los puntos de luz aportan confort sin restar protagonismo al auténtico lujo de esta estancia: el espacio.
En la zona de día, destacan las maderas naturales, terciopelos, linos, arte y algún golpe de color que dan forma a una atmósfera elegante. Sobre esta idea, Borja Vildósola tiene clara su definición de lujo: “no se entiende desde la ostentación, sino desde la calidad, el detalle y la sensación de que cada elemento ha sido diseñado específicamente para la vivienda”.
© erlantz biderbostDos terrazas que vuelven a formar parte de la casa
La vivienda contaba con dos terrazas de 12 m² cada una, y devolverles protagonismo fue fundamental para reforzar esa relación con el exterior que había quedado diluida en la antigua distribución. Aquí no se partió completamente de cero: la fachada había sido intervenida recientemente y conservaba panelados de madera que interesaba mantener. A partir de ellos, el estudio creó una auténtica estancia al aire libre con sofá, una pequeña mesa y sillas, alfombras, cojines y textiles resistentes a la intemperie. “El objetivo era que funcionaran como una prolongación del interior”, explica Borja Vildósola.
© erlantz biderbostUn comedor hecho a medida
En una vivienda con metros suficientes es fácil caer en estancias grandes pero poco utilizadas. Borja Vildósola quiso justo lo contrario: “una distribución racional y eficiente, sin espacios residuales ni zonas meramente representativas”.
El comedor responde especialmente bien a esa intención. Diseñado a medida, queda respaldado por la gran librería grafito y se organiza alrededor de una mesa redonda y unas sillas fabricadas específicamente para el proyecto. Sobre ellas, una lámpara de CTO Lighting.
© erlantz biderbostUn despacho integrado en la zona de día y mirando al exterior
Salón, comedor, cocina y despacho forman ahora una gran zona abierta, una de las tres áreas en las que se reorganizó la vivienda. El cambio resulta especialmente significativo porque antes existían numerosos espacios independientes que no aprovechaban ni la luz ni las dimensiones de la casa. Aquí, una gran librería realizada a medida en el tono grafito que ya hemos visto acompaña un escritorio situado junto al ventanal.
© erlantz biderbostUna zona de distribución entre ambientes
El cerramiento de nogal natural establece una frontera visual entre cocina y comedor sin entorpecer la continuidad ni impedir que la luz circule. Sus esquinas curvas suavizan una pieza de gran presencia y la madera conecta directamente con el mobiliario de la cocina.
Para Vildósola, su función va más allá de cerrar: “articula esa conexión entre las estancias abiertas y les da un poco de jerarquía y dimensión para evitar que los espacios se pierdan por su amplitud”. Un buen ejemplo de cómo la carpintería a medida puede convertirse en arquitectura.
© erlantz biderbostUna cocina elegante para mostrarla
Uno de los cambios más decisivos de la reforma fue cambiar la ubicación original de la cocina. Antes estaba en una zona interior y poco luminosa; ahora forma parte del gran espacio social y disfruta de la conexión con salón, comedor, despacho y terrazas. El mobiliario de Leicht, acabado en nogal natural, se combina con una espectacular cuarcita Baobab de la gama Altissima de XTONE, con matices verdes y azulados. El cerramiento de nogal diseñado a medida permite, además, abrirla o independizarla cuando interesa.
© erlantz biderbostUn dormitorio principal con vistas
La antigua vivienda tenía seis dormitorios. Tras la reforma se han mantenido cuatro, pero considerablemente más amplios, luminosos y confortables. La renuncia a más habitaciones hizo posible, entre otras cosas, crear esta gran suite principal orientada hacia el exterior.
El dormitorio cuenta con un generoso ventanal. Se han escogido tonos suaves, lino, madera, molduras y pinceladas de azul para su decoración. La idea era clara: reservar las mejores orientaciones para las estancias importantes y desplazar las funciones secundarias hacia el patio interior. Una decisión distributiva que cambia radicalmente la forma de vivir estos 280 m².
© erlantz biderbostUn gran vestidor rectangular
Dormitorio, baño y vestidor se suceden aunque sean espacios independientes. En un extremo queda el dormitorio abierto hacia las vistas; en el contrario, el vestidor orientado al patio de manzana. Entre ambos se sitúa el baño. Esta disposición favorece, además, la entrada de luz y la ventilación cruzada.
El vestidor se resuelve con armarios de suelo a techo diseñados a medida, lacados en un tono claro que multiplica la luminosidad, con frentes modulados, molduras y herrajes, que suman detalles.
© erlantz biderbostUn baño principal con mucho negro
La bañera exenta se colocó frente a la entrada del baño, acompañada por molduras y una lámpara suspendida, de forma que, incluso con la puerta abierta, la primera imagen desde el dormitorio principal fuera la de un espacio elegante. A ello contribuyen los acabados en blanco y negro presentes en el damero del suelo, en la piedra marmoleada y en otros detalles.
© erlantz biderbostCabinas con cristal acanalado
Mientras que la bañera y el lavabo permanecen en una zona abierta, la ducha e el inodoro se independizan mediante cabinas. Gracias a la elección del vidrio acanalado la luz circula pero difumina las formas. “Esto permite que varias personas puedan utilizar el baño al mismo tiempo manteniendo cierta intimidad”, explica Vildósola.
© erlantz biderbostUn segundo dormitorio con litera
Este dormitorio demuestra que una habitación con litera no tiene por qué parecer infantil. Se concibió como un espacio juvenil y polivalente para alojar a amigos o familiares, aprovechando la altura para incorporar dos camas y conservar superficie libre para un buen armario y un escritorio. Todo se diseñó a medida, combinando nogal, detalles negros y tejidos de textura natural. “Queríamos crear una estancia joven, desenfadada, pero también sobria”, explica Borja.
© erlantz biderbostEl baño de invitados, más desenfadado
Si el baño principal juega con la elegancia gráfica del blanco y negro, el de invitados introduce un registro diferente. La cerámica azul de Marazzi, colocada en piezas verticales y con acabado brillante, aporta profundidad y carácter a la zona de ducha y contrasta con la madera del mueble de lavabo. Las griferías en acero y la combinación con superficies claras mantienen el conjunto equilibrado.
© erlantz biderbostUn espacio de lavandería bien aprovechado
Como ya hemos mencionado, la nueva organización divide la casa en tres grandes áreas: zona pública, zona privada y dependencias de servicio. Lavandería, office y tendedero se llevan hacia el patio interior, dejando las fachadas exteriores y sus grandes ventanales para salón, cocina, despacho y dormitorios. En esta lavandería, discreta y funcional, se opta por armarios de suelo a techo, encimera corrida, almacenamiento abierto donde interesa y electrodomésticos integrados.




