Ha sido en la tarde de este martes cuando, en el aeropuerto de Vigo —procedente de Vitoria—, el rey Juan Carlos I ha llegado en el marco de una nueva visita a España, con motivo de su participación en las tradicionales regatas organizadas por el Real Club Náutico.
Un nuevo viaje a España
El rey Juan Carlos ha adelantado un desplazamiento que, en principio, estaba previsto para este miércoles. Sin embargo, ha decidido trasladarse este martes a última hora a Galicia para participar en las ya tradicionales regatas de Sanxenxo. Un viaje que marca el inicio de un fin de semana de descanso, tras una estancia con varias paradas en España y un recorrido que culminó en París, donde asistió al reconocimiento a sus memorias, Reconciliación. En ese acto estuvo acompañado por sus hijas, las infantas Elena y Cristina.
Aunque su regreso a España comenzó el Domingo de Resurrección, con su presencia en la tradicional corrida celebrada en la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, ha sido en la tarde de hoy, en torno a las 18:00 horas, cuando el padre de Felipe VI aterrizaba en el aeropuerto de Peinador, en Vigo. Este aterrizaje no solo marca el inicio de un breve periodo de descanso, sino que también supone su primera visita a Galicia en 2026, tras haber permanecido en Abu Dabi durante los últimos meses.
Sevilla, un tiempo de reencuentro
Los últimos días del rey Juan Carlos se enmarcan en una vorágine de reconocimiento internacional. Todo comenzó con su llegada a Sevilla, donde vivió el esplendor de una plaza que se levantó en su honor, siendo esta la primera vez que acudía desde 2020. Allí, además de sus hijas, le acompañaban dos de sus nietos, Felipe y Victoria de Marichalar, y fue aclamado en el coso taurino. Una visita sorpresa que ¡HOLA! anunció en primicia y que se convirtió en uno de los momentos más memorables para el rey emérito. No obstante, su viaje a Sevilla fue “breve, he venido a la corrida”, comentando que regresaría a España “prontísimo”, promesa que se ha cumplido con su viaje a Sanxenxo.
Posteriormente, el traslado del rey continuó hasta Cascais, en Portugal, una ciudad de gran significado para él, donde pasó gran parte de su infancia. Más tarde se desplazó a París, donde fue reconocido por sus memorias, acompañado por las infantas, así como por un nutrido grupo de asistentes entre los que se encontraban Susana Grisso o María Zurita. Allí afirmó: “Siempre fue consciente de que nunca nadie es profeta en su país”, antes de confesar que se sentía “muy emocionado de recibir este premio hoy en la Asamblea Nacional”. Después, cedió la palabra a Laurence Debray.
Con su llegada a Vigo, Juan Carlos I pone fin a este recorrido e inicia su estancia en Galicia, en lo que supone su primer desplazamiento a la comunidad en 2026, tras haber permanecido en Abu Dabi durante los últimos meses.









