Excepcional reportaje junto a su marido, el príncipe Joaquín de Dina­marca, y sus hijos

El renacer de la princesa Marie al cumplir 50 años: su entrevista más íntima y reveladora


Cumplir medio siglo, dice, "invita a reflexionar sobre lo que verdaderamente importa... Lo que más sentido da a mi vida sigue siendo mi familia, mis hijos, mi labor por mi país"


Jakob Kirk, @detdanskekongehus© Jakob Kirk, @detdanskekongehus
Por: MARIE-EUDES LAURIOT PRÉVOST, 'POINT DE VUE'
23 de febrero de 2026 a las 22:26 CET

Vive en Washington con su marido y sus hijos desde hace tres años, acaba de cumplir medio siglo (6 de febrero) y abre década con una reveladora entrevista en la que habla de su vida, de su familia y sus compromisos, pensando en el futuro que les llevará de vuelta a casa, a Dinamarca, en 2027. Llevan siete años en el extranjero (primero residieron en París) y valoran vivir en Estados Unidos, pero están deseando "reencontrarse con sus seres queridos". Las últimas imágenes en familia, junto a los Reyes Federico y Mary y Margarita II, se tomaron en la gala de año nuevo… Y el próximo viaje, ya con buen tiempo, será para celebrar oficialmente su cumpleaños en Copenhague.

La princesa Marie, en su residencia de Washington, junto con su familia© Jakob Kirk, @detdanskekongehus

Su Alteza Real, acaba de cumplir 50 años. ¿Cómo ve esta etapa de su vida?

Con serenidad y gratitud. Cumplir 50 años invita de forma natural a reflexionar sobre lo que verdaderamente importa en la vida. He tenido la suerte de vivir experiencias enriquecedoras, de viajar, de conocer a personas extraordinarias y de trabajar por causas que me son muy queridas. Hoy me conozco mejor, sé qué merece la pena perseguir y qué puedo dejar atrás. Siento más libertad, más confianza y más valentía en mis decisiones, y he alcanzado una verdadera serenidad. Lo que más sentido da a mi vida sigue siendo mi familia, mis hijos, mi labor por mi país y los vínculos profundos con quienes me aportan alegría.

¿Cómo celebró este cumpleaños?

De manera sencilla y entrañable, rodeada de mi familia y de algunos amigos íntimos. Más que las grandes celebraciones, lo que cuenta para mí son los momentos compartidos y la sinceridad de las relaciones. No obstante, de aquí al verano se organizarán algunos actos oficiales en Dinamarca.

La princesa Marie al cumplir 50 años, rodeada por su familia© Jakob Kirk, @detdanskekongehus
La princesa Marie, en su residencia de Washington, con su marido, el príncipe Joaquín, hijo menor de la Reina Margarita de Dinamarca, y sus hijos, Henrik y Athena, condes de Monpezat. Sobre su regazo, el bichón Cerise. “Deseo disfrutar plenamente de cada instante en familia, compartir risas con mi marido y nuestros hijos y saborear los momentos de espontaneidad y alegría que hacen tan valioso nuestro día a día”, cuenta en la entrevista

"Veo crecer a mis hijos —Henrik (16 años) y Athena (14)— con mucho orgullo y una pizca de nostalgia… Es a la vez una inmensa felicidad y un recordatorio de lo rápido que pasa el tiempo"

¿Cómo transcurre su vida en Washington?

Nos hemos adaptado con facilidad a Washington, porque es una ciudad muy internacional, llena de expatriados como nosotros. Podemos disfrutar de cierta discreción y vivir de forma más anónima, algo muy valioso para nuestros hijos. Les gusta mucho su colegio y mi esposo está muy implicado en su función de agregado militar en la industria de defensa en la embajada. A mí me encanta pasear por la ciudad, descubrir barrios, su arquitectura y su historia y sentir su energía cosmopolita. Por supuesto, nuestro vínculo con Dinamarca y con Europa sigue siendo profundo y estamos desean­do reencontrarnos con nuestros seres queridos y nuestros compromisos. Continúo estrechamente implicada e informada sobre el trabajo de mis organizaciones y patronazgos, así como sobre las causas que apoyo, ya sea la lucha contra el desperdicio alimentario u otras iniciativas humanitarias y sociales. También hablo casi a diario con mi jefe de gabinete para hacer el seguimiento de estos asuntos, asegurando su buen desarrollo.

Copenhague, París, Washington… ¿Se siente más danesa, francesa o estadounidense?

Me siento, ante todo, profundamente europea. Dinamarca y Francia forman parte de mi identidad y de mi historia familiar y permanecerán siempre en el corazón de lo que soy. Estados Unidos representa una experiencia vital enriquecedora y valiosa, pero mis raíces siguen siendo europeas. Vivir en Washington nos aporta libertad y discreción, algo muy apreciable para nuestra familia, pero no altera en nada mi identidad: esté aquí o en Dinamarca, soy la misma persona.

¿Cómo ve crecer a sus dos hijos?

Con mucho orgullo y una pizca de nostalgia. Verlos crecer tan deprisa, volverse autónomos y curiosos, es a la vez una inmensa felicidad y un recordatorio de lo rápido que pasa el tiempo. Henrik (16 años) y Athena (14) son independientes y muy espabilados, pero también es emocionante ver cómo encuentran su lugar en el mundo. Mi papel, junto al de mi esposo, es acompañarlos, apoyarlos y transmitirles nuestros valores familiares y nuestro sentido del respeto y de la apertura al mundo.

La princesa Marie al cumplir 50 años posando para una sesión editorial© Jakob Kirk, @detdanskekongehus
En Estados Unidos, celebró su aniversario en la intimidad, pero con la llegada del buen tiempo, la princesa Marie lo festejará oficialmente en Dinamarca, a donde se mudarán de nuevo en 2027. "Nos hemos adaptado con facilidad a Washington, porque es una ciudad llena de expatriados como nosotros. Podemos disfrutar de cierta discreción y vivir de forma más anónima, algo muy valioso para nuestros hijos"

"Hoy sé qué merece la pena perseguir y qué puedo dejar atrás. Siento más libertad, más confianza y más valentía en mis decisiones, y he alcanzado una verdadera serenidad" 

Se la ve a menudo con los dos hijos mayores de su marido, Nicolás y Félix. ¿Cómo vive su papel de madre en una familia reconstituida?

Es un papel que se construye escuchando, con respeto y benevolencia. Cada hijo, cada relación, es único y merece atención y apoyo. Procuramos que nuestra familia sea un espacio cálido y seguro para todos, donde cada uno se sienta reconocido y querido.

¿Cómo y dónde se ve dentro de diez años?

Me veo siempre comprometida y activa, en particular en las causas que me son más cercanas. Lo esencial es dar sentido a lo que hacemos y mantener vínculos auténticos con quienes nos rodean.

Si tuviera una varita mágica, ¿qué haría con ella?

Me gustaría apaciguar los conflictos, reducir las desigualdades y ofrecer a cada niño la posibilidad de crecer en un entorno seguro, con buena educación y amor. Ese sería, sin duda, mi primer deseo.

La princesa Marie junto con sus dos hijos© Jakob Kirk, @detdanskekongehus

¿Le asusta el paso del tiempo?

No. El paso del tiempo aporta profundidad y una mejor comprensión de uno mismo y de los demás. Es cierto que a veces parece acelerarse y resulta difícil ver crecer a los hijos o envejecer a los padres, pero cada edad tiene su riqueza y deja sus enseñanzas.

¿Cuáles son sus proyectos para el año que viene?

Deseo acompañar a mis hijos en sus distintas etapas vitales y mantener un equilibrio entre mi vida familiar y mis responsabilidades oficiales, al tiempo que apoyo a mi esposo y a nuestra familia en la representación y promoción del Reino de Dinamarca. Para mí, son proyectos esenciales. Y, por supuesto, disfrutar plenamente de cada instante en familia, compartir risas con mi marido y nuestros hijos y saborear los momentos de espontaneidad y alegría que hacen tan valioso nuestro día a día.

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